MIÉRCOLES, 31 DE ENERO DE 2007
La magia y el misterio del comercio: Entrevista exclusiva con el Dr. Rigoberto Stewart
En materia económica, usted opina que AMLO es...
Un ignorante
Un mentiroso
Una mente brillante

Asuntos Capitales






Hay que hacer énfasis en el individuo, no se vale decir “México” y “México”, ni siquiera para la selección de fútbol del país. Después de todos somos individuos. No se vale brincar la unidad natural que es el individuo para llegar a la unidad política donde entonces las decisiones son a ese nivel totalmente contrarias a las unidades internas. El problema es ese y el énfasis es borrar eso, decir, “mira no es México, soy yo, tú”. Lo que le conviene a México no le conviene a todos y como no le conviene a todos entonces ¿con cuáles nos casamos?


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A finales de abril de 2006 estuvo en México el Dr. Rigoberto Stewart, en una gira para promocionar su último libro La Magia y el Misterio del Comercio. El Dr. Stewart conversó en exclusiva con Asuntos Capitales al respecto. He aquí la trascripción completa de la entrevista concedida.

Asuntos Capitales (AC): Leyendo su currículo, la primera pregunta es: ¿por qué estudiar agronomía? Y después, ¿por qué especializarse en economía?

Rigoberto Stewart (RS): Bueno, mucha gente ha estudiado una carrera y luego la complementa con economía, algunos la complementan con leyes, etc. En mi caso, a mi me parece que estudiar agronomía no era una opción, o sea, no tenía otra opción que estudiar agronomía en su momento, era lo único que se me presentaba por diversas circunstancias, luego complementé eso con economía agrícola que me gustaba, y me gusta mucho aplicar la economía a la agricultura porque si esas dos cosas no van juntas entonces tampoco vamos haciendo mayor cosa, si no entendemos la economía desde cualquier cosa que estamos haciendo. El doctorado en economía sale de que para entender la economía agrícola había que entender la economía en general bien y el propósito de todo este periplo mío, digamos, por las universidades, de toda la secuencia era llegar a entender el tema de la generación de riqueza y cómo se crea y todo esto de una manera muy profunda, que nadie me pudiese debatir, que no hubiesen dudas conceptuales, para poder regresar a mi país a hacer algo, a contribuir pero con verdaderos conocimientos, no con conocimientos medios.

AC: Ya que estamos en este tema, dentro del sector agropecuario, hace poco escuché un comentario acerca de que no se entiende por qué si el ser humano cada vez es más numeroso, y todos necesitan comer y la comida viene de este sector, ¿por qué mientras el número de hombres aumenta, el peso del sector es cada vez menor dentro de la economía?

RS: Porque se resuelven mejor las necesidades de consumo de alimentos, sí, si yo estoy usando una cantidad de recursos “x” para resolver mis necesidades de alimentos y luego a través del descubrimiento de mejores formas, y esto implica de todo, de resolver mis necesidades de esos alimentos y que en lugar de usar la cantidad “x”, estoy usando una décima parte de la misma y resuelvo esas necesidades, en esa medida estoy incrementando mi bienestar y mi riqueza, o sea, para todo, es igual que con las computadoras, hace 20 años que empecé yo a usarlas, una computadora portátil tal vez costaría 10 mil dólares o 20 mil, pero se han descubierto técnicas para mejorar eso, para abaratar, para, nuevamente, resolver mejor nuestras necesidades de computadoras, entonces ahora resulta que para obtener esa misma computadora se gasta el 1% de recursos. Eso es parte de la dinámica, es parte de lo que se busca, siempre usar mucho menos recursos para resolver las necesidades que tenemos, entonces si uno dice: estás obteniendo una productividad agrícola en la producción de “x” bien y puede multiplicar esa productividad por 50, pues eso es lo que uno va a hacer; entonces va a necesitar menos recursos, menos pesos, pero eso no quiere decir que estamos resolviendo menos bien nuestra necesidad de consumo de alimentos que es lo que importa, lo que importa no es cuántos recursos gasto sino cuán bien estoy resolviendo mis necesidades de consumo, ¿nos estamos muriendo de hambre con respecto a hace 10 años?, no, estamos mejor.

