Interamérica hoy
Jun 19, 2009
Carlos Ball

Cuando volar era un placer

Cuando la gente está dispuesta a aceptar humillaciones y ceder libertad a cambio de una pizca de más seguridad, podemos estar seguros de que los políticos se aprovecharán de eso para aumentar la burocracia, los controles y las formalidades, malgastando aún más dinero de los contribuyentes.

Recuerdo el amplio espacio, los cómodos asientos, las amables azafatas, sabrosa comida y buenos vinos que servían en los vuelos de Pan American. Volar hoy en vuelos comerciales es una verdadera pesadilla. Nunca se sabe a qué hora despegará el avión, mucho menos a qué hora llegaremos a nuestro destino o si las maletas llegarán junto con nosotros.

 

A pesar de que los aviones son mucho más rápidos, todo ha desmejorado y lo peor sucede antes de montarse en el avión. La prohibición de llevar líquidos me parece absurda, pero más me disgusta que a mi esposa la obliguen a caminar descalza por donde pasan miles de personas cada día, mientras le revisan sus zapatos y su equipaje de mano. La agencia de seguridad del transporte (Transportation Security Administration) gasta 7 mil millones de dólares al año en tratarnos a todos los viajeros como terroristas potenciales e invierten más dinero para poder vernos desnudos en una pantalla.

 

Si usted, por mala suerte, tiene el mismo nombre o un nombre parecido de alguien que aparece en la lista de posibles terroristas, mejor es que viaje en tren o en autobús. El senador Ted Kennedy, uno de los políticos más conocidos y hermano menor de un famoso presidente de Estados Unidos, ha tenido múltiples problemas en aeropuertos por ser su nombre parecido al apodo utilizado por un delincuente.

 

Y si le da miedo volar en avión, mejor es que no lo demuestre cuando está en la cola para abordar, ya que eso puede ser mal interpretado por quienes están chequeando a los pasajeros. 

 

Los pilotos y demás miembros de la tripulación también tienen que perder tiempo y pasar por los mismos puntos de control de seguridad, pero no las personas que limpian los aviones y, por tanto, ellos quizás sí podrían esconder armas o material explosivo dentro de los aviones.

 

Lamentablemente, seguirán surgiendo criminales y terroristas, pero la labor de las autoridades es detectarlos y llevarlos a juicio, no tratar a toda la gente como criminales y terroristas potenciales.

 

Claro que el delincuente o criminal que planea su primera fechoría no va a estar en ninguna lista. Pero, según el diario Chicago Tribune, esa lista oficial ya contiene más de un millón de nombres y aumenta a un promedio de 20 mil nombres mensuales.

 

Cuando la gente está dispuesta a aceptar humillaciones y ceder libertad a cambio de una pizca de más seguridad, podemos estar seguros de que los políticos se aprovecharán de eso para aumentar la burocracia, los controles y las formalidades, malgastando aún más dinero de los contribuyentes.

 

___* Director de la agencia AIPE.

© www.aipenet.com

• Terrorismo


Comments powered by Disqus
El punto sobre la i

Si le sacas $5000 a un tipo que trabaja y les das $1000 a cinco tipos que no trabajan, pierdes un voto pero ganas cinco. En el neto ganas cuatro. Ésta es la esfera piramidal más grande de la historia: se llama socialismo. Los que reciben planes no deberían tener derecho a votar.

Miguel Ángel Boggiano
Entrar
Encuesta de la semana
Más de 10,000 muertes por Covid-19 en México y la curva sigue en fase ascendente. El INEGI estima con su ETOE en 12 millones el número de personas que han perdido su trabajo, ¿se debe seguir manteniendo la economía cerrada?
Artículos recientes...
Arturo Damm
• ¿Recuperación?
Ricardo Valenzuela
• El bien vs el mal
Arturo Damm
• 12.5 millones
Krishna Avendaño
• Desesperación en el imperio
Arturo Damm
• Desconfianza