LUNES, 31 DE AGOSTO DE 2015
Hay que liquidar a PEMEX y a CFE

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“Se debe liquidar a ambos elefantes blancos gradualmente, garantizando siempre el pago de sus pensionados para crear un sólido mercado energético que esté compuesto por varias empresas en competencia.”


Lo sostengo, PEMEX y la Comisión Federal de Electricidad son paraestatales que deben ser declaradas oficialmente en quiebra (ya técnicamente lo están) y liquidadas y vendidas al mejor postor, con un marco jurídico que no concentre la venta de dichas empresas en un monopolio privado como en su momento ocurrió con Telmex.

Pemex y CFE nos cuestan muchísimo a los contribuyentes mexicanos, los que hemos tenido que pagar miles de millones de pesos para paliar los pasivos laborales de dichos elefantes blancos. He aquí algunas cifras escalofriantes.

El pasivo laboral de PEMEX se integra por obligaciones con sus trabajadores, como la liquidación, prima por antigüedad, pensión, apoyos para gas, gasolina, canasta básica, aguinaldo, pensión posmortem, entre otros pagos.

En 2012 los pasivos de PEMEX (datos públicos de la propia paraestatal) fueron de 731 mil millones de pesos y en 2013 aumentaron a un billón 300 mil millones. Es decir, 76 por ciento más en un solo año, según los mismos reportes financieros de la empresa. Para diciembre de 2013 la petrolera estatal sólo tenía cuatro mil 318 millones de pesos en las reservas del fondo de pensiones, es decir, 0.4 por ciento que sólo alcanzaría a cubrir 12.4 por ciento de las pensiones en curso. No me sorprende que con frecuencia Pemex interrumpa con cualquier pretexto el pago a sus trabajadores jubilados.

CFE trae también sus propios pasivos. En materia de pensiones esta paraestatal tiene un adeudo de poco más de 500 mil millones de pesos.

Hace poco más de un año que el Congreso acordó financiar dichos pasivos laborales (en conjunto cerca de dos billones de pesos) a condición de que las paraestatales iniciaran un plan de recorte en sus excesos de personal y en general a poner en orden sus finanzas. No obstante, la historia al final es la misma. Otra vez los contribuyentes tenemos que rescatar los excesos y corrupción de los sindicatos de estas paraestatales. ¡Ya basta! 

Se debe liquidar a ambos elefantes blancos gradualmente, garantizando siempre el pago de sus pensionados para crear un sólido mercado energético que esté compuesto por varias empresas en competencia y abandonar el modelo monopólico que actualmente domina. La reforma energética aunque tiene sus puntos positivos, tiene como objetivo principal proteger al monopolio estatal energético. Es hora de derribar a estos elefantes blancos.

Por su parte el gobierno deberá emprender una muy seria disminución en el tamaño de su planta burocrática. Actualmente existen cerca de 10 millones de burócratas. Son demasiados, es preciso disminuirlos al menos a una quinta parte (a menos de dos millones de burócratas y aún así, insisto, me parecen demasiados, pero ya sería una ganancia para los contribuyentes). El gobierno mexicano debe emprender una reingeniería burocrática en todos sus niveles y en esto será importante la coordinación que haya entre el poder ejecutivo y el legislativo.

Y lo mismo para las finanzas públicas. El gobierno mexicano se echa puro rollo al hablar de respeto al equilibrio en las finanzas públicas. En la práctica el endeudamiento y el gasto público han venido creciendo y ya el nivel de deuda pública representa cerca de la mitad del PIB.

Es hora de que el gobierno mexicano ajuste su tamaño y gasto público. Sólo si se hace este ajuste, hablamos después de una reforma fiscal que generalice el IVA, jamás antes. El gobierno gasta y gasta y sólo habla de subir impuestos. El gobierno mexicano debe reducir su enorme tamaño y frenar las onerosas regulaciones que limitan la creación de riqueza del sector privado.

Hablan de ahorros, empecemos por liquidar a CFE y a PEMEX. Los demás es puro rollo.

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