MARTES, 21 DE JULIO DE 2015
Ingresos, desigualdad y pobreza (I)

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“La barrera infranqueable del ejercicio de los derechos de cada cual deben ser los derechos de los demás, que nos imponen el deber de respetarlos, deber que debemos asumir libremente. El que no todos estén dispuestos a asumirlo es la razón de ser del Estado.”
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“Entre 2012 y 2014 la distribución del ingreso, para todo efecto práctico, no mejoró. Está claro que la desigualdad económica no se está resolviendo con la redistribución gubernamental del ingreso.”


La publicación de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares 2014 (ENIGH14), que el INEGI levanta y publica cada dos años, ha tenido, como una de sus principales reacciones, el señalamiento de la persistencia de la desigualdad en materia de ingresos, misma que, para muchos, sigue siendo el principal problema a resolver, solución hacia la cual, simple y sencillamente, no avanzamos.

En 2012 el coeficiente de Gini, que mide la desigualdad en materia de ingresos (cero significa perfecta igualdad –todos tienen la misma cantidad de ingreso– y uno perfecta desigualdad –uno tiene todo el ingreso y el resto tiene nada–) fue 0.496 y en 2014 se ubicó en 0.491, lo cual dio como resultado una reducción marginal de solamente cinco milésimas de punto. Para todo efecto práctico la desigualdad en 2014 resultó la misma que en 2012, ello sin considerar las transferencias de ingresos (el gobierno le quita a A para darle a B) por medio del gasto social del gobierno.

Considerando las transferencias, ¿cuál fue el resultado? En 2012 el coeficiente de Gini, después de transferencias, fue 0.440, 56 milésimas de punto menos que sin transferencias (0.496). En 2014 se ubicó en 0.438, 53 milésimas de punto por debajo de sin transferencias (0.491). ¿Qué efecto tuvieron las transferencias de ingresos realizadas por el gobierno sobre la desigualdad? El resultado, ¿justifica la redistribución gubernamental del ingreso, es decir, que el gobierno le quite a A parte del producto de su trabajo para darle a B lo que no es producto del suyo?

El hecho es que entre 2012 y 2014 la “distribución” del ingreso, para todo efecto práctico, no mejoró (ya veremos más adelante por qué entrecomillo la palabra distribución), algo que muchos consideran el principal problema a resolver en el país, mismo que no se está resolviendo con la redistribución gubernamental del ingreso, misma que, entre 2012 y 2014, tuvo un efecto marginal en el coeficiente de Gini, tal y como lo muestran los datos proporcionados por el INEGI.

Continuará.

• Problemas económicos de México • Pobreza y desigualdad • Redistribución

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