MARTES, 11 DE JULIO DE 2006
Democracia a tiros

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“La inflación no es una catástrofe de la naturaleza ni una enfermedad. La inflación es una política.”
Ludwig von Mises

Carlos Ball









“Cuando Ronald Reagan murió, muchos de sus colaboradores y amigos recordaron los magníficos logros de ese gran presidente, pero el mejor elogio lo pronunció Margaret Thatcher: “ganó la Guerra Fría sin disparar un tiro””


Miami (AIPE)- Cuando Ronald Reagan murió, muchos de sus colaboradores y amigos recordaron los magníficos logros de ese gran presidente, pero el mejor elogio lo pronunció Margaret Thatcher: “ganó la Guerra Fría sin disparar un tiro”.

 

Echamos de menos la inteligencia y habilidad de Reagan ahora que Estados Unidos se encuentra atascado en una larga, costosa e innecesaria guerra en Irak. Si el presidente George W. Bush estaba convencido de que Saddam Hussein representaba un formidable peligro para su país, su obligación era perseguirlo y atraparlo. Con ese propósito comenzaron las operaciones militares el 19 de marzo de 2003 y ese mismo día Bush declaró: “quiero que los americanos y todo el mundo sepan que las fuerzas de la coalición harán todos los esfuerzos para evitar dañar a civiles inocentes”. Mes y medio más tarde, el 1° de mayo de 2003, Bush declaró desde el portaviones USS Abraham Lincoln que se había ganado la guerra: “La operación Libertad para Irak fue efectuada con una combinación de precisión, rapidez y audacia que el enemigo no esperaba y que el mundo no había antes visto”.

 

El 13 de diciembre de 2003, Hussein fue capturado y ese era el momento para retirar las tropas y decirle a los iraquíes: les quitamos de encima a un sangriento y perverso dictador, con lo cual protegimos las vidas e intereses de nuestro país y le hicimos un inmenso favor a ustedes. Con gusto los asesoraremos en lo que quieran, pero éste es su país y su responsabilidad.

 

Como medida adicional, hubiera sido muy inteligente privatizar la empresa estatal de petróleos y repartir las acciones entre todos los ciudadanos iraquíes. Así, estos en lugar de destruir oleoductos y poner bombas para matar a miembros de facciones contrarias estarían mucho más interesados en cobrar dividendos y reconstruir a su país.

 

Lamentablemente, la operación libertad fue transformada por Bush y sus allegados en operación democracia, bajo la despistada creencia que instituciones y políticas que han prevalecido en Estados Unidos por más de dos siglos pueden ser exportadas e impuestas por extranjeros armados.

 

Así se dejó de hablar de libertad en Irak y el nuevo lema se convirtió en democracia para Irak. Por eso vimos la campaña propagandística de mujeres iraquíes con el rostro tapado, pero mostrándonos un dedo manchado en tinta, como señal de que habían votado.

 

La Casa Blanca y el Departamento de Estado no han aprendido nada de los fracasos de la democracia en América Latina, donde todos los presidentes con excepción de Fidel Castro han sido elegidos democráticamente, pero lamentablemente se trata de la única región del mundo donde hay menos libertad hoy que hace medio siglo. Hasta Chile está de regreso al socialismo intervencionista. Parecería evidente, entonces, que el énfasis tendría que ser puesto en la libertad de la gente para alcanzar sin trabas ni imposiciones sus objetivos individuales en la vida, en lugar de en un aparato democrático que les permite cada cierto número de años votar por el menos malo, como acaban de hacer los peruanos.

 

En Estados Unidos se habla mucho de la indudable conveniencia de separar el gobierno de la religión, pero, lamentablemente, el presidente Bush cree sinceramente estar realizando una cruzada cristiana, lo cual justifica tanto su prolongada y costosa intervención en Irak como las políticas manirrotas del conservadurismo con compasión, lo cual ha convertido a la actual administración en la que más ha aumentado los gastos del gobierno federal desde la presidencia de Lyndon Johnson. Eso también explica la precipitada caída de Bush en las encuestas y reitera la inconveniencia de que tanto el Poder Ejecutivo como el Poder Legislativo sean controlados por el mismo partido.

 

 ___* Director de la agencia AIPE y académico asociado del Cato Institute.

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