JUEVES, 14 DE NOVIEMBRE DE 2019
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“Tener en cuenta la lógica económica, supone hacer de lado las ideologías y las ideas preconcebidas para asumir el pragmatismo, asunción que en México nos urge.”


Hay quienes opinan, con razón, que en economía hay que dejar de lado las ideologías, ideas preconcebidas de cómo deben ser las cosas, y por lo tanto prejuicios, para darle paso al pragmatismo, que supone tener en cuenta, al margen de prejuicios e ideas preconcebidas, lo que funciona, lo que es eficaz para lograr determinados fines. Quienes así opinan tienen razón, momento de preguntar qué implica, cuando de economía se trata, transitar de la ideología al pragmatismo, que no es un hacer por hacer sino un hacer con eficacia.

Cuando de economía se trata, sustituir la ideología por el pragmatismo implica respetar las leyes de la economía; atender a los axiomas de la economía y a todos los principios que lógicamente se deducen de los mismos; considerar y respetar la lógica económica. Sustituir la ideología por el pragmatismo, en materia de economía, supone desechar los prejuicios y las concepciones preconcebidas y sustituirlos por los conocimientos que nos proporciona la ciencia de la economía. Sí, ciencia, es decir, comprensión del efecto por su causa.

Lo anterior quiere decir que, en materia de economía, lo que funciona es respetar las leyes de la economía (por ejemplo: la ley de la oferta y la demanda); aplicar los principios deducidos lógicamate de los axiomas (por ejemplo: siempre que el ser humano actúa lo hace con la intención de mejorar su condición); tener en cuenta la lógica económica (por ejemplo: si el crecimiento de la economía se mide por el comportamiento de la producción, y la producción depende de las inversiones directas, que son las que producen bienes y servicios, el crecimiento de la economía depende de las inversiones directas).

Si no se respetan las leyes de la economía, que rigen la conducta de los agentes económicos; si no se aplican los principios de la economía, deducidos lógicamente de los axiomas; si no se tiene en cuenta la lógica económica, que se elabora a partir de silogismos, los resultados en materia de dinamismo (crecimiento de la producción, el empleo y el ingreso) y estabilidad (comportamiento de los precios, incluidos salarios, tasas de interés y tipos de cambio), no serán los óptimos, pudiendo ser los peores, con el efecto que ello tiene sobre el bienestar de la gente, que depende, para empezar, del mejor desempeño posible de la economía.

Respetar las leyes de la economía, aplicar los principios de la economía, tener en cuenta la lógica económica, quiere decir volver a lo básico, a lo que está en la base, sobre la cual hay que edificar, y sin la cual no puede edificarse.

Respetar las leyes de la economía, aplicar los principios de la economía, tener en cuenta la lógica económica, supone hacer de lado las ideologías y las ideas preconcebidas para asumir el pragmatismo, asunción que en México nos urge.

• Cultura económica

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