LUNES, 8 DE JULIO DE 2013
Impuesto Único a las Ventas: Adenda (I)

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“Lo que hay que tener claro es que el impuesto se paga cuando se compra, razón por la cual, tal vez, valga la pena cambiar el nombre del mismo de Impuesto Único a las Ventas, IUV, a Impuesto Único a las Compras, IUC.”


Ustedes recordarán los veinte Pesos y Contrapesos que dediqué, hace algunas semanas, al tema del Impuesto Único a las Ventas, el IUV, propuesta que generó críticas, dudas y preguntas, de las cuales destacan dos. La primera, que es pregunta, tiene que ver con la duda de quién paga realmente el IUV, pregunta que, de no responderse correctamente, es decir, de no identificarse correctamente al contribuyente, hace poco viable el Impuesto Único a las Ventas. La segunda, que es crítica, está relacionada con la idea de que, por tratarse de un impuesto en cascada, sería un impuesto que generaría inflación, lo cual, si el banco central no practica una política monetaria inflacionaria, simple y sencillamente no es cierto, y si la practica la inflación será el resultado de esa política monetaria inflacionaria, no del impuesto, por más que lo sea en cascada.

Comienzo con el primer asunto: ¿quién paga el IUV? ¿Quién es el contribuyente?  Supongamos tres empresas A, que es proveedora de B, B que es compradora de A y proveedora de C, y C que es compradora de B, y centremos la atención en lo que sucede, en materia tributaria, con B.

Primer paso. Con el IUV, cada vez que B le compra a A, A le cobra el impuesto, B lo paga, y A le entrega el dinero así recaudado al gobierno. En este primer caso, ¿quién es el contribuyente? La empresa B, siendo A el recaudador de primera instancia, es decir, el que le cobra directamente el impuesto al contribuyente, en este caso la empresa B, para entregárselo al recaudador de segunda instancia, el gobierno. Ojo: en este primer paso el contribuyente es B, no A.

Segundo paso. Con el IUV, cada vez que B le vendé a C, B le cobra el impuesto, C lo paga, y B le entrega el dinero así tributado al gobierno. En este segundo caso, ¿quién es el contribuyente? La empresa C, siendo B el recaudador de primera instancia, es decir, el que le cobra directamente el impuesto al contribuyente, en este caso la empresa C, para entregárselo al recaudador de segunda instancia, el gobierno. Ojo: en este segundo paso el contribuyente es C, no B.

Del ejemplo anterior, que centra la atención en lo que sucede con la empras B, queda claro que ésta es contribuyente cuando compra, y recaudadora de primera instancia cuando vende. Cuando compra paga su impuesto (directamente a A, y a través de A al gobierno), y cuando vende cobra el impuesto de otro (la empresa C) para entregarlo al gobierno.

Lo que hay que tener claro es que el impuesto se paga cuando se compra, razón por la cual, tal vez, valga la pena cambiar el nombre del mismo de Impuesto Único a las Ventas, IUV, a Impuesto Único a las Compras, IUC, no porque el primero esté mal, sino porque centra la atención en el recaudador (recauda el que vende), mientras que el segundo centra la atención en el contribuyente (tributa el que compra).

Continuará.

• Reforma fiscal • Serie: Reforma fiscal y progreso económico

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