MIÉRCOLES, 5 DE FEBRERO DE 2014
Constitución, la reforma pendiente (I)

¿Usted considera que las acciones del actual gobierno concuerdan con sus propuestas de política industrial?
No
No sé



El punto sobre la i
“El dinero en efectivo es una garantía de libertad individual, por su eficiencia, versatilidad, irrastreabilidad y anonimato.”
Víctor H. Becerra


Más artículos...
Manuel Suárez Mier
• Estancamiento sincrónico

Arturo Damm
• Riqueza

Roberto Salinas
• Libertad económica

Luis Pazos
• Cero crecimiento en 2019, ¿por qué?

Arturo Damm
• Empobrecimiento

Isaac Katz
• Competitividad

Ricardo Valenzuela
• La sarna del congreso de EU


Pulsaciones...
• De la amnistía a la legalización

• Votar, ¿derecho u obligación?

• Extinción de dominio y Estado de chueco

• Ante la 4T, ¿qué hacer?

Arturo Damm







“Las reformas estructurales que se aprobaron el año nos apartan un poco, ¡nada más un poco!, de la imposición gubernamental, contraria a la libertad individual; de los monopolios gubernamentales, contrarios a la propiedad privada; de los gobiernos ángel de la guarda, que pretenden preservarnos de todos los males, y hada madrina, cuya intención es concedernos todos los bienes, gobiernos contrarios a la responsabilidad personal.”


Las reformas estructurales que se aprobaron el año pasado supusieron, en muchos casos, importantes cambios en la Constitución, y los califico de importantes porque, sin dejar de reconocer lo mucho que falta por hacer en la materia, los mismos apuntan en la dirección correcta, que es la de la libertad individual, la propiedad privada y la responsabilidad personal. Dichos cambios nos apartan un poco, ¡nada más un poco!, de la imposición gubernamental, contraria a la libertad individual; de los monopolios gubernamentales, contrarios a la propiedad privada; de los gobiernos ángel de la guarda, que pretenden preservarnos de todos los males, y hada madrina, cuya intención es concedernos todos los bienes, gobiernos contrarios a la responsabilidad personal.

Sin embargo, en la Constitución, y en concreto en el capítulo económico de la misma, fundamentalmente artículos 25 al 28, sigue proponiéndose un modelo económico contrario a la libertad individual, a la propiedad privada y a la responsabilidad personal, y la mejor muestra de ello es lo que se apunta en el artículo 25 en el sentido de que “El Estado planeará, conducirá, coordinará y orientará la actividad económica nacional”, lo cual supone una economía centralmente planificada, en la cual la libertad individual, la propiedad privada y la responsabilidad personal se ven limitadas a su mínima expresión, siendo que el progreso económico demanda potenciarlas al máximo, sobre todo, ¡obviamente!, en el campo de la actividad económica.

La propuesta de que el Estado planee, conduzca, coordine y oriente la actividad económica nacional parce sensata por dos razones: 1) lo que el Estado hace es planear, conducir, coordinar y orientar, y lo contrario es la improvisación y el “ahí se va”, que sirven de poco; 2) lo que el Estado va a planear, conducir, coordinar y orientar es la actividad económica nacional, de cuya buena marcha depende que sigamos comiendo tres veces al día. ¿Conclusión? ¡Qué bueno que el Estado planee, conduzca, coordine y oriente la actividad económica nacional! ¿De veras?

Lo primer que hay que tener presente es que la actividad económica nacional no existe, es una abstracción, y que lo que existe son las actividades económicas de cada quien, realidades concretas, de tal manera que planear, conducir, coordinar y orientar la actividad económica nacional sólo es posible si el Estado, que para todo efecto práctico es el gobierno en turno, planea, conduce, coordina y orienta las actividades económicas de los agentes económicos, lo cual, si fuera el caso, plantearía la siguiente pregunta: ¿dónde quedarían entonces la libertad individual, la propiedad privada y la responsabilidad personal? Parte de la respuesta la da el mismo artículo 25, en el cual se apunta que el Estado hará todo lo dicho, “en el marco de libertades que otorga esta Constitución”, debiendo aclarar que lo que una constitución debe hacer es reconocer planamente, definir puntualmente y garantizar jurídicamente la libertad individual, ¡no otorgarla! Yo soy libre porque está en la naturaleza del ser humano serlo, no porque la Constitución me otorgue libertades, lo cual supone, también, limitarlas y eliminarlas.

Continuará.

• Constitución • Problemas económicos de México

 Comentarios al artículo...
Comments powered by Disqus