AC: Bien, respecto a su libro me quedan claros los conceptos que se manejan en él, la pregunta que tengo es: ¿por qué esos conceptos no se enseñan en las Universidades?, ¿por qué se nos enseña que todo debe de ser al revés?, ¿por qué nos dicen hay que cuidar la Balanza Comercial y que ésta sea superavitaria, que el Gobierno debe de proteger a los productores e imponer precios fijos?, ¿por qué se nos enseña que es el país y no los consumidores el que comercia?, ¿qué pasa?

RS: Qué difícil, mira, yo creo que eso tiene que ver, y no soy historiador, tiene que ver con muchas cosas, tiene que ver con muchas corrientes, en el caso latinoamericano tiene que ver con el período de la Coloniaen la cual España era absolutamente mercantilista, donde los españoles tenían una aversión increíble al comercio, al intercambio de bienes y servicios, aquí se prohibió en América en los años 1600 y 1700 el intercambio de bienes entre las diferentes partes de la Colonia española con otras colonias, no se podía intercambiar con colonias holandesas ni inglesas, todo el comercio tenía que ser a través de España, si querías mandar algo de Panamá a Buenos Aires, tenía que ir primero a España y luego regresar, se prohibió incluso el comercio intracolonial, entonces andamos arrastrando desde la Colonia estos conceptos, conceptos que, por cierto, estuvieron muy en boga en ese tiempo en Inglaterra y en Francia, el mercantilismo, que es la esencia de lo que estamos diciendo, tenía su explicación que, aunque era mala, era más o menos entendible, hoy en día ni siquiera eso. Entonces venimos arrastrando esto, hay un sesgo digamos histórico de anticomercio que es porque no lo entendemos, de ahí viene la falta de entendimiento y quizás nunca se hizo mayor cosa para entenderlo bien porque imagínate que el tiempo de la Colonia acaba de terminar en 1821, no llevamos ni 200 años. Inmediatamente después de la Independencia, el periodo liberal que sucedió a esto no toco muchos de nuestros países por diversas razones, luego inmediatamente entramos al período de otra versión del mercantilismo que es la sustitución de importaciones, basado en la misma tesis mercantilista; así que no hemos tenido mayor respiro como para que se entiendan estas cosas. Acuérdate que también vino el período comunista, por lo menos cuando se empezaron a implantar las ideas que se abrazaron aquí muy rápidamente en América Latina y que todavía siguen siendo abrazadas, entonces el mercantilismo, el comunismo y todas las diferentes expresiones de ese colectivismo es lo que ha prevalecido desde entonces, el mismo desprecio del respeto al derecho de propiedad, a los derechos individuales que también marca mucho a nuestras sociedades es parte de todo esto mismo, entonces cuando uno suma todas estas cosas probablemente entiendes lo que tenemos hoy en día. Ahora, ¿por qué no se enseñan estas cosas?, bueno igual, hemos ido perpetuando una forma de enseñar economía dentro de ese mismo marco, no ha habido suficientes economistas preparados en un contexto diferente como para venir a influenciar y apenas estamos llegando para influenciar estas cosas. Muchos no somos profesores universitarios, las universidades están ocupadas por gente que le gusta mucho estar ligadas al Estado, entonces es parte de su modus vivendi que no va muy de acuerdo con alguien, digamos, de corte liberal que plantea las cosas que estás diciendo.

AC: ¿Será por esto que son pocos los gobiernos que abrazan el libre mercado?

RS: Indudablemente. En el caso, por ejemplo de Costa Rica, el candidato que casi gana es un mercantilista 100% que estudió algunos años en Inglaterra, la Inglaterra pre Tatcher en una escuela de mercantilistas y eso se perpetúa. Si esta gente hubiera asistido a diferentes Universidades donde se les enseña lo que estamos discutiendo, las cosas hubieran sido distintas, entonces no tenemos mucha gente en todos los estratos de Gobierno, primero que entiendan esto para poder abrazar estas ideas.

