MIÉRCOLES, 13 DE JULIO DE 2011
Transparencia en el gasto

¿A quiénes deben ir dirigidos los apoyos por parte del gobierno en esta crisis provocada por el Covid19?
A las personas
A las empresas
Sólo a las Pymes
A todos
A nadie



El punto sobre la i
“El gobierno es un mal necesario”
Thomas Paine


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“Hay que felicitar a la Secretaría de Hacienda, no solo por el qué, sino también por el cómo. ”


Cobrar impuestos, condición para la existencia del gobierno, implica que el recaudador obliga al contribuyente a entregarle parte del producto de su trabajo, lo cual, por la obligatoriedad, es un robo, mismo que, en el caso de los impuestos, ¡suponiendo que realmente se pueda!, debe justificarse, “justificación” que, por lo general, y el mexicano no es la excepción, los gobernantes no proporcionan.

Parte de esa “justificación” la encontramos por el lado del gasto (la “legitimidad” del cobro de impuestos no depende de la cantidad de impuestos que se cobren sino del destino que se la de a esos recursos) y por ese lado la primera obligación es la transparencia: que el contribuyente sepa, desde el primer peso hasta el último centavo, para qué gasta el gobierno (por ejemplo: para salud), en qué gasta el gobierno (por ejemplo: en medicinas), y qué entidad gubernamental gasta (por ejemplo: la secretaria de salud), obligación que, desde hace unos días, el gobierno mexicano cumple de mejor manera y, en este punto, honor a quien honor merece.

La Secretaría de Hacienda presentó la página de Internet de transparencia presupuestaria, bajo la consigna de que “hoy la información del gobierno no es un secreto de Estado, sino un derecho básico de los ciudadanos”, y con el convencimiento, así lo dijo el secretario Cordero, de que “éste no es un trabajo terminado, (sino) el inicio de un compromiso para hacer más accesible y transparente la información sobre el gasto del gobierno”, siendo esa transparencia parte de la “justificación” del cobro de impuestos.

Hay que felicitar a la Secretaría de Hacienda, no solo por el qué (transparentar la información sobre el gasto del gobierno), sino también por el cómo (la manera sencilla y clara de presentar el análisis del gasto gubernamental), lo cual se comprueba consultando la página en http://www.transparenciapresupuestaria.gob.mx/. (Recordemos lo dicho por Einstein en el sentido de que “si tu intención es describir la verdad, hazlo con sencillez y la elegancia déjasela al sastre”, sin olvidar que la verdadera elegancia es sencillez).

¿Para qué sirve la información proporcionada? Entre otras cosas para darnos cuenta lo que nos cuesta un gobierno que, además de ser gobierno, y prevenir los actos delictivos, y de fallar en el intento impartir justicia, pretende ser, desde “redentor” social - para ello está el gasto en desarrollo social -, hasta “promotor” de la economía - con tal fin se ejerce el gasto en desarrollo económico -, gasto en desarrollo social que suma el 43 por ciento del gasto total, gasto en desarrollo económico que suma el 26 por ciento, de tal manera que entre los dos se suma 71 por ciento, lo cual quiere decir que 71 centavos de cada peso que gasta el gobierno los destina a la realización de tareas que nada tienen que ver con su tarea esencial, tareas que, desde la “redención” social hasta la “promoción” económica, son responsabilidad de los gobernados, no del gobernante, tal y como corresponde en una sociedad de hombres verdaderamente libres, realmente responsables.

• Impuestos

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