MIÉRCOLES, 21 DE FEBRERO DE 2007
Pacto fiscal federal

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“En política, el 51 es 100, y el 49 es 0.”
Martin Krause

Manuel Suárez Mier









“Con el tiempo se fue dando una concentración cada vez mayor de las potestades tributarias en el gobierno federal, tendencia impulsada en forma definitiva por la adopción del Impuesto al Valor Agregado (IVA) que remplazó a 18 gravámenes federales y 458 estatales.”


Otro de los temas esenciales tratado en la sesión especial del Grupo Huatusco el sábado pasado, fue la revisión de cómo se recaudan y reparten los recursos fiscales entre la federación, los estados y los municipios, con base en una valiosa ponencia preparada por Jorge Chávez Presa.

 

Las quejas de todos los niveles de gobierno sobre el sistema de cobro y reparto en vigor, son múltiples:

 

·         El gobierno federal concentra la mayor parte de la recaudación y se lamenta que estados y municipios no hagan esfuerzos propios para ampliar sus bases tributarias conforme a las atribuciones que les otorgan las leyes.

 

·         Los estados y municipios se quejan de sus limitadas potestades tributarias y de la falta de incentivos para coadyuvar con la federación para elevar los ingresos fiscales.

 

·         El pacto fiscal no ha conducido a fortalecer el erario en los tres niveles de gobierno, de los muy bajos ingresos que tienen actualmente ni ha permitido ampliar la base gravable y el número de contribuyentes.

 

·         El sistema de reparto de los recursos captados por la federación genera incentivos perversos, contrarios al objetivo de recaudar más, y de dividir las responsabilidades de gasto con mayor eficacia entre los tres niveles de gobierno, que permitan atender mejor las necesidades de la población.

 

Los esfuerzos por coordinar las acciones tributarias de los distintos niveles de gobierno se hizo necesaria por la multiplicidad de cargas tributarias que aplicaban a su antojo y en forma anárquica estados y municipios, lo que llegó a constituir un grave obstáculo para la integración nacional y para el desarrollo económico del país.

 

La coordinación fiscal que se fue logrando mediante sucesivas convenciones nacionales en la materia, no tenían la intención de eliminar la concurrencia impositiva como estaba plasmada en la Constitución, sino en regularla mediante el establecimiento de criterios homogéneos de aplicación.

 

Los instrumentos utilizados para conseguir lo anterior fueron un sistema de coordinación fiscal y sucesivos convenios fiscales, que fueron evolucionando conforme se adoptaban nuevos impuestos y modalidades para dotar de mayor coherencia a las acciones de todos los protagonistas en los asuntos fiscales.

 

La ponencia de Chávez Presa muestra con nitidez cómo se fue dando en el tiempo una concentración cada vez mayor de las potestades tributarias en el gobierno federal, tendencia impulsada en forma definitiva por la adopción del Impuesto al Valor Agregado (IVA) que remplazó a 18 gravámenes federales y 458 estatales.

 

De esta manera el gobierno federal recaudó el 96% de los ingresos públicos totales en promedio, durante el pasado anterior, sobre todo con los siguientes gravámenes: Impuesto sobre la Renta (ISR), aportando 31%; el IVA, 24%; los impuestos especiales, 7.5%; y los derechos por hidrocarburos, 28.5%.

 

Paradójicamente, esta concentración extrema en materia recaudatoria ha coincidido con una notable descentralización del gasto público de la federación a los estados y municipios. Mañana seguiré revisando estos asuntos.


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