VIERNES, 5 DE NOVIEMBRE DE 2010
600 mil millones de dólares, ¿funcionarán?

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“¿Cuál es la "lógica" que hay detrás de la medida?”


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La Reserva Federal, el banco central estadounidense, decidió la compra de 600 mil millones de dólares de bonos del Tesoro, o, dicho sencillamente, ha decidido inyectarle, a la economía estadounidense, en los próximos ocho meses, 600 mil millones de dólares, con el objetivo de reanimar la producción y el empleo. ¿Cuál es la “lógica” que hay detrás de la medida? Veámoslo.

La reserva Federal crea, de la nada, 600 mil millones de dólares que, por medio de la compra de bonos del Tesoro, inyecta a la economía, lo cual trae como consecuencia, salvo el caso en el que ese dinero se atesore, algo muy poco probable, un aumento en la demanda por bienes y servicios, lo cual debe traducirse en un incremento en la producción de los mismos, lo cual, a su vez, debe dar como resultado más empleos. En pocas palabras: más dinero igual a más demanda; más demanda igual a más producción; más producción igual a más empleo. Se trata de la receta keynesiana, basada en la creencia de que basta con crear demanda, para lo cual hay que crear dinero, para que se produzca más y se genere empleo, creencia que no pasa de ser eso, una creencia. Vamos por partes.

Si, creado de la nada, se inyecta dinero en la economía, esa mayor cantidad de dinero, salvo en el poco probable caso de atesoramiento, se convertirá en una mayor demanda por bienes y servicios. Lo que ya no es seguro es que la mayor demanda por mercancías de como resultado una mayor producción de bienes y servicios. Esto último no depende de la mayor demanda, sino de la decisión de los empresarios para, ante una mayor demanda, producir más, decisión que depende, no de lo que ya pasó (el aumento en la demanda), sino de lo que se espera pasará (¿realmente mejorará la economía?). Supongamos que, efectivamente, el aumento en la demanda da como resultado un aumento en la producción, y preguntémonos si el mismo debe dar como resultado más empleo. No necesariamente, ya que la mayor producción puede ser el resultado, no de más trabajadores produciendo, con la misma productividad, más, sino de los mismos trabajadores produciendo, con mayor productividad, más.

Lo único seguro de la receta keynesiana es que una mayor cantidad de dinero, creada de la nada por el banco central, e intercambiándose en la economía, da como resultado una mayor demanda por bienes y servicios. Lo que no es seguro, ya que depende de otras variables además del aumento en la demanda, es que esa mayor demanda de como resultado una mayor producción, ni que esa mayor producción de cómo resultado más empleos, y muestra de ello es, nada más ni nada menos, lo que ha sucedido en la economía estadounidense de 2008 a la fecha: la Reserva Federal ha aplicado la receta keynesiana y la producción y el empleo no responden. Ante esta situación, ¿resulta prudente insistir en lo mismo? Bernanke cree que sí. Sin embargo, la demanda no crea oferta…

• Finanzas internacionales • Crisis / Economía internacional

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