VIERNES, 7 DE AGOSTO DE 2015
Depreciación, reservas e intervención (V)

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“¡Más vale no jugarle!”


Hay quienes afirman que, tanto la compra y acumulación de dólares por parte del Banco de México, que hasta ahora ha sido la regla, así como su venta y desacumulación, como se ha dado en épocas de depreciación “fuera de lo normal”, son muestra de que el tipo de cambio peso – dólar no flota libremente en el mercado, ya que el banco central interviene, habitualmente comprando dólares, y de vez en cuando vendiéndolos. Sin embargo, esa intervención la hace respetando las reglas del mercado, actuando como un participante más, comprando y vendiendo dólares, sin fijar ni defender una paridad, sin inducir una determinada depreciación o apreciación del tipo de cambio, todo lo cual concuerda con la definición que el mismo Banco de México da del sistema de libre flotación: aquel en el cual el precio de la divisa, en términos de la moneda nacional, se determina por la relación entre su oferta y demanda, siendo el banco central uno de esos oferentes y demandantes, según sea el caso.

Llegados a este punto la pregunta pertinente es si la definición que da el Banco México del sistema de libre flotación es la correcta. ¿Lo es? No. La definición correcta es esta: sistema cambiario en el cual el precio de la divisa, en términos de la moneda nacional, se determina por la relación entre su oferta y demanda, de parte de los particulares (ojo: particulares), sin ningún (ojo: ningún) tipo de intervención, de parte de ninguna (ojo: ninguna) autoridad, ni gubernamental (como lo es la Comisión de Cambios), ni estatal (como lo es el Banco de México).

Frente a una depreciación “fuera de lo normal” lo que pretende el Banco de México, ofreciendo dólares, es garantizar el funcionamiento ordenado del mercado cambiario, para lo cual, véase la tercera entrega de esta serie, no hace falta que participe, ni como demandante ni oferente de dólares, participación que, bajo ciertas condiciones, y más allá de ciertos límites, puede desordenar el funcionamiento del mercado. ¡Más vale no jugarle!

• Tipo de cambio

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