MIÉRCOLES, 4 DE MAYO DE 2016
Prohibir o incentivar, ¿qué es lo justo y eficaz? (I)

¿Considera usted que, en caso de logar su registro, “México Libre” es una alternativa viable para tener una oposición fuerte?
No
No sé



El punto sobre la i
“Por mucho que nos duela a los liberales, ninguna Constitución es garantía de la libertad.”
Carlos Rodríguez Braun


Más artículos...
Ricardo Valenzuela
• Mexicanos, ustedes no merecen ser libres

Arturo Damm
• Capitalismos

Isaac Katz
• Viejos pobres (I)

Arturo Damm
• Contubernio entre poderes

Víctor Hugo Becerra
• México: País de esclavos

Arturo Damm
• Los dos poderes

Manuel Suárez Mier
• Hacia la elección de 2020 en EU


Pulsaciones...
• De la amnistía a la legalización

• Votar, ¿derecho u obligación?

• Extinción de dominio y Estado de chueco

• Ante la 4T, ¿qué hacer?

Arturo Damm







“Al usar el automóvil podemos generar contaminación, lo cual es una externalidad negativa, pero su uso no supone violar derechos terceros. Por esta simple razón el gobierno no debe prohibir el uso del automóvil.”


Frente a los altos niveles de contaminación el gobierno de la Ciudad de México ha recurrido, para remediarlo, no a los incentivos, que son justos y pueden ser eficaces, sino a las prohibiciones, que son injustas y pueden resultar ineficaces. En vez de desincentivar el uso del automóvil todos los días, lo que ha hecho es prohibir su uso en determinados días de la semana que, dependiendo del grado de contaminación, han llegado a dos. ¿Llegarán a más? Los ciudadanos, ¿lo aceptaríamos?

¿Qué supone la prohibición? ¿Cuáles pueden ser sus consecuencias? En primer lugar supone violar el derecho a la libertad individual y a la propiedad privada, dado que el derecho a la propiedad es el derecho a la libertad para usar, disfrutar y disponer de lo que es de uno, con un solo límite: respetar los derechos de los demás. Y al usar el automóvil podemos generar contaminación, lo cual es una externalidad negativa, pero su uso no supone violar derechos terceros. Por esta simple razón, ¡que en realidad no es tan simple!, el gobierno no debe prohibir el uso del automóvil. Entonces, ¿que siga la contaminación a todo lo que da? No, entonces que el gobierno sustituya la prohibición por las medidas que desincentiven el uso del automóvil, sin cometer la injusticia de prohibir su uso.

¿Cuáles pueden ser las consecuencias de la prohibición? Que, si la misma se vuelve permanente, los ciudadanos le den la vuelta. ¿Cómo? Comprando otro automóvil, que haría las veces (en las familias, en las empresas, ¿en el gobierno?) de auto comodín, mismo que puede no ser un auto nuevo y, por ello, contaminar más de lo normal. En el momento en el que esto suceda el hoy no circula resultará ineficaz y, en una de esas, hasta contraproducente, ya que el resultado puede ser la misma cantidad de autos circulando (por el uso del comodín), y un porcentaje de ellos contaminando más (si el auto comodín es un auto viejo). Prohibir, ¿es justo? ¿Es eficaz?

Continuará.

• Externalidades / bienes públicos

 Comentarios al artículo...
Comments powered by Disqus