AC: Son ideologías que han llegado a mucha gente, leí hace poco un artículo en la revista Comercio Exterior en el que se dice que van 10 años de TLC con Estados Unidos y nada, que no ha pasado nada, que los perdedores son mayores que los ganadores, entonces es parte de los mismo ¿no?, el hecho de seguir con la cultura de que tenemos que protegernos y te ponen cifras y te dicen: vean, esto no ha funcionado.

RS: Exacto, y le ponen las cifras que quieren, a veces cifras que no corresponden con la verdad, pero mientras no entendamos cómo funciona el sistema generador de riqueza que es el énfasis que yo le estoy dando ahora, no vamos a salir avante porque al plantear el tema en términos de México o de Costa Rica, ahí empezamos mal, muy mal y se presta mucho para que los contrarios a la libertad humana y la libertad económica en general tengan bases para decir lo que estás diciendo: Mira a 10 años del TLC..., en primer lugar habría que ver ese TLC, una vez yo vine aquí a México a hacer un análisis para el BID hace como 8 años y estábamos viendo que dentro del TLC México puso cuotas a la importación de maíz supuestamente para proteger a la producción nacional, negoció cuotas relativamente bajas de maíz para proteger su producción, entonces cuando vine a hacer el análisis me di cuenta de que parece ser que México tenía gran ventaja en engordar reses y exportarlas a Estados Unidos, pues resulta que como en vez de comprar el maíz barato a Estados Unidos, traerlo aquí y engordar las reses, como pusieron ese límite a la cantidad de maíz que se podría importar para otros propósitos. Cuando yo vine había escasez de maíz, no había ni para tortillas, entonces resulta que ese ganado ahora tenían que exportarlo joven a Estados Unidos para que lo engordaran ellos. Y así suceden cosas, ¿por qué?, porque no entendemos cómo funciona el sistema y la importancia de la libertad para que la gente pueda usar su ingenio para crear riqueza, entonces cada vez que ponemos limitaciones de todo tipo porque queremos proteger esto, proteger lo otro, lo que hacemos es desproteger muchísimo más, entonces seguimos pobres, y eso es importante que se entienda. Regresando a tu punto anterior, no se enseña en las Universidades, o sea, lo que contiene mi libro ni siquiera a mí me lo enseñaron en las Universidades de Estados Unidos, son cosas que uno tiene que ir entresacando e ir construyendo desde el punto de vista de ideas y la explicación de las mismas para que la gente lo entienda. Hay cosas en ese libro básicas como las que yo planteaba, de lo que pasa cuando uno asalta a alguien, cuando uno usa el poder político para fijar términos de intercambio distintos a los que la gente negociaría, cómo eso crea pobreza, eso no te lo enseñan en las escuelas de economía.

AC: De ahí partimos a preguntas que se han hecho algunos especialistas, preguntas como: ¿estamos midiendo bien el bienestar al medir solamente la producción?, ¿no sería mejor medir el bienestar en base al consumo?

RS: Claro.

AC: Pero tampoco te lo enseñan.

RS: No, no te lo enseñan, otra vez, hay que entender esto, o sea, la producción como tal no tiene ningún sentido el medirla porque de todas maneras la única valoración que les puedes dar a los bienes producidos es la valoración en términos de consumo. Hay un punto muy importante, la riqueza no se produce sino hasta después del intercambio, entonces lo que tenemos que medir es después del intercambio que viene siendo el consumo. La riqueza no se mide, yo puedo meter dentro del PIB una producción de “x” millones de dólares de algo que nadie consuma o que nadie consumió y si nadie lo consumió, nadie lo quiere consumir, eso no es riqueza. Entonces tenemos que esperar a que haya el intercambio que la forma de medirlo sería el consumo, cuánto se generó, de ahí que el PIB no tiene ninguna validez, en primer lugar porque ese PIB no es lo que importa, el PNB incluye el neto del comercio internacional y el comercio internacional es una parte fundamental de la generación de riqueza y si eso no está pues el PIB no mide nada, nada que valga la pena.

