Aquelarre Económico
Sep 19, 2006
Manuel Suárez Mier

Economía y elecciones

En los ofrecimientos de campaña del hoy Presidente electo no hay un sólo compromiso en el que formule preservar privilegios o usar las políticas públicas para apadrinar monopolios.

El viernes pasado me preguntó uno de mis alumnos de American University por qué los mexicanos votamos como lo hicimos el 2 de julio pasado y si había forma de utilizar la economía para explicar los resultados y hacer pronósticos tendientes a seleccionar mejor a los candidatos futuros.

 

Los economistas han dedicado tiempo y esfuerzo a desarrollar lo que llamaron la “Teoría de la Búsqueda de Rentas,” nombre desafortunado como lo reconoce el inventor del término, Gordon Tullock, uno de los economistas que más ha contribuido a estudiar el fenómeno.

 

La búsqueda de rentas describe el comportamiento de una minoría que explora cómo apropiarse de recursos de otros en su beneficio, lo que genera pérdidas para la sociedad no sólo por el monto de los recursos desviados sino por la ineficiencia y el desperdicio que causan al conjunto de la economía.

 

Los ejemplos de libro de texto de la búsqueda de rentas son las mafia que venden protección a comerciantes a cambio de dinero; el cártel de empresas que acuerdan elevar sus precios en perjuicio de los consumidores; o el sindicato que exige mayores salarios sin incrementar su productividad.

 

La búsqueda de rentas puede ser legal o ilegal, como queda claro por los ejemplos citados, pero su esencia es que no agrega ningún valor a la economía sino que le impone costos a la sociedad al empeorar la distribución de la riqueza y al restarle eficiencia al aparato económico.

 

La simple observación de lo que ocurre, permite concluir que hay personas y agrupaciones que se benefician directamente de las políticas públicas de los gobiernos y que los apoyan políticamente con objeto de seguirlo haciendo.

 

Las clientelas que respaldaron a López Obrador son el más claro ejemplo, que se fue construyendo desde que llegó al gobierno capitalino y se dedicó a regalar los dineros públicos, al tiempo que vendía protección y otros servicios a actividades ilegales como los ambulantes, giros negros y taxis piratas.

 

El compromiso tácito del “candidato de los pobres” era consolidar la posición de sus grupos incondicionales de apoyo desde el gobierno federal para que pudieran apropiarse de porciones crecientes de transferencias directas o hacer exacciones de la sociedad protegidos por el propio gobierno.

 

Tales grupos de buscadores de rentas también incluyeron a los “empresarios” que apoyaron a AMLO a cambio de contratos otorgados al margen de concurso alguno y lejos del escrutinio público o procedimientos de rendición de cuentas que suelen aplicarse a las obras públicas.

 

Entre quienes votaron por Felipe Calderón, ¿hubo buscadores de rentas? Es posible pues no se puede excluir que quienes detentan posiciones monopólicas o se apropian indebidamente de rentas que no les corresponden hayan aportado recursos a todos los candidatos “cubriendo” así sus apuestas.

 

Pero contra los injustificados ataques de López Obrador a Calderón, que él era el candidato de los privilegiados y poderosos, en los ofrecimientos de campaña del hoy Presidente electo no hay un sólo compromiso en el que formule preservar privilegios o usar las políticas públicas para apadrinar monopolios.

 

Que Felipe Calderón haya concurrido a los foros organizados por agrupaciones del sector privado a los que se invitó a todos los candidatos y AMLO se negara a hacerlo, no significa que Calderón fuera el candidato de los buscadores de rentas. Simplemente fue parte de su campaña y le resultó provechoso.

 

La contribución de la Teoría de la Búsqueda de Rentas permite explicar parte de los votos que recibieron los candidatos presidenciales. Pero las acciones postelectorales del demagogo delirante le han erosionado el apoyo que le permitió alcanzar casi el 35% de la votación. Dudo que cualquier promesa futura de otorgar rentas a grupos clientelares pueda revertir tal situación.



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El punto sobre la i

Si le sacas $5000 a un tipo que trabaja y les das $1000 a cinco tipos que no trabajan, pierdes un voto pero ganas cinco. En el neto ganas cuatro. Ésta es la esfera piramidal más grande de la historia: se llama socialismo. Los que reciben planes no deberían tener derecho a votar.

Miguel Ángel Boggiano
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