MARTES, 28 DE FEBRERO DE 2006
La democracia del igualitarismo

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El punto sobre la i
“Si del derecho a la vida se desprende el derecho a defenderla, del derecho a defenderla, ¿no se desprende el derecho a la portación de armas?”
Félix de Jesús


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“La vida en las democracias parece ser sencilla. Si no tienes, exige, si te falta protesta, demándale al Estado, pues a fin de cuentas, la democracia moderna no se obtiene si en los pueblos no impera la justicia social.”


Nuestro entorno socio-político se encuentra definitivamente, en un cambio de fondo. Si tuviésemos que usar la retórica neo-marxista que impregna nuestro ambiente de discusión intelectual diríamos que nos encontramos en medio de una “reforma estructural”.

La verdad es que, cambiar todo el engranaje político que por casi 70 años se dejó pudrir en nuestro país no es tarea fácil. Y eso explica, el trasfondo de la mayoría de problemas actuales que a diario sufrimos.

 

La administración del presidente Fox, si bien carece de experiencia política alguna, ha “perdido” el tiempo en asuntos de política exterior que en nada benefician a México y no ha tenido la habilidad para “vender” su propuesta política; aún así, aparentemente posee un norte más esperanzador. Se tiene claro que el pueblo merece cuentas claras por parte del gobierno, se tiene claro que la única manera de aumentar el nivel de vida es a través de la inversión privada, y que por ende, es necesario una reforma fiscal, además de una modernización del sector energético y la legislación laboral.

 

No es de extrañar, eso sí, que haya resistencia. Siempre que la medicina hace efecto, hay reacciones de la infección que se quiere combatir. Lo triste de nuestro país es que, no terminamos de entender que el Estado no es la gallinita de los huevos de oro y que, el Estado, con una mano nos da pero con otra nos quita. En términos de teoría política fracasamos como nación al no entender el principio más elemental: “No hay nada gratis”.

 

Y aún así, poco a poco empezamos a “mexicanizar” el imbecilismo político. Ahora es común, que quienquiera que necesite ayuda acude a las oficinas de gobierno, se pare en las ventanillas del seguro social, se une a marchas de cientos de personas para exigir un salario más justo, una vivienda digna, un futuro próspero, etc… que se yo. Sí, la vida en las democracias parece ser sencilla. Si no tienes, exige, si te falta protesta, demándale al Estado, pues a fin de cuentas, la democracia moderna no se obtiene si en los pueblos no impera la justicia social.

 

En fin, nos cuesta entender, y mientras seguimos en la terquedad, seguimos pobres y con un futuro mordido. La ayuda estatal nunca ha podido ser capaz de generar riqueza y aumentar el nivel de vida de las gentes. La única solución para promover el desarrollo ha sido, a lo largo de la historia, el mercado libre, la visión empresarial y la responsabilidad individual. Y lo seguirá siendo.


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