Interamérica hoy
May 10, 2007
Richard W. Rahn

Comparando al recién fallecido Yeltsin con Putin

Los historiadores reconocerán la obra de Yeltsin, quien con la ayuda de Gaidar liberó a los rusos, dándoles los beneficios de una economía de libre mercado, muy superior a la prosperidad manipulada y libertad limitada que se vive hoy bajo Putin.

Washington (AIPE)- No es ampliamente conocido que el recién fallecido ex presidente ruso Boris Yeltsin hizo  prácticamente imposible que su sucesor, Vladimir Putin, o algún futuro gobernante, regrese al comunismo. Algunos temen que ese sea el objetivo de Putin, pero éste lo que busca es reestablecer un gobierno autoritario.

 

Uno de los fundamentos del comunismo es que los precios no deben determinar la utilización de recursos ni tampoco el consumo. De esa manera, bajo el sistema soviético, lo que se producía y se consumía no era determinado por la oferta y la demanda, sino por una oficina de planificación gubernamental, Gosplan. Los burócratas de Gosplan decidían cuántos pares de zapatos, cuántos automóviles, anteojos o botellas de vodka se producirían en la Unión Soviética. A Gosplan le preocupaba más la cantidad que la calidad y se producía mucha basura de poco o ningún uso para la gente. Los precios los fijaba el estado y casi siempre eran artificialmente bajos para dar la impresión de prosperidad. Por ejemplo, un pan costaba 10 kopeks (centavos), pero la oferta era muy limitada, por lo que se requería hacer cola durante largas horas para comprar pan y muchos productos se conseguían solamente en el mercado negro.

 

Economistas como Ludwig von Mises y Milton Friedman siempre predijeron el colapso de la Unión Soviética por su infame utilización de recursos, siempre en base a decisiones políticas.

 

Cuando Yeltsin llegó al poder en 1991, la economía soviética estaba al borde del colapso. Yeltsin había aprendido suficiente de economía para darle un cargo importante al brillante economista Yegor Gaidar, quien junto a Anatoly Chubias y Sergei Vasiliev habían leído las obras de Hayek y de Friedman y sabían lo que tenían que hacer.

 

Gaidar liberó los precios en enero de 1992 y desmanteló a Gosplan. La moneda había sido devaluada y la eliminación del control de precios produjo gran inflación. Eran tiempos difíciles y saltaban a una economía de mercado en la que no tenían experiencia. Sin embargo, Yeltsin dio el frente y apoyó la libertad de expresión y de prensa, por lo que sufrió duras críticas, pero siguió adelante, nombrando a Gaidar primer ministro interino en junio de 1992. Para el otoño de 1992, la situación de muchos rusos era desesperada y Gaidar fue despedido.

 

Ahora, 15 años más tarde, la economía rusa crece y los rusos gozan de creciente prosperidad. Gaidar y Yeltsin tomaron las decisiones correctas, aunque ellas fueron muy impopulares en su momento.

 

Al destruir a Gosplan, Yeltsin impidió recrear el comunismo económico y hoy ni los comunistas rusos quisieran nacionalizar los restaurantes y volver a comer tan mal.

 

Putin y su gente tampoco quieren regresar al antiguo régimen, pero sí quieren el poder que en muchos aspectos se parece al modelo económico de la Alemania nazi, donde se controlan las grandes industrias (especialmente las que generan grandes cantidades de divisas extranjeras), intimidando a los dueños, imponiendo crecientes regulaciones y encarcelando o asesinando a quienes se oponen. El resto de la economía se deja en relativa libertad.

 

Si usted es ruso y está dispuesto a guardar silencio, se le permite llevar adelante su negocio porque Putin sabe que una economía en expansión le permite mantener el control político. Pero la historia nos indica que cuando la gente alcanza cierto nivel de bienestar, crece en sus mentes la importancia de la libertad política.

 

Los historiadores reconocerán la obra de Yeltsin, quien con la ayuda de Gaidar liberó a los rusos, dándoles los beneficios de una economía de libre mercado, muy superior a la prosperidad manipulada y libertad limitada que se vive hoy bajo Putin.

 

___* Director general del Center for Economic Growth y académico asociado de Cato Institute.   

© www.aipenet.com

 

• Rusia


Comments powered by Disqus
El punto sobre la i

El problema, para los dictadores, es que no pueden eliminar la libertad del ser humano. Sólo pueden prohibir su ejercicio, prohibición a la que se opone, precisamente, la libertad.

Othmar K. Amagi
Entrar
Encuesta de la semana
México es el 10° país con más habitantes en el mundo, tenemos altos índices de obesidad y de diabetes, así como de hipertensión, ¿cuál sería un resultado que pudiera considerarse un éxito en la estrategia implementada por el gobierno federal contra la pandemia de Covid-19?
Artículos recientes...
Arturo Damm
• Gobierno neutral
Isaac Katz
• La otra tragedia
Arturo Damm
• Estado de chueco
Manuel Suárez Mier
• Relaciones externas en 2020