VIERNES, 6 DE NOVIEMBRE DE 2015
Análisis económico del derecho: Narcotráfico (V)

¿La cancelación de la construcción de la planta de Constellation Brands en Mexicali representa un punto de quiebre entre el gobierno y los empresarios?
No, habrá más proyectos
Definitivamente



El punto sobre la i
“El gobierno es un mal necesario”
Thomas Paine


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“La ley justa prohíbe, no hacerle daño a los demás, sino violar los derechos de los demás.”


La ley justa prohíbe, no hacerle daño a los demás, sino violar los derechos de los demás. Las leyes solo deben prohibir y castigar la violación de derechos, no cualquier conducta perjudicial para los demás, distinción (muy) importante al considerar la prohibición y castigo del consumo de drogas.

Quienes estamos a favor, no del consumo de drogas, pero sí de la libertad de la persona para decir qué consume y qué no, argumentamos que al drogarse el drogadicto no daña a nadie más, afirmación rechazada por quienes señalan, ¡correctamente!, que el drogadicto sí perjudica a terceros, comenzando por el daño moral que le causa a sus seres queridos, razón suficiente para que se prohíba y castigue la drogadicción.

Llegados a este punto debemos preguntarnos si el gobierno debe prohibir y castigar cualquier tipo de mal que uno pueda hacerle a otro, o solamente la violación de derechos, que por serlo implica actos delictivos por su propia naturaleza. Al drogarse el drogadicto se hace daño a sí mismo (malo), causándole un daño moral a sus seres queridos (peor), ¿pero viola algún derecho de alguien? No, al menos que consideremos, por ejemplo, que el padre tiene el derecho de que el hijo no se drogue, lo cual supondría que el hijo tiene la obligación de no drogarse, todo lo cual caería en el ámbito de la justicia, del respeto a los derechos de los demás. Yo, padre, ¿tengo el derecho de que mis hijos no se droguen? Tengo el interés, pero no el derecho.

La drogadicción, con relación a las virtudes, no cae en el campo de la justicia sino de la prudencia, por la cual cuidamos de nosotros, o no haciéndonos daño (prudencia negativa) o haciéndonos el bien (prudencia positiva), prudencia que debe ser practicada voluntariamente, no impuesta por la fuerza, como sí debe serlo la justicia.

Por principio, y dadas las consecuencias negativas, no debe prohibirse el consumo de drogas. Prohibirlo es injusto e ineficaz, siendo tan grave lo primero como lo segundo.

• Cultura económica • Drogas • Derecho y economía

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