El Impuesto Único a las Ventas, IUV, que para mejor comprensión debería llamarse Impuesto Único a las Compras, IUC, lo paga el comprador y lo cobra el vendedor. Vuelvo al ejemplo de las empresas A, B y C: A es proveedora de B, B es compradora de A y proveedora de C, y C es compradora de B. Cada vez que B le compra a A le paga el impuesto a A, quien a su vez se lo entrega al gobierno, y cada vez que B le vende a C le cobra el impuesto a C, con el fin de entregarlo al gobierno, momento de distinguir entre pagar el impuesto propio, pago que se da cada vez que B le compra algo a A, y pagar el impuesto de alguien más, pago que se da cuando B, habiéndoselo cobrado a C, se lo entrega al gobierno. Solamente en el primer caso B paga su impuesto, ya que en el segundo, al entregarle al gobierno el impuesto cobrado a C, paga el de C, impuesto cobrado a C que no debe considerarse, ¡porque no lo es!, ingreso de B.
El IUV/IUC es un impuesto que se cobra cada vez que un agente económico compra algo: el comprador es el contribuyente, el vendedor es el recaudador de primera instancia quien, como tal, debe entregar lo recaudado al gobierno, quien es el recaudador de segunda (y última) instancia. El comprador es el contribuyente, el vendedor es el recaudador, ¡y lo recaudado no forma parte de sus ingresos!
Aclarado el asunto de quién es realmente el contribuyente con el IUV/IUC, paso a desmentir la afirmación de que, por tratarse de un impuesto en cascada, genera inflación, desmentido que puede hacerse desde dos definiciones distintas de inflación.
Para entender el asunto partamos de la siguiente situación, anterior al cobro del IUV/IUC. B le compra a A la mercancía X a un precio de $100, la transforma en Y y se la vende a C a un precio de $120, todo esto, repito, antes del cobro del impuesto. Supongamos que se introduce un IUV/IUC del 10 por ciento, de tal manera que B le compra a A la mercancía X y paga $100 del precio más $10 del impuesto, un total de $110. B transforma X en Y y se la vende a C, quien paga $120 del precio más $12 del impuesto, $132 en total. Supongamos, para continuar, que B aumenta el precio de Y de $120 a $130, con la intención de recuperar, al momento de venderle a C, el impuesto de $10 que le pagó a A, y supongamos que C está dispuesto a pagar ese precio mayor, al cual ahora hay que agregarle un impuesto también mayor, ya no de $12 sino de $13. Supongamos, para terminar, que todos los agentes económicos, menos el consumidor final, quien por serlo no lo puede hacer, deciden aumentar el precio de lo que venderán en una cantidad igual al impuesto que ya pagaron. ¿Generan inflación?
Continuará.