AC: Sin embargo le damos mucha importancia, ¿cuánto creció?, ¿cuánto esperamos que crezca?, se tiene que ir contra muchos dogmas, aunque se explique y se explique, las ideas a favor del proteccionismo siguen, será que nos fijamos mucho más en los pocos que pierden que en los muchos que ganan, ¿no?

RS: Exactamente, y no creo necesario incluso el decir que pierden, yo explicaba hace poco que en realidad todos los días estos cambios están ocurriendo, todos los días la gente encuentra mejores formas de resolver las necesidades de consumo y van desplazando otras, es increíble, uno va viendo negocios, por ejemplo hoteles, que se deterioran, van cambiando, entran otros conceptos, y si esos hoteles no dan ahora servicios como Internet de banda ancha, es un hotel donde la gente ya no va a querer ir, va cambiando, entonces tiene que ir haciendo comparativamente lo que hacen los otros o hacer otra cosa, pero una cosa es decir, no, yo voy a subsidiar un hotel para que no crezca ningún otro servicio y siga en el negocio, bueno, interés, esto va a ocurrir todos los días, ésta es la dinámica del sistema, ahora, para mí la única forma en que se debería hacer algo o se podría hacer algo justificable de alguna manera es cuando se dan saltos muy grandes, por ejemplo, cuando se firma un TLC que puede ser que algún producto entre al 20% de lo que entra, ya es un cambio grande, lo que nosotros hemos propuesto es: ¿por qué los consumidores no comparten esas ganancias con los productores durante 1, 2 o 3 años?, cómo va a bajar tanto, ¿por qué no compensamos con un arancel del 5%?, y con eso compensamos a ciertos productores, los más necesitados para que la transición sea menos dolorosa, porque estamos haciendo un cambio muy grande, pero los cambios que ocurren a diario, por ejemplo el petróleo en nuestro caso (Costa Rica), que no se produce y va subiendo, eso es un factor externo que se toma en cuenta y que afecta a todo, bueno, cuando ocurre lo contrario también y con cualquier bien, se abarató tal o tal, esa es la dinámica del sistema y cada uno tiene que ver cómo lo afecta, hay gente ahora que con el petróleo a 70 dólares por barril tiene que dejar de hacer tal cosa, la gente se ajusta, si iba al trabajo en auto ahora va en autobús, otro irá en bicicleta, se van ajustando pero esos ajustes tienen que ser individuales, en el momento en que el poder político entra a forzar ciertos ajustes, impide la creación de riqueza o impide que el efecto negativo sea menor, no debe intervenir, esa es la dinámica del sistema generador de riqueza, va a haber efectos externos positivos y negativos, hay que apechugar en los negativos y aprovechar los positivos. Pero el poder político no debe intervenir ni en una ni en otra.

AC: Definitivamente, como usted dice, la gente se adapta, la gente sabe esto, pero no se da cuenta, hace falta quien los guíe, quien les enseñe, si es que queremos ver cambios, quien les diga: “fíjense en lo que hacen, eso no es lo que sus dirigentes dicen que ustedes realizan”.

RS: Sí, el poder político es nuestro talón de Aquiles, porque ese poder político siempre va a estar a la disposición de ciertos grupos y estos grupos van a usar el poder político, que va ser contrario al que sería si nadie tuviera poder para que las relaciones no fueran estrictamente voluntarias, he ahí el problema, lo que dices es exactamente correcto, lo que hay que hacer es educar, el poder político se sustenta en la ignorancia de la población, entonces en la medida en que eduquemos a la población para entender lo dañino del poder político cuando se alía con ciertos grupos, en esa medida podemos seguir avanzando, hoy por hoy si uno plantea quitarle el poder político a los que están involucrados en la dirigencia la gente se opone porque ellos creen que ese poder político, a pesar de que saben que hace daño, hace menos daño que si no estuviera y ahí es dónde tenemos que educar porque la libertad individual siempre dará un resultado superior a cualquier influencia de él, y eso no está claro, está muy lejos de estar claro. Incluso he hablado con gente muy educada y he tenido que decirles por qué el resultado final sería mejor, por ejemplo, tener un sistema de taxis libres, en donde no haya ninguna licencia ni requerimiento, ¿por qué eso generaría más riqueza que teniendo las licencias?, y no lo ven porque hay un sesgo que yo llamo “anti-humano”, todo lo que sea beneficioso para el ser humano y que le da mayor libertad causa mucha dificultad de comprensión en nuestros ciudadanos, y ya son 500 años de tener esa mentalidad de esclavos o de semi-esclavos donde la libertad crea rechazo y resistencia a la gente, decir: “no, yo no quiero que sea libre”, ellos no quieren ser libres, pero tampoco que otros lo sean. Entonces cuesta mucho.

