MIÉRCOLES, 22 DE MARZO DE 2006
Las agallas del Secretario de Hacienda

¿Usted participará en la consulta sobre la construcción del nuevo aeropuerto en la ciudad de México?
No



“Si imprimir dinero ayudase a la economía, falsificar moneda debería ser legal.”
Brian Wesbury

Ricardo Medina







“Los políticos empiezan a planear las siguientes elecciones la misma noche en que se dan a conocer los resultados electorales… o antes. Ello hace necesario que, en medio de esa efervescencia electoral, haya quien conserve no sólo la calma, sino la visión de largo plazo y el sano realismo: ése es el papel de los odiados tecnócratas con vocación de servicio público.”


Ya he citado en más de una ocasión la frase del gran economista Arnold Harberger sobre la principal cualidad necesaria para ser un buen Secretario de Hacienda: Agallas para decir NO.

 

Con la vista puesta en las próximas elecciones los políticos del partido en el poder no quisieran perturbar al electorado con duras advertencias acerca de los sacrificios que hay que hacer hoy para evitar debacles futuras. No son tiempos, los electorales, para insistir en reformas imprescindibles que signifiquen costos inmediatos o que afecten los intereses de grupos que, aunque minoritarios, representan importantes cuotas y cotos de poder. Sin embargo, alguien –algunos- debe insistir y luchar para que ni el gobierno ni la sociedad olviden las realidades duras e inescapables de la economía (el principio de la escasez) fascinados como están –el gobierno, los partidos, los electores- por las seductoras promesas electorales.

 

Por ello es alentador que el Secretario de Hacienda haya expresado su seria preocupación por el creciente déficit del sistema de seguridad social y haya insistido en la necesidad de reformas al sistema de pensiones. Dijo también que si hoy ese déficit limita seriamente la inversión pública, el día de mañana –dado su crecimiento exponencial- pondrá en riesgo la misma posibilidad de que el sistema de seguridad social honre sus compromisos con los beneficiarios. No fue, por cierto, una consideración “políticamente correcta” cuando los políticos de todos los partidos, incluido el partido en el poder, están enfrascados en las próximas elecciones. Pero fue una advertencia indispensable, histórica diría yo, ante la magnitud del problema.

 

Esto sucedió hace unos días en Brasil, específicamente en Río de Janeiro, durante una conferencia pública, y el Secretario del Tesoro –o de Hacienda para “mexicanizar” el símil- enfrentó de esta manera la propuesta que se ha hecho en el Senado de ese país para desaparecer el “factor de ajuste” en las cuotas a la seguridad social, mecanismo que alivia –pero no soluciona- las presiones del déficit de la seguridad social sobre las finanzas públicas. Aun con el factor de ajuste –que hoy los políticos desearían eliminar para ganar votos- el déficit del sistema de seguridad social en Brasil no se solucionará; son imprescindibles las reformas y el tiempo está corriendo… abultando el déficit y haciendo cada vez más costosa la solución.

 

Tiene razón Harberger: los tecnócratas con agallas para decir NO son un activo invaluable en las democracias que funcionan. Ojalá los políticos les hicieran más caso y nunca desdeñaran sus advertencias.


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