JUEVES, 23 DE ABRIL DE 2009
Injusticias fiscales

La decisión de López Obrador de liberar al hijo del "Chapo" Guzmán recién capturado fue...
Un acierto
Un error
No sé



El punto sobre la i
“Todo gobierno, por supuesto, va contra la Libertad.”
H.L. Menken


Más artículos...
Roberto Salinas
• Populismo en América Latina

Arturo Damm
• Narcotráfico (III)

Arturo Damm
• Narcotráfico (II)

Víctor Hugo Becerra
• México: Del Estado fallido al Estado vencido

Arturo Damm
• Narcotráfico (I)

Manuel Suárez Mier
• Estancamiento sincrónico

Arturo Damm
• Riqueza


Pulsaciones...
• De la amnistía a la legalización

• Votar, ¿derecho u obligación?

• Extinción de dominio y Estado de chueco

• Ante la 4T, ¿qué hacer?

Roberto Salinas







“El gobierno debe empezar a comprobar que los recursos que recauda tienen un retorno; y eso implica rendir cuentas al ciudadano sobre cómo y porqué se gastan.”


Se empieza a calentar, nuevamente, la discusión sobre una reforma fiscal—por lo que quedó pendiente en el último ejercicio, como por las necesidades de compensar la caída en la factura petrolera. Asimismo, en el nuevo periodo legislativo, los costos políticos de una reforma son diferentes en la última de un sexenio.

 

Hay por lo menos tres temas de injusticia fiscal que se deberán abordar en este nuevo debate, todos derivados de la obsesión recaudatoria de interpretar el tema fiscal como un tema exclusivamente impositivo. No lo es.

 

Por un lado, nos guste o no, debemos re-examinar el tema del impuesto al valor agregado. Si bien la tasa cero a alimentos y medicinas es vista como una causa noble de justicia social, la realidad es muy diferente. El que más gasta en los alimentos y en las medicinas es el que más tiene—por lo cual el beneficio de la exención recae más en los deciles económicos de mayores ingresos. Vaya, por cada peso erogado de subsidio en tasa cero a los que menos tienen, se requieren cuatro pesos (o más) de subsidio a lo que sí pueden pagar.

 

Esta es una injusticia similar al “hood-robinismo” fiscal: beneficiar a los que más tienen a costas de los que menos tienen. Hemos demostrado, varias veces, que un impuesto negativo o una compensación por medio del gasto podría neutralizar, por completo, el impacto de una sola vez que tendrá el aumento al precio de alimentos y de medicinas, derivado de una homologación del impuesto al consumo.

 

Otro tema, menos conocido, es la (clandestina) expropiación de márgenes que se dio, de facto, con la nueva ley del IETU. La inversión de empresas en bienes raíces, y en desarrollos inmobiliarios, es totalmente deducible de impuestos contra el IETU; pero (¡ojo!) solo a partir del 2008. Ello generó una injusticia salvaje: todos lo que antes del 2008 creyeron en México, en la inversión en bienes raíces (una inversión de largo plazo) se tienen que comer su margen de ganancias, dado que las inversiones antes del 2008 ¡no son deducibles contra IETU! Es decir, hay que pagar la tasa vigente sobre la totalidad del ingreso, no meramente sobre la ganancia.

 

Vaya discriminación: si invierto a partir del 2008, resulto favorecido en 100%, pero si creí en el país y su clima de inversión antes, resulto perjudicado al 100%. Y después se rascan la cabeza de porqué hay tanta evasión fiscal.

 

Este es el tercer tema de justicia fiscal: el gobierno debe empezar a comprobar que los recursos que recauda tienen un retorno; y eso implica rendir cuentas al ciudadano sobre cómo y porqué se gastan recursos que, al final del día, son… nuestros.

• Reforma fiscal

 Comentarios al artículo...
Comments powered by Disqus