MARTES, 8 DE JULIO DE 2008
News Divine: Criminalizar a los jóvenes

El PIB en todo 2019 se contrajo -0.1%. Dado que la política económica de este gobierno no cambiará, ¿cuál es su pronóstico para 2020?
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“No es el gobierno perredista del Distrito Federal el primero en mantener políticas que criminalizan a la juventud. Pero el que un partido que se dice de izquierda mantenga esta política, incluso más de una década después de haber asumido el poder en la capital del país, nos recuerda que en México la izquierda no es realmente de izquierda.”


Algunas declaraciones han sido realmente absurdas. Guillermo Zayas, ex comandante de la Unipol en la delegación Gustavo A. Madero, dijo en su declaración ante la Dirección General de Asuntos Internos de la Policía Preventiva el 22 de junio que el problema que causó la muerte de 12 personas en la discoteca News Divine el 20 de junio fue la falta de autobuses para remitir a los jóvenes a los separos.

 

Omitió decir que ese operativo era ilegal. Que los jóvenes no tenían por qué ser remitidos ante nadie, ya que no había órdenes de aprehensión en su contra y no se les halló en flagrancia en la comisión de ningún delito. Lo peor de todo es que hoy sabemos que estos operativos han sido la norma y no la excepción en el Distrito Federal.

 

Durante muchos años, no sólo en la actual administración perredista del Distrito Federal, las autoridades capitalinas han actuado como si ser joven fuera un delito. Así se comportaron los alrededor de 200 policías armados que entraron a la discoteca News Divine la tarde del 20 de junio, cortando cartucho y encañonando a los jóvenes. El propósito era levantarlos, llevárselos y privarlos ilegalmente de la libertad por estar cometiendo el delito de divertirse. En el camino, los jóvenes eran hostigados y vejados y sus pertenencias les eran robadas. Finalmente se les ponía en libertad, pero no antes de haberlos extorsionado a ellos y a sus familiares.

 

No es el gobierno perredista del Distrito Federal el primero en mantener políticas que criminalizan a la juventud. Pero el que un partido que se dice de izquierda mantenga esta política, incluso más de una década después de haber asumido el poder en la capital del país, nos recuerda que en México la izquierda no es realmente de izquierda.

 

Tan lamentable como las muertes de las 12 personas el 20 de junio han sido las maniobras para politizar este hecho o para aprovecharlo en beneficio de un grupo u otro. Un aparente conflicto entre la Procuraduría de Justicia y la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal ha venido complicando la resolución del caso. Los panistas han exigido la renuncia del secretario de seguridad pública, Joel Ortega, y del jefe de gobierno, Marcelo Ebrard, sin que haya argumentos claros sobre por qué esto sería necesario. El senador perredista Ricardo Monreal ha pedido que el presidente de la república Felipe Calderón comparezca a dar una explicación, ya que él es el jefe nominal del secretario de seguridad pública; no ha pedido sin embargo que declare el verdadero jefe de Joel Ortega, Marcelo Ebrard, porque él es su correligionario. Las supuestamente independientes ONGs, que han levantado protestas en casos como el de Atenco o el de Oaxaca, han estado sorprendentemente calladas ahora, pues los hechos involucran a un gobierno perredista y no a uno priista o panista.

 

Todos estos juegos políticos son una falta de respeto a la memoria de los muertos, por supuesto. Pero más lo es el hecho de que el gobierno de la ciudad no haya reconocido que la responsabilidad fundamental de las muertes es una política de operativos policiales que, además de poco éticos y peligrosos, resultan ilegales al criminalizar el simple hecho de ser joven.

• Distrito Federal / CDMX

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