Interamérica hoy
May 27, 2008
Carlos Ball

Elecciones en Estados Unidos

Las próximas elecciones en Estados Unidos prometen un cambio importante y confirman un amplio rechazo al “establishment” político. Es decir, un claro repudio a quienes han ejercido por años el poder, tanto en la Casa Blanca como en el Congreso.

Miami (AIPE)- John McCain, el candidato presidencial republicano, ofrece seguir envuelto en la guerra de Irak -habla de retirar las tropas norteamericanas para el año 2013- y mantiene que así se logrará consolidar la democracia en ese país. ¿Dónde establece la Constitución de Estados Unidos la responsabilidad del gobierno de Washington en imponer la democracia a otras naciones y que, para lograrlo, mueran miles de soldados norteamericanos? Ya nos enteramos que Saddam Hussein no tenía armas nucleares ni conexiones con la organización terrorista Al Qaeda. Todavía no sabemos si el presidente George W. Bush nos mintió o si simplemente rehusó escuchar la verdad, pero el desprestigio de su gobierno parece ser una barrera infranqueable para el Partido Republicano en las próximas elecciones.

 

Hillary Clinton, quien es considerablemente más estatista e intervencionista que su esposo, está a punto de perder la nominación de su partido y todo parece indicar que Barack Obama será el candidato de los demócratas, en unas elecciones que prometen un cambio importante y confirman un amplio rechazo al “establishment” político. Es decir, sería un claro repudio a quienes han ejercido por años el poder, tanto en la Casa Blanca como en el Congreso. Por el contrario, la elección de Hillary Clinton significaría la reafirmación de ese mismo “establishment” que ha favorecido la extensión del poder federal en el campo educacional, de la salud, de vigilancia sobre la ciudadanía, como también señalar a Irán como la nueva amenaza. Si no existen graves amenazas, no hay razones para seguir aumentando el tamaño del gobierno ni tampoco las obligaciones del Estado, que ya alcanzan 516,348 dólares por cada familia de Estados Unidos.

 

Barack Obama no era todavía senador cuando el Congreso aprobó la llamada “Ley Patriota”, a raíz de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, pero sí cuando fue renovada, manteniendo  restricciones a garantías constitucionales y permitiendo que funcionarios oigan llamadas telefónicas y lean mensajes electrónicos de los norteamericanos, sin la previa autorización de un juez.

 

Obama también propone un aumento de las retenciones del impuesto sobre la renta y nuevas regulaciones que promueven el sindicalismo, a pesar que en este país los sindicatos son fuertes solamente en industrias en decadencia, como la de automóviles, y entre maestros de escuelas, policías, bomberos y demás empleados públicos. Pero el probable candidato demócrata sí promete retirar las tropas norteamericanas de Irak en los próximos 15 meses.

 

Obama es indudablemente una persona muy inteligente que goza de una formación universitaria impresionante, razón por la cual debe comprender que el salario mínimo, lejos de ayudar a los más pobres y menos educados, les cierra las puertas a un mejor nivel de vida. Sólo la experiencia laboral aporta los conocimientos necesarios para desarrollar nuestras habilidades y aumentar nuestro capital intelectual. Es decir que el valor del aporte de nuestro trabajo a quienes nos pagan el sueldo tiene -por definición- que ser mayor que el salario que percibimos; de lo contrario, no nos dan el empleo. Pero si el salario mínimo impide que los menos calificados logren conseguir su primer trabajo, estarán para siempre condenados a vivir en la miseria o de la caridad pública.

 

Algo parecido se aplica también a leyes que subsidian programas absurdos, como el etanol, o que reprimen la libre importación de comestibles, disparando el costo de los alimentos y perjudicando gravemente a los más pobres, ya que los ricos no suelen comer más de tres veces al día, por más dinero que tengan.

 

Y la elección de Obama probablemente implicaría un freno al desagradable racismo que últimamente se nota contra inmigrantes de México y otros países latinoamericanos.

 

___* Director de la agencia AIPE.

© www.aipenet.com

 



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Si le sacas $5000 a un tipo que trabaja y les das $1000 a cinco tipos que no trabajan, pierdes un voto pero ganas cinco. En el neto ganas cuatro. Ésta es la esfera piramidal más grande de la historia: se llama socialismo. Los que reciben planes no deberían tener derecho a votar.

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