LUNES, 11 DE DICIEMBRE DE 2006
Lo bueno, lo malo y lo feo del programa económico

¿Considera usted que, en caso de logar su registro, “México Libre” es una alternativa viable para tener una oposición fuerte?
No
No sé



El punto sobre la i
“Por mucho que nos duela a los liberales, ninguna Constitución es garantía de la libertad.”
Carlos Rodríguez Braun


Más artículos...
Manuel Suárez Mier
• El misterio chileno

Arturo Damm
• Capitalismo de compadres (II)

Asael Polo Hernández
• ¿Liquidar o estabilizar?

Arturo Damm
• Capitalismo de compadres (I)

Ricardo Valenzuela
• Mexicanos, ustedes no merecen ser libres

Arturo Damm
• Capitalismos

Isaac Katz
• Viejos pobres (I)


Pulsaciones...
• De la amnistía a la legalización

• Votar, ¿derecho u obligación?

• Extinción de dominio y Estado de chueco

• Ante la 4T, ¿qué hacer?

Adriana Merchant







“Redireccionemos la discusión. ¿Con el proyecto de programa económico para 2007 presentado por el Presidente tendremos los mexicanos mayor libertad económica?”


Dejemos por un momento la discusión sobre la repartición de los dulces de la piñata. Más allá de los números, la pregunta importante que debemos hacernos, los que no vivimos a expensas del Estado sobre todo, es si el paquete económico para 2007 propuesto por el Ejecutivo Federal nos brinda o no una mayor libertad a los mexicanos para crear riqueza (a fin de cuentas ése debiera ser el objetivo último de la política pública). Para contestar la pregunta enlisto a continuación algo de lo bueno, lo malo y lo feo de dicho programa económico.

 

Lo bueno

 

·        Equilibrio Presupuestario.- A pesar de que el programa propone incrementar el gasto público en más del 9%, gracias a mayores ingresos y ahorros, el presupuesto prevé cero déficit fiscal, en línea con la nueva Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria. No hay nada más inmoral e irresponsable que un déficit fiscal, pues equivale a vulnerar las finanzas públicas, acrecentar las presiones en la inflación, generar artificialmente desequilibrios comerciales, desplazar la inversión productiva y, en general, disminuir la cantidad disponible de recursos para las personas. Lo ideal, aunque quizá políticamente inviable en este primer año de gobierno, hubiera sido proponer desde ya un superávit que le regrese a la gente su propio dinero, por medio de la reducción neta de la deuda pública.

 

§        Menos impuestos directos.- Se reduce el Impuesto al Activo y el Impuesto Sobre la Renta, así como algunas deducciones que generan grandes gastos fiscales para el gobierno y que incentivan la elusión. También, entre los indirectos, se reduce el impuesto especial a los refrescos. Aunque aumenta el gravamen a los cigarros, por fin sin la peregrina idea de desincentivar su consumo (enfrentan una demanda casi completamente inelástica al precio), la sociedad obtiene un beneficio neto en el agregado ya que dichos recursos extra se destinarán a prevenir enfermedades relacionadas con el tabaquismo que actualmente significan un costo social enorme.

 

·        Sistema de rendición de cuentas y transparencia.- A través de lineamientos de austeridad, mejora y modernización de la gestión pública; disposiciones para controlar el ejercicio del presupuesto de servicios personales; reglas para fortalecer los requisitos de información y transparencia en el ejercicio del gasto federalizado; diversos requisitos de información para fortalecer la rendición de cuentas; y disposiciones específicas para programas sujetos a reglas de operación. Criterios de honestidad y disciplina en la ejecución del gasto.

 

·        Evaluación de resultados.- Se establece el “Programa de Mejoramiento de la Gestión”, con objetivos y metas de mediano plazo, que busca determinar áreas de oportunidad en materia de modernización administrativa, por medio de acciones que mejoren la eficiencia y eficacia y reduzcan los costos de los servicios públicos. Además, se propone una mejor evaluación de resultados del gasto y avances institucionales, medidos en base a una serie de indicadores concretos.

 

·        Austeridad.- Se incluyen disposiciones para controlar el gasto corriente, como la disminución de al menos 2% en el prepuesto de servicios personales y una reducción de 5% en el gasto de operación de las dependencias y entidades. Adicionalmente, los salarios de los funcionarios de mandos superiores se reducirán en 10%.

 

·        Fortalecimiento de la Competitividad.- Se propone una política económica orientada hacia la competitividad, el fortalecimiento del mercado interno, la promoción de las micro, pequeñas y medianas empresas y el establecimiento de condiciones de competencia.

 

·        Reconocimiento de los derechos de propiedad.- Hay una asignación presupuestal para fortalecer y avanzar decididamente en la defensa de los derechos de propiedad -mediante la creación de un Registro Público de la Propiedad Único-, elemento clave para que funcione correctamente la economía de mercado. Garantizar el respeto a la propiedad privada es una de las pocas pero grandes razones por la que realmente necesitamos al Estado. Incluir acciones en pro de la propiedad en el paquete económico es un pequeño paso adelante, pero lo bueno es que revela, por fin, que nuestros gobernantes ya están asimilando su importancia.

