LUNES, 29 DE ABRIL DE 2013
Reforma fiscal y progreso económico (IX)

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“Llegados a este punto de la exposición a favor del IUV, el Impuesto Único a las Ventas, hay que distinguirlo del IVA, el Impuesto al Valor Agregado.”


En esta serie dedicada al tema de la reforma fiscal y del progreso económico, he demostrado, con números, que en el 2012, con el Impuesto Único a las Ventas del 9.6 por ciento, se hubiera financiado todo el presupuesto de egresos del Gobierno Federal, ¡que se financió con 15 impuestos distintos!, lo cual nos da una clara idea del engendro tributario que padecemos. También he dado razones de por qué es menos malo cobrar impuestos indirectos, que gravan indirectamente el ingreso, a través de las compras, que directos, los que gravan el ingreso directamente, y la razón es que resulta menos malo gravar la “destrucción” de riqueza (consumo), que su creación (producción de bienes y servicios y, por ello, generación del ingreso).

Llegados a este punto de la exposición a favor del IUV, el Impuesto Único a las Ventas, hay que distinguirlo del IVA, el Impuesto al Valor Agregado: el segundo, como su nombre lo indica, grava el valor agregado, mientras que el primero, como lo expresa el nombre, grava las ventas.

¿Cómo funciona el IVA? Consideremos un IVA del 10 por ciento y supongamos la siguiente secuencia. 1) La empresa A produce el bien X1, que ofrece a un precio de 100 pesos. 2) La empresa B le compra a A el bien X1, por el que A le cobra 100 pesos, del precio, más 10 pesos, del IVA, en total 110 pesos. A le debe al fisco 10 pesos de IVA. 3) La empresa B transforma X1 en el bien X2, que ofrece a un precio de 150 pesos. 4) La empresa C le compra a B el bien X2, por el que B le cobra 150 pesos, del precio, más 15 pesos, del IVA, 165 pesos en total. B le debe al fisco 5 pesos de IVA: los 15 que le cobró a C menos los 10 que le pagó a A. 5) La empresa C transforma X2 en el bien X3, que ofrece a un precio de 200 pesos. 6) La empresa D le compra a C el bien X3, por el que C le cobra 200 pesos, del precio, más 20 pesos, del IVA, en total 220 pesos. C le debe al fisco 5 pesos de IVA: los 20 que le cobró a D menos los 15 que la pagó a B. 7) La empresa D transforma X3 en el bien X4, que ofrece a un precio de 250 pesos. 8) El consumidor final E le compra a la empresa D el bien X4, por el que D le cobra 250 pesos, del precio, más 25 pesos, del IVA, 275 pesos en total. D le debe al fisco 5 pesos de IVA: los 25 que le cobró a E menos los 20 que le pagó a C.

Así funciona el IVA: a lo que se cobra se le resta lo que se paga, salvo en el caso del consumidor final, quien sí acaba pagando el 10 por ciento completo. El IUV funciona de manera distinta.

Continuará.

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