Pesos y contrapesos
Jul 7, 2018
Arturo Damm

¿Triunfó la izquierda?

La esencia de la izquierda, aquello que la hace ser esa opción política y no otra, es la redistribución del ingreso.

Unos afirman que, con AMLO, ganó la izquierda, otros lo niegan. ¿Quién tiene razón? Ninguno, ya que no puede llegar al poder quien ya está en el poder, y allí, en el poder, es donde ha estado la izquierda desde hace varios sexenios, a veces bajo la bandera del PRI, otras bajo la del PAN.

Para entenderlo hay que tener presente algo que no todos aceptan: que la esencia de la izquierda, aquello que la hace ser esa opción política y no otra, es la redistribución del ingreso; la creencia de que las necesidades insatisfechas de alguien le dan derecho, a ese alguien, a una parte del ingreso de alguien más; que ese derecho debe ser garantizado por el gobierno, para lo cual debe redistribuir el ingreso, es decir, quitarle a Pedro lo que, por ser producto de su trabajo, es de Pedro, para darle a Juan lo que, por no ser producto de su trabajo, no es de Juan.

Esta, la redistribución gubernamental del ingreso, es la esencia de la izquierda, y eso, redistribuir el ingreso, es lo que significa hoy gobernar. Basta revisar el Presupuesto de Egresos de la Federación, y ver en qué gasta el gobierno, para comprobarlo.

Del total del gasto programable del Gobierno Federal para este 2018, 9.8 por ciento es gasto en gobierno (legislación, justicia, coordinación de políticas del gobierno, relaciones exteriores, asuntos financieros y hacendarios, seguridad nacional, asuntos de orden público y seguridad interior, y otros servicios generales); 26.6 por ciento es gasto en desarrollo económico (asuntos económicos, comerciales y laborales; agropecuaria, silvicultura, pesca y caza; combustibles y energía; minería, manufacturas y construcción; transporte; comunicaciones, turismo; ciencia, tecnología e innovación; otras industria y otros asuntos económicos), y 62.3 por ciento es gasto social (protección ambiental; vivienda y servicios a la comunidad; salud; recreación, cultura y otras manifestaciones sociales; educación; protección social; otros asuntos sociales), gasto social que, ya sea para satisfacer necesidades, ya para defender intereses, implica redistribución del ingreso. Estamos hablando del 62.3 por ciento del gasto programable total. Gobernar hoy es sinónimo de redistribución gubernamental del ingreso.

Tal vez los panistas se enojen si uno los llama izquierdistas, ¿pero qué más izquierdista que la postura de Anaya a favor del Ingreso Básico Universal? Y los priístas, ¿también se enojarán? Pues no olvidemos la propuesta de Meade a favor del Registro Nacional de las Necesidades de las Personas, algo esencialmente igual, aunque de magnitud distinta, al Ingreso Básico Universal: el gobierno repartiendo dinero ajeno para satisfacer necesidades de algunos ciudadanos.

No, en las pasadas elecciones no ganó la izquierda, porque la izquierda ya había ganado hace mucho tiempo. En todo caso ganó una izquierda accidentalmente distinta a las anteriores pero esencialmente igual a las mismas.



Comments powered by Disqus
El punto sobre la i

Si le sacas $5000 a un tipo que trabaja y les das $1000 a cinco tipos que no trabajan, pierdes un voto pero ganas cinco. En el neto ganas cuatro. Ésta es la esfera piramidal más grande de la historia: se llama socialismo. Los que reciben planes no deberían tener derecho a votar.

Miguel Ángel Boggiano
Entrar
Encuesta de la semana
Durante el 1T de 2020 el PIB se contrajo -2.2 % en comparación anual y -1.2% vs trimestre anterior, esto antes de la crisis por el COVID-19. Con esto son 4 trimestres consecutivos con caída, ¿cuándo volveremos a observar crecimiento económico en México?
Artículos recientes...
Manuel Suárez Mier
• ¿Qué sigue a la crisis económica?
Arturo Damm
• El reto
Rodrigo Hernández
• Analfabetismo económico mexicano
Arturo Damm
• Ackerman, ¿victimario?
Ricardo Valenzuela
• La economía cósmica
Arturo Damm
• Decrecimiento, preocupante