 

·        Estado de Derecho y Seguridad Pública.- Mejoramiento de la seguridad pública a través de la unificación de las policías federales bajo un mando único; la creación de un “Sistema Único de Información Criminal”; el apoyo a los cuerpos policiacos para incrementar su calidad y respaldo efectivo de las Fuerzas Armadas y a la Marina. Garantizar la seguridad de las personas e impartir la justicia son las otras dos funciones lícitas del gobierno.

 

·        Escenarios económicos serios.- Gracias a la nueva ley de presupuesto, se plantea un precio promedio del petróleo mexicano con base en criterios técnicos objetivos y no según la ocurrencia de políticos populistas y legisladores gastalones.

 

·        Política de Crédito Público.- Se continúa con la política de migración a deuda en moneda local, planteando metas de desendeudamiento externo, así como llevar a cabo el financiamiento interno mediante instrumentos a tasa nominal fija de largo plazo y fortalecer la estructura de la deuda externa en términos de su estructura de costo y plazo, para que cada vez el peso de la deuda pública asfixie menos a los mexicanos.

 

·        Acciones a favor del empleo.- Aunque lo verdaderamente trascendente sería realizar una reforma estructural que flexibilice el mercado de trabajo, lo que en pocas palabras significa acabar con una kilométrica ley que castiga el empleo, el nuevo “Programa de Primer Empleo” pretende que el gobierno pague las cuotas patronales del IMSS durante el primer año de trabajo, con lo que se espera incentivar la contratación formal de mano de obra. Corre el riesgo de verse como un programa populistoide, que no ataca directamente el problema pero por lo menos le da tantito la vuelta. Así que realmente no sé si deba mencionarlo en este apartado.

 

Lo malo

 

·        Seguro Universal.- Seguro de Salud para los niños nacidos durante la presente administración (más populismo) que si bien persigue fines para beneficiar a familias con escasos recursos, no deja de ser una importante carga presupuestal para el gobierno.

 

·        Mercantilismo.- Se proponen subsidios por 4.8 mil millones de pesos para la articulación de un programa, ¡adicional a los ya existentes!, para que los productores puedan enfrentar la desgravación arancelaria a la importación del maíz, frijol, azúcar y leche estipulada en el TLCAN en 2008.

 

·        Falta de rendición de cuentas en las transferencias federales a los estados y mecanismos de incentivos y/o castigos a la buena administración de los recursos.- Se repartirá más dinero a los estados y municipios sin que se prevean lineamientos para la rendición de cuentas en el ejercicio de esos recursos ni compromisos para incrementar la recaudación local, los recursos federalizados son asignados sin criterios de rendimiento de cuentas y sobre todo sin ningún esfuerzo por parte de los estados y municipios en cuanto a las tareas propias de captación tributaria adicionales que les son conferidas por la ley. Por lo que es necesario vincular al administrador de los recursos en parámetros de premios/castigos por su labor y eficiencia.

 

·        Gasto empobrecedor. Sigue habiendo mucha tela de dónde cortar. ¿Qué esperan, por ejemplo, para cerrar la romántica Secretaría de Agricultura que lo único que hace es encarecer los productos al consumidor? Y qué tal la revolucionaria Secretaría de la Reforma Agraria, que termina duplicando funciones con los tribunales agrarios, o la políticamente correcta dependencia para la equidad de género y el rollito cursi ese de las mujeres. La banca de desarrollo, “La hora nacional”, los aristocráticos privilegios fiscales para los “creadores” (incluidos cineastas llorones), etc., etc., etc. Tal vez usted, amigo lector, me pueda ayudar a continuar la lista.

 

Lo feo

 

·        Permanencia del Impuesto a la Tenencia.- Impuesto inútil que desde hace mucho tiempo debió haber desaparecido. ¿No había dicho el Presidente Calderón, entonces candidato, que terminaría con esa insensatez?

 

·        Efectos inerciales de no aplicarse reformas estructurales.- El mismo paquete prevé crecimientos promedio estimados de 3.6% anual para el periodo 2007-2012 bajo los supuestos de una situación inercial, sin reformas legislativas que modifiquen sustancialmente la estructura productiva y competitiva de la economía nacional. Bajo este escenario, también se considera la insostenibilidad de un presupuesto balanceado, por las presiones que generan las pensiones, principalmente.

 

·        Más recursos a la educación sin mecanismos de evaluación de resultados (calidad educativa).- El gasto en educación es de 356 mil millones de pesos, mayor en 4.2% real al presupuesto aprobado en el 2006, representando la tercera parte del gasto social, sin embargo, carece de criterios de evaluación de resultados, tales como por ejemplo la evaluación de la calidad educativa impartida a los alumnos. En fin, más carretadas de dinero “noble” a la coladera.

 

La lista podría continuar pero por razones de tiempo y espacio ahí le paramos. En resumen, el proyecto económico presentado por el gobierno federal resuelve parcialmente la pregunta respecto a la intervención del gobierno en la actividad económica, ya que si bien el gobierno sigue estando presente en muchas actividades en donde no debiera estar, el proyecto contempla más avances que retrocesos en favor de la libertad económica, el fortalecimiento de la competencia, la responsabilidad en las políticas públicas y la definición de los derechos de propiedad, que de capitalizarse en el sexenio junto con reformas más profundas en el ámbito fiscal, laboral y energético nuestro país podría por fin entrar en el anhelado sendero de la prosperidad.


 Comentarios al artículo...
Comments powered by Disqus