LUNES, 26 DE MARZO DE 2007
En qué consiste la reforma al sistema de pensiones del ISSSTE

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“El gobierno es, en realidad, el peor fracaso del hombre civilizado.”
H. L. Mencken

Ricardo Lecumberri







“La reforma al sistema de pensiones y de seguridad social del ISSSTE representa una propuesta de gane-gane. Gana el trabajador porque obtiene portabilidad, certeza y heredabilidad. Gana el país, ya que se resuelve el problema sobre la deuda pública, fortaleciendo además el ahorro nacional a largo plazo, la estabilidad financiera y macroeconómica del país, y con ello, el crecimiento económico y la creación de empleos.”


La semana pasada fue aprobada en la Cámara de Diputados en lo general y en lo particular la iniciativa de reforma a la Ley del ISSSTE en materia de seguridad social y de pensiones para los trabajadores del Estado. Esta aprobación representa buenas noticias tanto para los trabajadores del sector público como para las finanzas públicas y la economía del país en general. Desconocer los beneficios y alcances de esta reforma indica la falta de visión y de conocimiento real respecto a la actual inviabilidad financiera del sistema de pensiones y de seguridad social junto con sus riesgos potenciales en caso de no haberse puesto en marcha una solución al respecto.

 

La situación financiera del ISSSTE es cada vez más delicada. La mayor esperanza de vida de las personas, la menor edad promedio de retiro y el cada vez menor número de trabajadores activos –que pagan sus cuotas al ISSSTE- en relación al cada vez mayor número de pensionados significa que ya al día de hoy los recursos no alcanzan. El sistema pensionario de los trabajadores al servicio del Estado está tronado. Se prevé que en el corto plazo y con el sistema actual, los apoyos de recursos públicos para cubrir el déficit de las pensiones se vuelvan insostenibles, adicionalmente a la injusticia que conlleva para la sociedad y para el resto de los mexicanos que los recursos públicos, escasos por definición, se destinen cada vez en mayor medida a cubrir pensiones en lugar de destinarlos a otras necesidades que se requieren con mayor urgencia.

 

Bajo el sistema de reparto actual, las pensiones de los jubilados se pagan con las cuotas y aportaciones del gobierno así como de los trabajadores activos. Cuando empezó el sistema, la gente vivía menos años y había muchos trabajadores por cada pensionado. Hoy en cambio, las personas vivimos más y hay menos trabajadores por cada pensionado. La incorporación de nuevos pensionados crece a una tasa de 8% anual. Se estima que en 2006 las transferencias realizadas por el gobierno para cubrir el déficit del gasto de pensiones del ISSSTE respecto a los ingresos por las cuotas que pagan los trabajadores y el gobierno, le costaron a los contribuyentes 40 mil millones de pesos, un subsidio que equivale a seis veces el gasto anual en medicinas del Instituto o a la construcción de 160 mil casas de interés social. Adicionalmente, la falta de recursos para cubrir las pensiones ha generado que se desvíen fondos que deberían canalizarse a salud y otras prestaciones. El ISSSTE ha dejado de invertir en equipo médico y medicinas y registra un deterioro en la calidad del servicio de sus prestaciones.

 

Por otra parte, el actual sistema de pensiones del ISSSTE: a) No permite la portabilidad de derechos pensionarios, pues el trabajador no puede llevar consigo los recursos que acumula en su fondo de pensiones; b) Los trabajadores que cotizan menos de 15 años en el ISSSTE y se cambian de trabajo pierden su antigüedad pensionaria, e incluso, trabajadores que cotizaron el ISSSTE por más de 15 años tienen problemas para acreditar su antigüedad y se dificulta el cobro de su pensión; y, c) La imposibilidad de conjuntar las cuentas de vivienda del INFONAVIT y el FOVISSSTE impide conseguir un crédito hipotecario e incluso actualmente tampoco es posible que las parejas o individuos que coticen en ambos institutos puedan consolidar los recursos para aspirar a un crédito mayor o pagarlo más rápidamente.

 

