JUEVES, 12 DE OCTUBRE DE 2006
La inflación se sale de trayectoria

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“Las autoridades del Banco de México se ven torpes al tratar de explicar algo que no pueden o que no quieren.”


La inflación mensual en septiembre fue de 1.01%, con ello la acumulada para el último año, septiembre –septiembre, llega al 4.09% lo que significa que la meta de una inflación de 3 – 3.5 anual esta más que rebasada. Las explicaciones del Banco de México parecen convencer a pocos, hace ya más de 5 años que el “efecto salsa” que generan la altas variaciones del precio de los vegetales han sido la causa de que la inflación salga de su curso y son siempre alzas transitorias y coyunturales. Este mes se amplían las variables y ahora es el azúcar o la tortilla, pero en otros meses la entrada en vigor del subsidio a la energía eléctrica ha provocado deflaciones, así que parece sospechoso que un sólo producto tenga tal impacto, aún y cuando el tomate tenga un alza de 70% en un mes su impacto parece ser muy alto para por si sólo arrastrar la inflación nacional.

 

El índice de precios al consumidor es una medida ya aceptada y muy poco cuestionada, no estoy tratando de atacar la medición o el índice por sí mismo o por su naturaleza, a lo que voy es que tanto el INPC como las autoridades del Banco de México se ven torpes al tratar de explicar algo que no pueden o que no quieren pues parecería que hay otras razones de política fiscal o energética detrás de estas alzas.

 

Y es que México presentó por varios meses una inflación que envidiarían los países de OCDE y por supuesto muy menor al crecimiento de los precios en Estados Unidos, pero no porque se trata de que nuestro banco central fuera la mar de eficiente sino porque nuestros precios se habían rezagado de los internacionales por dos razones muy sencillas, la primera que los precios nacionales de la energía, desde la luz eléctrica hasta el combustible de avión, son precios administrados por el gobierno, es decir que nos desligan de los mercados internacionales de energía y por ello pues vivimos en otro mundo, al menos por un rato. En segunda instancia que gran parte de nuestra economía está compuesta por bienes no comerciables y que por ello hay un efecto muy poco apreciable sobre estos mercados respecto de lo que pasa en el resto del mundo, lo cual nos lleva al mismo punto: estamos aislados del mundo en lo que respecta a taquerías o lavados de autos o servicios de plomería.

 

Pero estos aislamientos cada vez son menores, pues somos una de las economías más internacionalizadas del mundo, por ello los efectos que los precios de la gasolina o de la energía eléctrica en el mundo se tardan en aparecer pero aparecen y hacen que muchos bienes importados salgan más caros, por lo que al entrar a la economía nacional tengan el efecto inflacionario que se esperaba ya desde hace meses, la pregunta no era si la inflación se disparaba sino cuando. A lo que además hay que sumar un desastre en el sector agrario derivado del exceso de lluvia y otro desastre causado por la ineptitud de las autoridades, de varias secretarías y de varias administraciones, sobre el precio y las cantidades del azúcar.

 

Pero la perspectiva es muy clara, el Banco de México ya agotó sus alternativas de política monetaria para mantener controlado el crecimiento de los precios, ahora toca tanto a la Secretaría de Hacienda, como a las empresas paraestatales y las comisiones de regulación que se ajusten a lo que pasa en el mundo y veamos precios de los energéticos libres. Lo mismo para Agricultura y Economía que suelten ya el control de productos como el azúcar para que tengamos una economía más integrada y que las sorpresas inflacionarias pasen cuando tengan que pasar y no que se rezaguen. Permanecer en esta situación a lo único que nos lleva es a reaccionar cuando ya el resto de los países lo han hecho y por lo tanto perder el tiempo que tiene costos muy altos en una economía globalizada. Sin embargo, parece que las expectativas de los especialistas en cuanto a inflación siguen alienadas con una meta de entre el 3.6 y 3.8 por ciento, lo que no es tan grave pero sigue siendo un gran problema.


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