Pesos y contrapesos
Feb 1, 2019
Arturo Damm

¿Hay gobierno?

¿Se puede garantizar la seguridad de la gente sin detener y castigar a los delincuentes? Esto último, ¿no es uno de los medios para lograr aquel fin?

Hoy se cumplen dos meses de gobierno de AMLO y las cosas no pintan. ¿La razón? AMLO ignora cuál es la tarea esencial del gobierno, aquella sin la cual esa organización a la que llamamos gobierno deja de serlo, pudiendo ser, desde petrolero hasta educador, pero no gobierno.

¿Cuál es esa tarea? Garantizar el respeto a los derechos de los ciudadanos y, de fallar, castigar al delincuente y obligarlo a resarcir a la víctima. Si para conseguirlo el gobierno debe recurrir al uso de la fuerza, ¡que recurra!, que para eso detenta el  “monopolio del uso legítimo de la fuerza”, fuerza a la que AMLO no está dispuesto a recurrir, algo que en un país como México, con la delincuencia que se padece, resulta peligroso.

Muestras de lo anterior sobran y menciono dos de las más recientes.

Primera afirmación de AMLO, relacionada con los bloqueos a las vías del ferrocarril en Michoacán: “Nada por la fuerza, todo por la razón y el Derecho”. ¿Y si los que están enfrente (en este caso los delincuentes de la CNTE) no entienden razones, no respetan los derechos de las personas (derechos subjetivos) y violan el Derecho (la norma jurídica)? Entonces, ¿qué? ¿Te das la media vuelta y dejas que sigan haciendo lo que les dé la gana? Pues eso, darse la media vuelta y dejar que los delincuentes sigan delinquiendo es lo único que el gobierno no debe hacer. Y en México lo hace y, todo así lo indica, lo seguirá haciendo.

Segunda afirmación de AMLO, pronunciada cuando anunció el fin oficial de la guerra contra los narcotraficantes: “No se han detenido a capos porque no es esa nuestra función principal. La función principal del Gobierno  –dijo AMLO– es garantizar la seguridad pública, ya no es la estrategia de los operativos para detener a capos. Lo que buscamos –concluyó– es que haya seguridad, que podamos disminuir el número de homicidios diarios”, momento de preguntarle si esa disminución es posible sin la detención de los asesinos, que en este caso son los capos del narcotráfico. ¿Se puede garantizar la seguridad de la gente, minimizando lo más posible la probabilidad de que los ciudadanos sean víctimas de algún delito (asesinato, secuestro, robo, etc.), sin detener y castigar a los delincuentes? Esto último, ¿no es uno de los medios para lograr aquel fin?

Queda claro que con AMLO vamos a tener, desde gobierno - ángel de la guarda, dispuesto a preservarnos de todos los males, ¡comenzando por los morales!, hasta gobierno - hada madrina, dispuesto a otorgarnos todos los bienes, ¡empezando por becas para jóvenes que ni trabajan ni estudian!, pero dudo que lleguemos a tener gobierno – gobierno, capaz de garantizar el respeto a los derechos y, de fallar en su tarea, castigar a los delincuentes y obligarlos a resarcir a las víctimas, gobierno – gobierno que es el único que justifica, para empezar, el cobro de impuestos.

En estos dos primeros meses, ¿hemos tenido gobierno?



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