AC: Claro, pero dentro de este contexto, ¿qué futuro puede vislumbrar para esta región que es la que más se está atrasando?, no queremos saber de libre comercio, creemos que las exportaciones de productos primarios seguirán siendo la base del desarrollo y no queremos saber de términos como “capital humano”.

RS: El futuro de Latinoamérica se ve muy azaroso, va a ser muy difícil, lo que a mi me gustaría es que alguien que no sea Chile tiene que salir totalmente contrario a la corriente actual y demostrar que en corto tiempo sale adelante, eso podría ayudar mucho. Yo tengo un proyecto para hacer eso en una parte de Costa Rica y creo que voy a tener que ponerle más énfasis ahora que Latinoamérica va para atrás. Cuando todo mundo iba para atrás Singapur coqueteó con esa forma de pensar pero dio un giro de 180 grados y ya ves lo que pasó. Alguien en Latinoamérica va a tener que hacerlo, El Salvador es muy prometedor, pero alguien va a tener que demostrar que el camino es el otro, todo lo contrario a donde la región va ahora con Venezuela, Bolivia, Perú, cuándo todos ellos van hacia el abismo, alguien tendrá que jalar para el otro lado, ustedes también en México, depende quién gane.

AC: Leía por ahí que el que llega al último a la historia pierde y es lo que nos puede pasar.

RS: Sí, hasta los africanos nos van a pasar, porque no entendemos cómo funciona el sistema generador de riqueza, por eso tanto énfasis, cómo funciona el único sistema capaz de generar riqueza para la humanidad, no hay de otra, por más vueltas que le demos no hay otra, no podemos decir, vamos a hacer loterías, haz la cantidad que quieras, eso no va mejorar la cantidad de riqueza para la sociedad. No hay otra y mientras no entendamos cómo funciona ese sistema estaremos mal, yo creo que El Salvador está haciendo cosas increíbles, dolarizaron y van creciendo. Latinoamérica se está haciendo madura, como va en el lado populista, para que algunas regiones vean la luz, ya no como países sino como regiones dentro de países que van mal y hacer enclaves ahí, que es lo que yo estoy planeando para Costa Rica.

AC: La pregunta obligada es: ¿cómo ve el futuro de México?, ya que es muy probable que llegue a Presidente alguien con una clara tendencia al populismo. México también se puede atrasar.

RS: Ya se puede anticipar lo que va a pasar en México. Si alguien llega y va a implementar medidas contrarias a la generación de riqueza pues México se va a empobrecer y se va a atrasar.

AC: Es muy difícil hacérselo entender a la gente, qué conceptos tan malentendidos tenemos en esta región.

RS: Aquí es dónde  los Institutos y los Centros tenemos que redoblar esfuerzos y que la gente entienda, siento que en Costa Rica estamos teniendo impacto, hay ideas a fuerza de escribir libros y en los periódicos y dar charlas y participar en debates, hay ideas que van calando en la gente y como es un país muy chico, calan, he visto cambios incluso de posiciones de directores de medios y de otros con respecto a temas en los que tenían una posición, pero con nuestra insistencia de enseñar han cambiado, es mental.

AC: Pero cuando hablas con la gente lo entiende, si les explicas, aun cuando tengan ideas muy profundas, lo entienden.

