Asuntos Políticos
Dic 11, 2006
Cristina Massa

El arranque

Estamos en espera de la primera acción que demuestre un genuino deseo de romper con los abusos de monopolistas y otros grupos de interés que tienen capturado al gobierno.

La semana pasada comentamos en este espacio que una lectura preliminar de los primeros actos del Presidente Calderón –que para entonces se limitaban a haberse presentado a rendir protesta ante el Congreso y unos cuantos nombramientos— permitía percibir algunas primeras diferencias entre el dicho (voluntad de diálogo) y el hecho (nombramiento de un Secretario de Gobernación conocido por todo menos por su voluntad de diálogo.)

 

Un amable lector nos instó a darle una oportunidad a este gobierno y a no condenarlo de antemano al fracaso. Nada más lejos de nuestra intención. Lo que sí hacemos es dar cuenta de lo que observamos, proponer una interpretación y escuchar otras. Esta semana, la primera del flamante Presidente, da ya por dónde empezar el ejercicio.

 

Un primer tema es que continuaron los nombramientos. Resulta claro que Calderón empieza por dar signos de distanciamiento del anterior gobierno, no sólo en el fondo, sino también en la forma. Ha elegido personalmente no sólo a los secretarios y titulares de ya un buen número de descentralizados y desconcentrados, sino también a muchos subsecretarios y funcionarios de menor jerarquía, cosa que Fox no hizo en su momento (y lo pagó). Esto habla de una renovación del poder centralizado, ejercido de arriba hacia abajo. Es esperable, entonces, un gobierno más coordinado, más integrado, más disciplinado y, sobre todo, mejor alineado. Es esperable, también, que cada nombramiento resulte en la salida de funcionarios experimentados y conocedores de los temas, pero no suficientemente cercanos al Presidente como para permanecer en sus cargos. Se pierde tal vez en pericia, se gana en política. Ya veremos los resultados.

 

Otro gran tema de la semana fue la aprehensión de Flavio Sosa y otros dirigentes de la APPO, a su llegada a la Ciudad de México a una “mesa de diálogo”, que ahora tendrá lugar con otros representantes a menos que alguien se vaya a sentar con Sosa en Almoloya. Señales mixtas. Se acabó la interlocución con un oportunista que ha desfilado por todo cuanto partido político y organización de choque ha habido en el país y cuya última preocupación es la pauperie de los oaxaqueños de los que se erigió unilateralmente en portavoz. Enhorabuena. Irritar al PRD a estas alturas sólo resulta en pérdidas marginales. Cosa distinta es empezar convirtiendo en preso político a un delincuente común; poner a México en la mira de nuevas violaciones a los derechos humanos porque, sea o no el legítimo representante de los intereses de los oaxaqueños, Sosa fue el interlocutor oficial de las demandas del movimiento de la APPO ante el gobierno saliente y es públicamente conocido como su líder. Su nueva residencia en un penal de alta seguridad no puede escapar de una lectura de silenciamiento político.

 

Si de mandar señales enérgicas se trata, es indispensable que vengan más en otros temas importantes para el futuro del país. Estamos en espera de la primera acción que demuestre un genuino deseo de romper con los abusos de monopolistas y otros grupos de interés que tienen capturado al gobierno. La señal a los empresarios de que sólo en condiciones de verdadera competencia y competitividad se vale enriquecerse en este país, previo pago de impuestos. En el agregado, la protección de intereses de unos cuantos en perjuicio de los consumidores le cuesta tanto o más a este país que cualquier conflicto. Esperamos la señal contra el narco y contra la corrupción, contra los evasores de impuestos y contra los subsidios no fiscalizables. Aguardamos los resultados de la negociación del presupuesto para ver la seriedad de sus compromisos de campaña y cómo se responde ante la anticipable presión que ejercerán los diversos actores que se rehúsan a volverse eficientes en lugar de estirar la mano para recibir fondos federales. Esperamos, pues, señales de que la política de cero tolerancia no será sólo contra los movimientos sociales, legítimos o no.

 

Por otro lado, el ejercicio de la disciplina gubernamental no habrá de llevarnos de regreso hacia tristes lugares por los que México ya pasó. Se perciben preocupantes signos de deseos de silenciar a las voces discordantes para que el coro suene bien. De querer regalarle a la opinión pública las imágenes que alguien más cree que le conviene ver. Lo ocurrido en la transmisión en cadena nacional de la toma de posesión en voz de la muy aleccionada Diane Pérez y la denuncia de Gutiérrez Vivó respecto a la cordial invitación que recibió a cooperar informativamente con el nuevo gobierno pueden ser relevantes o no.

 

Cierto: es pronto para juzgar. Pero no lo es para empezar a leer con detenimiento y exigir el cambio de curso de acción donde sea necesario.



Comments powered by Disqus
El punto sobre la i

Si le sacas $5000 a un tipo que trabaja y les das $1000 a cinco tipos que no trabajan, pierdes un voto pero ganas cinco. En el neto ganas cuatro. Ésta es la esfera piramidal más grande de la historia: se llama socialismo. Los que reciben planes no deberían tener derecho a votar.

Miguel Ángel Boggiano
Entrar
Encuesta de la semana
Más de 10,000 muertes por Covid-19 en México y la curva sigue en fase ascendente. El INEGI estima con su ETOE en 12 millones el número de personas que han perdido su trabajo, ¿se debe seguir manteniendo la economía cerrada?
Artículos recientes...
Ricardo Valenzuela
• El bien vs el mal
Arturo Damm
• 12.5 millones
Krishna Avendaño
• Desesperación en el imperio
Arturo Damm
• Desconfianza
Arturo Damm
• Visión panorámica