JUEVES, 19 DE OCTUBRE DE 2017
¿Qué es el voucher universitario?

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“El sistema de subsidio a la oferta ha provocado un divorcio entre universidad y sociedad.”


No puedes esperar resultados diferentes si sigues haciendo lo mismo.

El sistema del voucher para la educación pública es una gran propuesta que está revolucionando las escuelas y universidades y ya se aplica en muchos países.

Consiste en una reforma al sistema de financiamiento a las escuelas. Tradicionalmente, el gobierno manda los dineros a las escuelas para solventar los gastos que genera educar a los estudiantes. Cada año el gobierno determina la cantidad de recursos que usará la UNAM, el IPN, la UAM y todas las instituciones del gobierno. Con esos recursos se paga a los profesores, administrativos, funcionarios, investigadores y para equipar los laboratorios, la biblioteca, etc.

En otras palabras, el sistema actual de financiamiento radica en que el gobierno manda los recursos a la oferta, a las instituciones. Lo hace así para que las escuelas no le cobren a los alumnos, es lo que se llama “educación gratuita”.

Sostenemos que este sistema de subsidio a la oferta es ineficiente, inadecuado y debe ser cambiado. Es ineficiente porque cuando los recursos se entregan a las cúpulas educativas el sistema educativo se burocratiza y olvida su gran misión de educar a los niños y jóvenes para que sean competentes en este mundo de economías abiertas y globalizadas. Los funcionarios educativos cuentan con un ejército de trabajadores y docentes con sueldos seguros, de por vida y defendidos por un sindicato que impide sanciones a las malas conductas. Esto hace que no se cuente con el interés ni la necesidad del personal para mejorar la educación, nadie tiene la necesidad de esforzarse pues el sueldo ya es seguro, sin riesgos.

Los alumnos en una escuela subsidiada por el gobierno carecen de poder para obligar que la institución mejore la calidad de la educación y servicios. Como resultado, la deserción es alta, pocos terminan sus carreras, salen con su título y lo único que se les ocurre es buscar chamba para garantizar el sustento, no domina el inglés y desde allí pierden toda oportunidad de trabajo. Son profesionistas con nula visión empresarial por lo que no son capaces de aprovechar sus conocimientos para formar nuevas empresas y generar nuevas fuentes de trabajo.

El sistema de subsidio a la oferta ha provocado un divorcio entre universidad y sociedad. La educación universitaria no responde a las necesidades de las empresas, ni del comercio ni de los servicios. En otras palabras, es un sistema obsoleto, oneroso y atrasado.

Esta problemática universitaria puede empezar a componerse si cambiamos el sistema de financiamiento.

La idea es que los recursos con que funciona una universidad entren por la mano del estudiante, no del gobierno. El gobierno le daría, cada mes, un voucher al alumno, para que él, con su propia mano, pague en la escuela de su preferencia.

Esta idea se puede aplicar localmente en cada universidad. Por ejemplo, el gobierno manda los recursos a la rectoría de la UAM. En lugar de que rectoría reparta los recursos a cada unidad, lo que hace es darle al estudiante un cheque para que pague en la unidad de su preferencia. Por supuesto, cada unidad deberá tener autonomía plena para usar esos recursos en salarios, mantenimiento, pago de impuestos, etc.

Este nuevo sistema tendría resultados muy positivos. En primer lugar, bajaría la deserción; los dineros se aplicarían con un mejor criterio. Las unidades empezarían a preocuparse por mejorar a fin de retener al alumno. Los directivos tendrían un argumento fuerte para que todos colaboremos en mejorar nuestro trabajo. Los trabajadores podrían mejorar sustancialmente sus sueldos. Todos estaríamos preocupados por la suerte del egresado, pues eso se reflejaría en el prestigio de la institución. Y si tenemos mejor prestigio, podremos tener mejores ingresos, por el bien de todos.

Otros países ya disfrutan del sistema del voucher, nosotros también podremos, pero tenemos que luchar para conseguirlo.

• Educación / Capital humano

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