La reforma al sistema de pensiones del ISSSTE presentada al Congreso fue elaborada en conjunción con los sindicatos. Dicha reforma consiste en rescatar las pensiones de los trabajadores del Estado a través de una transformación integral, con las siguientes características: a) El gobierno federal asumirá la responsabilidad de pagar por adelantado la deuda de pensiones de los trabajadores actuales y cubrirá las pensiones de los jubilados; b) Los trabajadores activos podrán optar por mantenerse en el sistema actual con reformas graduales o migrar hacia un nuevo sistema en el que se les reconocerá su antigüedad a través de un bono garantizado; c) El ISSSTE no se privatiza. Los trabajadores del Estado seguirán siendo derechohabientes del ISSSTE y gozarán de todos los servicios; d) El nuevo sistema estará basado en cuentas individuales para dar portabilidad a los derechos pensionarios de los trabajadores, flexibilidad en la edad de retiro y certidumbre jurídica a los trabajadores de que se les pagará su pensión. Las cuentas individuales serán administradas por un nuevo organismo público sin fines de lucro llamado PENSIONISSSTE o, más adelante por un administrador privado si el trabajador lo considera conveniente, ambos supervisados por el gobierno; y, e) El bono de reconocimiento dependerá del salario, edad y años de servicio bajo el sistema actual. Para los trabajadores con más de 15 años de antigüedad el bono se determinará de acuerdo a la actual Ley del ISSSTE. Para antigüedades menores a 15 años, el nuevo sistema ofrecerá una tasa de reemplazo proporcional dependiendo de su antigüedad. Pero además, los trabajadores tendrán la absoluta libertad de elegir si quieren o no participar en el nuevo esquema, puesto que no es obligatorio. La otra opción es permanecer en el sistema actual pero con algunas modificaciones, como la edad mínima para el retiro y otras cosas.

 

El Gobierno Federal protegerá a los trabajadores de menores ingresos, asegurando una pensión mínima garantizada. Se eleva el monto de la pensión mínima garantizada de uno a dos salarios mínimos, equivalentes a un salario mínimo burocrático. Esta modificación se ajusta mejor a la realidad salarial de los trabajadores del sector público que en el rango de menores ingresos tienen un salario mínimo más elevado. En el caso de retiro, para los trabajadores de menor ingreso cuyo saldo acumulado en su cuenta individual no sea suficiente para obtener la pensión mínima garantizada, el Gobierno Federal aportará la diferencia. También la reforma propone la incorporación de una Cuota Social financiada por el Estado. La Cuota Social es un monto fijo que equivale aproximadamente a 5.5% de un salario mínimo y es igual para todos los trabajadores, independientemente de su nivel de ingreso lo cuál le da proporcionalmente mayores contribuciones para los trabajadores de menores ingresos. Las contribuciones para el sistema de pensiones actualmente suman 7% del salario de cotización y se dividen por partes iguales entre el trabajador y el patrón. Con la reforma, las contribuciones se incrementarán gradualmente para los trabajadores y para el gobierno para llegar al equivalente de 12.7%. Los trabajadores pagarán poco menos de la mitad de ellas, con un 6.125%, y el resto estarán conformadas por una cuota de 5.15% más la Cuota Social que equivale aproximadamente a 1.5% del salario promedio de los trabajadores que cotizan al ISSSTE.

 

Además del incremento en las cuotas y aportaciones del gobierno y de los trabajadores como parte del régimen obligatorio, la nueva reforma fortalece a favor de los trabajadores el esquema de ahorro voluntario para incrementar las pensiones de manera importante. La reforma obliga al Estado a contribuir 3.25 pesos por cada peso que el trabajador deposite, con un límite de 2% para el trabajador. De esta forma, el nuevo pilar solidario acumula, a través de la cuenta individual, 8.5% del salario del trabajador, mediante 2% del trabajador y 6.5% del gobierno.

 

El trabajador será el arquitecto de su propio futuro, la cuenta individual será compatible con el sistema del IMSS, donde se irán acumulando las cuotas y aportaciones del trabajador y del gobierno más los intereses que se generen, dando certidumbre al trabajador de que todos estos recursos serás destinados únicamente para pagar su pensión. El trabajador será dueño de los recursos de su cuenta y todos aquellos trabajadores que hayan acumulado un monto que les permita comprar una pensión sin requerir ayuda adicional del Estado, podrán retirarse a la edad que ellos decidan.

 

Finalmente, la reforma no afectará de ninguna manera al trabajador ya jubilado o pensionado, pues el Gobierno Federal asumirá la responsabilidad de pagar sus pensiones, y los pensionados continuarán teniendo acceso a todos los servicios que actualmente ofrece el ISSSTE.

 

La reforma al sistema de pensiones y de seguridad social del ISSSTE representa una propuesta de gane-gane. Gana el trabajador porque gana portabilidad, certeza y heredabilidad, ya que si un trabajador muere hoy, bajo el sistema actual, su pensión no se la lleva nadie, en cambio si un trabajador se muere hoy con su cuenta individual, ésa cuenta se la hereda a quien este trabajador quiera. Gana el país, ya que se resuelve el problema sobre la deuda pública, fortaleciendo además el ahorro nacional a largo plazo, la estabilidad financiera y macroeconómica del país, y con ello, el crecimiento económico y la creación de empleos.

 

Hasta aquí todo está muy bien. Pero falta ver qué dicen a todo esto los señores senadores. Confiemos que en esta ocasión sí imperará un sentido de urgencia, responsabilidad y madurez.

• Pensiones

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