LUNES, 12 DE ENERO DE 2015
Precio del petróleo y precio de la gasolina

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“¿Por qué, si baja el precio del petróleo, no baja el precio de la gasolina?”


El problema económico es el de la escasez, el hecho de que no todo alcanza para todos, y menos en las cantidades que cada uno quisiera, problema que resulta menor en la medida en la que los precios de los bienes y servicios sean los más bajos posibles, lo cual depende, entre otras cosas, de los precios de los factores de la producción utilizados en la producción de los mismos, precios de los factores que, también, conviene que sean los más bajos posibles, ya que entre más bajos sean los costos de producción, ¡y suponiendo la mayor competencia posible en los mercados!, más bajos serán los precios de los bienes y servicios de consumo final, mayor será su consumo, menor el grado de escasez, mayor el bienestar de la gente.

Desde este punto de vista, la baja en el precio del petróleo (materia prima para la elaboración de muchas mercancías, comenzando por la gasolina, reducción que en 2014 fue, con relación a la mezcla de petróleo mexicano de exportación, del 51.2 por ciento: pasó de 93.20 dólares por barril a 45.45 dólares), debería ser vista como algo bueno: baja el precio de un factor de la producción, baja el costo de producción de la mercancía en cuestión y, ¡suponiendo la mayor competencia posible en el correspondiente mercado!, baja su precio, en beneficio de los consumidores, siendo que en México pasó lo primero (baja en el precio del petróleo), pero no lo segundo (baja en el precio de la gasolina).

Terminamos 2013 con el precio de la gasolina Magna en 12.13 pesos por litro y el de la Premium en 12.69. Finalizamos 2014 con el precio de la Magna en 13.31 pesos por litro y el de la Premium en 14.11. El año pasado el precio de la Magna aumentó 1.18 pesos, equivalentes a 9.7 por ciento, al tiempo que el de la Premium lo hizo en 1.42 pesos, es decir, en un 11.2 por ciento. A ello hay que sumarle el aumento del pasado 1 de enero, que fue del 1.95 por ciento en el caso de la Magna y del 1.91 en el caso de la Premium.

¿Por qué, si baja el precio del petróleo, no baja el precio de la gasolina? Porque en México falta la condición que, en el primer y segundo párrafo de este artículo, escribí entre signos de admiración: la mayor competencia posible en el mercado de gasolinas. En México no hay competencia que obligue, al oferente monopólico de gasolinas, a bajar sus precios. En México el precio de la gasolina lo determina, no Pemex, sino el gobierno, con criterios presupuestales y/o políticos, y ello no beneficia a los consumidores. Lo estamos viendo y padeciendo.

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