MARTES, 8 DE ENERO DE 2008
Reflexiones de un político mexicano

Según usted, ¿cómo le está yendo a la economía mexicana?
Muy bien
Bien
Regular
Mal
Muy mal



El punto sobre la i
“Al hombre se le puede arrebatar todo salvo una cosa: la última de las libertades humanas, la elección de la actitud personal que debe adoptar frente al destino, para decidir su propio camino.”
Viktor Frankl


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“Estaré siempre presto a unirme al coro de los que se desvelan y están dispuestos a inmolarse ante el altar de la patria, si las fuerzas extranjeras y neoliberales persisten en su afán de apoderarse de nuestra poderosa economía, de nuestras solventes finanzas públicas y privadas y de nuestra sagrada soberanía como productores y consumidores.”


Como Senador de la República que soy tengo una ideología política perfecta y funcional. Esta es la que me ha permitido ser un político exitoso desde que salí un venturoso día del pueblucho que me vio nacer y consiste en colocar mi interés personal en primer lugar, luego viene el interés de mis familiares, amigos, socios, compadres, colaboradores y sirvientes. En tercer lugar está el interés de mi partido, de mis aliados de siempre y de los ocasionales que en el momento necesito –y ellos me necesitan- para conseguir los objetivos tácticos y estratégicos que nos permitan continuar en el poder político y económico del país.

 

Como político patriota, nacionalista, democrático, afectuoso, cálido y simpático que soy mi deber es delinear, proponer, apoyar y lograr la aprobación legislativa de aquellas iniciativas que aseguren la continuación del estado de cosas en México. Cualquier iniciativa, propuesta, idea y ocurrencia que alguien tenga por ahí que tenga por objeto subvertir el orden institucional que gozamos los mexicanos, deberá ser rechazada, combatida, menospreciada, ninguneada, ridiculizada.

 

Yo no pienso ni me conduzco en base a dogmas o aferramientos: mi pensamiento es libre, abierto, honesto, sincero y siempre presto a buscar el beneficio de la clase política a la que represento. Soy patriota porque amo a mi país por sobre todas las cosas. Soy nacionalista porque me identifico con todo lo nuestro y rechazo cualquier forma de intromisión extranjera en nuestros asuntos internos. Yo no adquiero mercancías ni servicios importados y ustedes lo pueden comprobar en mis consumos, en mi modo de vida.

 

Soy democrático porque todos mis actos están impregnados de pueblo y yo no muevo un dedo sino es por la voluntad mayoritaria de mis representados. Para asegurar esto mi partido tiene los mecanismos y la experiencia necesaria, por ello no me debo de preocupar.

 

Soy afectuoso y cálido como lo pueden comprobar los flashes y las cámaras de televisión cuando algún reportero me entrevista y simpático como cualquier persona pueda atestiguar si intenta acercarse a mí para solicitarme algún favor, o plantearme una petición.

 

Empecé mi triunfal carrera política cuando muy joven fui secretario particular de un gran político que sabía muy bien cómo manejar un país de analfabetas, sumisos y conformistas. He sido diputado local, federal, jefe de mi partido, secretario de gobierno, subsecretario de gobernación y gobernador de mi estado y estoy seguro que estoy capacitado y soy merecedor de llegar a presidente de la República.

 

En los próximos años habré de continuar trabajando de tiempo completo a la consolidación de mi carrera política, sin olvidar por supuesto, el fortalecimiento de mi patrimonio personal y de mi equipo, ya que es indispensable para actuar independientemente y sin apuros en la complicada situación política y electoral que caracteriza a mi hermosa nación.

 

Especial cuidado habré de tener en los tiempos actuales de cuidar que la república no vaya a pervertirse con aperturas, privatizaciones y mejoramiento de las condiciones para el despertar político y económico de la gente, y estaré siempre presto a unirme al coro de los que se desvelan y están dispuestos a inmolarse ante el altar de la patria, si las fuerzas extranjeras y neoliberales persisten en su afán de apoderarse de nuestra poderosa economía, de nuestras solventes finanzas públicas y privadas y de nuestra sagrada soberanía como productores y consumidores.

 

¡Tengan su feliz año!

• Política mexicana

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