MIÉRCOLES, 28 DE SEPTIEMBRE DE 2005
La izquierda jamás puede ser democrática

¿Usted considera que las acciones del actual gobierno concuerdan con sus propuestas de política industrial?
No
No sé



El punto sobre la i
“El dinero en efectivo es una garantía de libertad individual, por su eficiencia, versatilidad, irrastreabilidad y anonimato.”
Víctor H. Becerra


Más artículos...
Isaac Katz
• Competitividad

Ricardo Valenzuela
• La sarna del congreso de EU

Arturo Damm
• Pobreza

Arturo Damm
• Reforma fiscal, ¿para qué?

Víctor Hugo Becerra
• México: Dictadura Legal

Arturo Damm
• Lo bueno

Manuel Suárez Mier
• Más del culto a la personalidad


Pulsaciones...
• De la amnistía a la legalización

• Votar, ¿derecho u obligación?

• Extinción de dominio y Estado de chueco

• Ante la 4T, ¿qué hacer?

Gabriel Boragina







“Las izquierdas jamás pueden ser democráticas porque para serlo primero tendrían que aceptar la propiedad privada en forma absoluta, incondicionada y sin restricciones.”


La izquierda se define por su negación, aborrecimiento o supresión directa o indirecta de la propiedad privada, conforme ya lo han explicado en forma muy satisfactoria Ludwig von Mises, Friedrich A. von Hayek y demás autores de la Escuela Austriaca de Economía.


Críticos de la propiedad privada son el fascismo, el nazismo, el socialismo, el anarquismo, el comunismo y por lo general todas aquellas corrientes ideológicas que se engloban bajo el nombre genérico de colectivismo. Esas ideologías son colectivistas. El capitalismo es individualista. Esta diferencia es crucial, fundamental y abismal.


La libertad implica el derecho a poseer y disponer de lo poseído. En esto se basa el capitalismo. Si no hay libertad de poseer y disponer de lo poseído no puede haber democracia, porque la democracia implica de por sí esa libertad. Entonces, la izquierda jamás puede ser democrática, ya que no existe en la izquierda la libertad de poseer y disponer de lo propio porque la propiedad privada no es más que eso y la izquierda desconfía, aborrece y es crítica de la propiedad privada. De modo tal, carece de sentido tratar de "justificar" una izquierda "democrática". Es casi una burla a la inteligencia intentar hacerlo. Las izquierdas jamás pueden ser democráticas porque para serlo primero tendrían que aceptar la propiedad privada en forma absoluta, incondicionada y sin restricciones.


La libertad "política" no significa nada en sí misma sin la libertad económica. Ser libre implica serlo en su totalidad, tanto política como económicamente. Quien solo puede votar pero no disponer en forma libre de sus ingresos, es un esclavo, no es libre. No es libre un pueblo que solo puede votar a sus verdugos, a sus futuros opresores o depredadores.


Lo relevante es que al ir perdiendo las libertades económicas, vamos perdiendo las políticas. Una pérdida es la causa de la otra, una conduce a la otra. Ya que el mismo poder que me limita económicamente no permitirá que yo, a su vez, lo limite a él políticamente, porque si ese poder lo permitiera, perdería su oportunidad de seguirme limitando económicamente.

 

Esta es la lógica del poder político de las izquierdas. De allí que ninguna izquierda fuera antes, sea ahora o será en el futuro "democrática".


 Comentarios al artículo...
Comments powered by Disqus