MIÉRCOLES, 31 DE DICIEMBRE DE 2008
De la causa de la crisis (II)

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“Lo primero que hay que hacer para entender por qué la política monetaria es la causa de las crisis económicas de contracción y/o recesión, es conocer cuál es el camino correcto hacia el crecimiento económico, es decir, hacia el incremento en la producción de bienes y servicios.”


Lo primero que hay que hacer para entender por qué la política monetaria es la causa de las crisis económicas de contracción y/o recesión, es conocer cuál es el camino correcto hacia el crecimiento económico, es decir, hacia el incremento en la producción de bienes y servicios.

 

El primer paso consiste en un aumento en el ahorro, lo cual quiere decir que las personas que ahorran están dispuestas a sacrificar consumo presente a cambio de un mayor y/o mejor consumo en el futuro, para lo cual se requiere, uno, que el dinero ahorrado se multiplique y, dos, que se produzcan más y/o mejores mercancías, todo lo cual se consigue por el proceso que se inicia, precisamente, con el aumento en el ahorro.

 

El dinero ahorrado, con el fin de que se multiplique, lo cual se logra gracias al interés que se le paga al ahorrador, se deposita en los bancos, por lo que éstos cuentan con más dinero para prestar, razón por la cual aumenta la oferta de crédito, lo cual ocasiona una baja en el precio del crédito, es decir, en la tasa de interés, reducción que ocasiona un aumento en la demanda por crédito, del cual participan, entre otros, los empresarios.

 

La baja en la tasa de interés, al abaratar el crédito, hace que los empresarios demanden más crédito, con el fin de invertir ese dinero en sus empresas, con el objetivo de producir más y mejor (no hay que olvidar que la inversión se define, precisamente, como todo gasto destinado a producir más y mejor), todo lo cual dará como resultado una mayor oferta, de mejores bienes y mejores servicios, con lo cual se cumple el segundo de los requerimientos señalados en el segundo párrafo: para que los ahorradores puedan consumir más y/o mejores bienes y servicios en el futuro, antes deben producirse más y/o mejores mercancías, lo cual se logra siempre y cuando los empresarios inviertan más, lo cual se consigue siempre y cuando la demanda por crédito de su parte aumente, lo cual es posible si baja la tasa de interés, lo cual será la consecuencia del aumento en la oferta de crédito, cuya causa es un mayor ahorro, primer paso de todo este proceso, que bien podemos llamar de progreso económico.

 

Llegados a este punto hay que tomar en cuenta lo siguiente: una vez que (efecto del incremento en las inversiones, consecuencia de la baja en la tasa de interés, resultado del aumento en la oferta de crédito, producto del aumento en el ahorro), ha aumentado la oferta de bienes y servicios en el mercado la autoridad monetaria debe, con el fin de mantener estable el índice de precios[1], incrementar la cantidad de dinero que se intercambia en la economía, lo cual hace posible, entre otras cosas, el pago de intereses a los ahorradores, pago que no implica únicamente la multiplicación del dinero, emitido de la nada, out of thin air, sino la multiplicación del dinero como consecuencia del aumento previo en la producción de bienes y servicios, es decir, la emisión de más dinero respaldada por la mayor producción de mercancías. En este caso el orden de los factores altera el producto.

 

¿Existirá demanda para la mayor oferta, de mejores bienes y mejores servicios, resultado del proceso que puso en marcha el aumento en el ahorro? La respuesta depende de si los consumidores quieren y pueden comprar esas mercancías. ¿Quieren? Sí, ya que por eso ahorraron, ahorro que supuso sacrificar consumo presente a cambio de un mayor y/o mejor consumo en el futuro. ¿Pueden? Sí, ya que, gracias al pago de intereses, cuentan con más dinero para hacerlo.

 

¿Qué tenemos? Un proceso que se inicia con el aumento en el ahorro y que termina con el consumo de más y/o mejores bienes y servicios, es decir, en progreso económico. ¿Cuál es la clave? Más ahorro.

 

Continuará.



[1] Véanse, de reciente publicación en este espacio, los Pesos y Contrapesos dedicados al tema del Banco de México y la inflación.

• Cultura económica • Crisis / Economía internacional

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