Hablando en plata
Ene 17, 2013
Luis Pazos

La ley contra la justicia

Cuando criminales y corruptos utilizan la misma ley para evadir sus crímenes, algo anda mal en nuestro sistema de impartición de justicia.

Una de las causas por la que la mayoría de los actos de corrupción en el gobierno quedan impunes es debido a que las acusaciones presentadas, según los jueces, carecen de sustento para que sean condenados los responsables. Entre algunos miembros del Poder Judicial prevalece lo que llamo “fariseísmo jurídico” o doctrinalmente lo podemos ubicar como un kelsenianismo radical, es decir, yo me concreto a cumplir con las formas de la ley.

Esa posición de muchos juzgadores nos lleva a preguntarnos si la falla está en los ministerios públicos que no consignan correctamente, por no reunir pruebas suficientes para sustentar una acusación, o en algunos jueces que no les preocupa el fondo del asunto solo ven solo las formas.

Es necesario capacitar y fortalecer más a los ministerios públicos, muchos de los cuales poco hacen por integrar consignaciones bien fundamentadas, claves para que los jueces puedan hacer justicia y no solo formalmente cumplir con la ley.

Hay casos en que los jueces investigan, desechan y piden pruebas, como el de Florence Cassez, pero en muchos otros toman la cómoda posición, muchas veces por motivos políticos o económicos, de desechar consignaciones o declarar inocentes a criminales a todas luces culpables, por supuesta falta de pruebas o violaciones secundarias al procedimiento.

Estamos a favor de un sistema de legalidad y de observancia de la ley, pero cuando criminales y corruptos utilizan la misma ley para evadir sus crímenes, algo anda mal en nuestro sistema de impartición de justicia.

Es necesario fortalecer a los ministerios públicos, no sólo con mayores sueldos, sino con mejores instrumentos y leyes para que hagan mejor su “chamba” y cambiar las reglas del Poder Judicial para que algunos de sus miembros no pongan como excusa el incumplimiento a formalidades de la ley para permitir que se cometan injusticias, por poner la forma por arriba del fondo.



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