RS: Sí, claro. El problema es a nivel colectivo, no a nivel individual, y hay gente que a nivel intelectual toman una posición en pro de su bienestar y a nivel colectivo plantea lo contrario. Tenemos que ver por qué es ese problema a nivel colectivo. Cuando empezamos a hablar de “nos”, “nosotros”, empiezan los problemas. Hay que hacer énfasis en el individuo, no se vale decir “México” y “México”, ni siquiera para la selección de fútbol del país. Después de todos somos individuos. No se vale brincar la unidad natural que es el individuo para llegar a la unidad política donde entonces las decisiones son a ese nivel totalmente contrarias a las unidades internas. El problema es ese y el énfasis es borrar eso, decir, “mira no es México, soy yo, tú”. Lo que le conviene a México no le conviene a todos y como no le conviene a todos entonces ¿con cuáles nos casamos?, y entonces México son los productores de tal y tal, ¿entonces los consumidores no son parte de México? De ahí el libro, de ir desmitificando estos conceptos. Nuestro Instituto está con un proyecto para enseñar economía en los Colegios, queremos entrenar a los maestros para enseñar economía, pero economía de la correcta, eso puede ayudar a que en un mediano plazo haya un cambio increíble. Pero no se ha hecho.

AC: Son contados los profesores que enseñan esto. Casi todos se casan con la idea que acaba de mencionar, “al país le conviene esto, al país le conviene lo otro”.

RS: Entiendo. Con lo que me dices pues hay que profundizar más en explicar cómo funciona el sistema, yo lo he hecho pero quizás falta profundizar más. Ahí es donde está la clave, ¿cómo funciona el sistema?, entonces ahí está todo, no hay ninguna razón por la cuál Pedro y Juan tengan que tener una contabilidad que cierre, yo tengo que vender lo mismo que él me compra, no hay ninguna razón, y si es así a nivel individual pues igual para el país, es exactamente lo mismo. Hay mucho trabajo por hacer

AC: Pero sí se puede.

RS: Sí se puede, va a tomar su tiempo pero sí se puede.

AC: ¿Nunca le gustó la docencia?

RS: Sí me gusta, me gusta mucho pero no lo he hecho mucho porque en Costa Rica di dos semestres en la Universidad de Costa Rica y me encontré con estudiantes que no querían leer, entonces no podían discutir, querían que yo llegara a decir lo que estaba en el libro, para mí eso era muy aburrido. Entonces no me llamó la atención pero voy a volver a hacerlo en otra Universidad.

AC: Esa es la otra ¿no?, los estudiantes, no se está comprometido con lo que se estudia.

RS: Sí, y ¿sabes?, desde ahí empieza el problema, tal vez se emocionan más si se les enseñan cosas marxistas.

AC: Sí, se lo aseguro, gustan palabras como “proletariado” y frases cómo “ejército de reserva”.

RS: Jaja, sí, estamos fregados.

AC: Pero se va a poder.

RS: Sí, tenemos que meternos más en la docencia también aunque no pague nada, pero es la contribución a la sociedad.

El Dr. Rigoberto Stewart es Director Ejecutivo del Centro Limonense para el Desarrollo Económico (CELIDE) y Presidente del Instituto para la Libertad y el Análisis de Políticas (INLAP) en Costa Rica. Ha sido profesor en la Universidad de Costa Rica y la Universidad Latinoamericana de Ciencia y Tecnología (ULACIT), y desde 1984 ha fungido como consultor internacional, realizando estudios para el Banco Mundial, Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y varios gobiernos, en países como Ecuador, Ghana, Costa Rica, Perú, Bolivia, México, Honduras, El Salvador, Guatemala, Panamá y Jamaica. El Dr. Stewart ha publicado extensamente, en especial sobre temas relacionados con el comercio y el desarrollo económico. Sus artículos son publicados en revistas científicas y económicas, así como en periódicos de toda América Latina, a través de la Agencia Internacional de Prensa Económica (AIPE), ubicada en Estados Unidos. Asuntos Capitales agradece la colaboración de Adolfo Vázquez Gutiérrez.


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