VIERNES, 3 DE JUNIO DE 2011
Paro en Oaxaca

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“No es novedad. El sistema educativo de Oaxaca está una vez más paralizado. Desde hace 31 años los estudiantes oaxaqueños no han podido tener un solo ciclo lectivo completo. Ésta es una de las razones de que el desempeño de los estudiantes de Oaxaca sea uno de los más bajos del país.”


No es novedad. El sistema educativo de Oaxaca está una vez más paralizado. Desde hace 31 años los estudiantes oaxaqueños no han podido tener un solo ciclo lectivo completo. Ésta es una de las razones de que el desempeño de los estudiantes de Oaxaca sea uno de los más bajos del país.

En esta ocasión, como ocurrió en 2006, el paro de maestros ha sido acompañado de la toma del centro de la ciudad de Oaxaca, lo cual ha puesto nuevamente en jaque al sector turístico del que vive la capital, y de bloqueos a carreteras y a centros comerciales de importancia. El objetivo es asfixiar económicamente a Oaxaca.

Mientras esto ocurre el gobierno estatal ha ofrecido 1,542 millones de pesos a los líderes del movimiento, que éstos han rechazado en espera de más dinero, y buscan negociar alguna otra opción para que los maestros vuelvan a clases.

Los líderes no tienen, sin embargo, que llegar a un acuerdo. La historia les dice que a través de esta presión, la cual se ejerce con movilizaciones y presiones que empobrecen a toda la sociedad, la autoridad aceptará pagarles el 100 por ciento de los salarios caídos y además darles dinero adicional. Están ya acostumbrados a que el berrinche les consigue todo lo que quieren. ¿Qué incentivo tendrían para comportarse de forma distinta?

En el sexenio pasado hubo quienes pensaban que el problema era el gobierno del PRI o en particular el de Ulises Ruiz, quien se convirtió en el presunto culpable de todo lo malo que ocurría en el estado. Hoy, con un nuevo gobernador, Gabino Cué, surgido de una alianza entre el PRD y el PAN, tenemos que reconocer que el problema no radica en un partido o un gobernador sino en la sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.

Ulises Ruiz trató en 2006 de despejar el centro histórico afectado por un plantón, pero descubrió que el sindicato era más fuerte que su gobierno. Pronto sus policías eran perseguidos por sindicalistas armados. El movimiento, de hecho, se fortaleció cuando los líderes magisteriales se percataron de la debilidad del gobierno estatal. A fines de ese año fue necesario, incluso, que interviniera la Policía Federal para liberar el centro de Oaxaca.

En el 2010 el sindicato de maestros respaldó la candidatura de Gabino Cué, pero a cambio está pidiendo ahora el control del gobierno. En su pliego de peticiones se encuentra la destitución de los secretarios de gobierno, educación y seguridad pública. Hasta ahora el gobernador Cué se ha negado a aceptar esta imposición, pero tampoco se ha atrevido a tomar ninguna medida en contra del plantón de maestros.

En esto hay también una evidencia de la perversión del sistema. Los maestros saben que pueden declararse en paro todos los años porque se dan cuenta que no perderán nada y en cambio sí ganarán algo. Mientras tanto, el gobernador no se atreve a usar la fuerza pública para acabar con los plantones porque sabe que el costo lo paga la sociedad y no él.

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