MIÉRCOLES, 2 DE AGOSTO DE 2006
Privatización del espacio público y la economía de la ciudad

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“Tratar de imponerse por la fuerza al estilo de los fascistas italianos o alemanes tiene consecuencias verdaderamente lamentables para los capitalinos y los turistas que decidieron visitar la capital.”


Los arranques de radicalismo de López y de su alter ego, el comandante Andrés, para destrozar la democracia mexicana y hacer trizas toda la inversión que el país ha hecho en construir sus instituciones han llegado a niveles inauditos, tratar de imponerse por la fuerza al estilo de los fascistas italianos o alemanes tiene consecuencias verdaderamente lamentables para los capitalinos y los turistas que decidieron visitar la capital.

 

Este tipo de presiones es la privatización del espacio público, ese espacio que los ciudadanos decidimos ceder para el desarrollo de nuestras actividades colectivas, desde trasportarse hasta comprar, visitar un museo o comer en cualquier restaurante. La medida de López lo que hace es apropiarse del bien colectivo para uso privado, sus sueños de ser presidente. Esto atenta contra la mayoría silenciosa que sí votó el 2 de julio y que no tiene razones para manifestarse pues sí cree en el resultado, sí apuesta por las instituciones y decidió en las urnas apoyar a su candidato. Hoy los ladrones andan libres por las calles, los narcos son dueños de las policías y los radicales (corporativistas) del Lopeobradorismo son dueños de parques, avenidas e incluso de nuestro derecho de paso, de tal forma que vivimos el mundo al revés, los bienes del público están en manos privadas, recordando la advertencia que desde 1997 hacia Carlos Castillo sobre el peligro de que los corporativistas de izquierda gobernaran la ciudad, hoy la hacen suya y excluyen a los demás.

 

Para colmo, las inacciones y acciones de las autoridades de la ciudad nos muestran eso, el uso de los recursos públicos para beneficio privado y en perjuicio de la mayoría, eso es corrupción, además de abandono de funciones. El resultado de todo esto es que las mayorías se ven secuestradas por todos los grupos radicales de izquierda, los alter mundistas, los ambulantes, taxistas piratas, invasores de predios, contrabandistas de automóviles o actorcillos sin mucho que perder, en detrimento de todos aquellos que perderán su trabajo, su empresa o sus vacaciones por la gracia de tomar las calles, sólo espero que no reproduzcan el vandalismo oaxaqueño de la Gelaguetza en Bellas Artes o en Palacio Nacional.

 

Así que de un plumazo López se cargó todo el esfuerzo para relanzar al centro histórico, impulsado por muchos gobiernos de la ciudad, desde Espinosa o por empresarios que han comprado inmuebles, los transforman en museos, restaurantes, hoteles y todo con la idea de que ese lugar tenga la categoría que se merece. Además, se carga 150 millones de pesos diarios en ventas, otros 130 en noches de hotel que ya no se utilizarán y muchas horas extra que los empleados de los bancos o del gobierno tendrán que hacer para caminar entre el cochinero de estos señores para llegar y salir de su trabajo.

 

Pero no hay ciudadanos de a pie en los campamentos, se trata de una auténtica turba organizada de movimientos corporativos que han ido a hacer lo único para lo que están capacitados: violar las leyes y hacer a un lado a la población. El golpe a las instituciones ya se concretó con la siembra de la duda y la seguridad de que el caudillo López no aceptará ningún resultado que le sea adverso, el quiebre político ya ocurrió cuando se le advierta al adversario que no va a poder gobernar por espurio, el golpe a la ciudadanía ya se hizo presente al cuestionar todo el proceso ciudadano de la elección, el golpe a la democracia es patente al tomar la justicia por propia mano y el golpe a la economía de la ciudad se ve al perder la esperanza de transformarla en un espacio público de convivencia que haga de la industria de servicios el futuro de una ciudad condenada a no ser productiva y para colmo ahora herida de muerte al ser el espacio de la protesta. Fuera de la ciudad de México, el país vive en calma política pero con las angustias de saber lo que pasará en ese remoto lugar llamado México.


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