MARTES, 4 DE FEBRERO DE 2020
Crece más la decepción de los mexicanos que la economía de México

¿La cancelación de la construcción de la planta de Constellation Brands en Mexicali representa un punto de quiebre entre el gobierno y los empresarios?
No, habrá más proyectos
Definitivamente



El punto sobre la i
“El gobierno es un mal necesario”
Thomas Paine


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“El gobierno hace oídos sordos ante las inminentes señales. Es la culpabilidad de las consecuencias de no querer comprender, discutir y debatir el oasis que no tiene agua.”


Después del ya confirmado escenario de que nuestra economía sufrirá por primera vez la peor tasa de variación anual desde hace diez años, que, con una inversión privada estancada y un consumo particular debilitado, debemos ser claros cuáles han sido los componentes asociados al menor vigor del crecimiento.

Durante los últimos tres años, la economía mexicana ha experimentado una desaceleración casi sin pausas en su dinamismo, a pesar del momento de relativa fortalece que vive EEUU, que, al parecer, refleja un sólido mercado laboral, mayor penetración en su financiamiento, una política fiscal encaminada al fortalecimiento del mercado interno y alza en los salarios en términos reales. Por lo que llama la atención que nuestra tendencia de crecimiento sea inversa a la de ellos, que, en la mayoría de los casos, no está desvinculada.

La evidencia histórica muestra que cuando hay un cambio de gobierno, el dinamismo de la economía suele tener una tendencia a la baja, ya sea por la falta de información que se tiene sobre su nueva política económica, la reorganización administrativa y la incertidumbre. Pero, el pobre desempeño de la actividad económica del 2019 y los pronósticos de crecimiento para 2020, nos arrojan un letargo productivo que podría extenderse más de lo esperado, con implicaciones que nos llevan a diagnosticar una profunda recesión por las siguientes razones:

En primer lugar, cuando se tiene información de un deterioro constante de tu economía, es necesario dictaminar con antelación el esbozo de propuestas de carácter estabilizador para contrarrestar los nocivos efectos de una recesión, también llamados “estabilizadores automáticos”. Del lado de la política fiscal, los gobiernos suelen requerir a un mayor gasto deficitario que mitigue la contracción de la inversión total con dinero público, así la inversión pública buscará sanear la falta de empleos, y, por ende, al haber empleos un mayor ingreso y consumo. Misma línea, pero de diferente operación, sería la de bajar las tasas impositivas (impuestos) tanto para empresarios como para consumidores, la cual, tendría como objetivo inmediato, una retención de mayores recursos de estos dos grandes grupos de agentes económicos para su inversión o para su consumo personal. Ésta última ha traído mejores resultados según distintos estudios y la evidencia empírica.

En segundo lugar, el gobierno hace oídos sordos ante las inminentes señales; no sólo es la retorica de decir que “tenemos otros datos”, “fue culpa del gobierno anterior”, sino la realidad alterna construida a base de los fieles seguidores, tal religión se tratara; es la culpabilidad de las consecuencias de no querer comprender, discutir y debatir el oasis que no tiene agua.

• Problemas económicos de México • “4ta transformación”

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