MIÉRCOLES, 14 DE NOVIEMBRE DE 2007
Chávez: ¿Cómo se enfrenta un desastre natural?

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No



“Si imprimir dinero ayudase a la economía, falsificar moneda debería ser legal.”
Brian Wesbury

Ricardo Medina







“Me extraña que tantos críticos no hayan recordado, a raíz de las inundaciones en Tabasco, el caso de la tragedia de Vargas, en Venezuela, en diciembre de 1999, que dejó unos 15,000 muertos... y en la que Hugo Chávez mostró cuáles son las prioridades del socialismo del siglo XXI: Primero que voten mi nueva constitución, después atendemos los llamados de auxilio.”


El 15 de diciembre de 1999 Hugo Chávez Frías salía feliz tras depositar su voto en el referéndum al que convocó el propio Chávez para aprobar la nueva Constitución que redactó el mismísimo Chávez… y que más tarde presumiría al mundo como visionaria obra suya. Dijo entonces a los periodistas que le preguntaron qué estaba haciendo su gobierno para atender la tragedia que estaban provocando las lluvias torrenciales –desde diez días antes- en el departamento caribeño de Vargas, lo siguiente:

 

“Hemos actuado y afortunadamente no tenemos una tragedia nacional. Algunas pequeñas emergencias y hemos demostrado la capacidad de reaccionar” (periódico “El Mundo” 15 de diciembre de 1999, citado por el diplomático y periodista venezolano Edgar C. Otálvora, en su libro digital “El Pez”).

 

Ese mismo día miles de niños, ancianos, mujeres y hombres morían en el departamento de Vargas, ahogados, arrastrados al mar o aplastados por los derrumbes de las montañas que se desgajaban.

 

Horas antes, cuando hacía días que las autoridades locales de Vargas ya habían decretado la emergencia, Chávez mostró con toda claridad dónde estaban sus prioridades: No en esas “pequeñas emergencias”, sino en que votaran su nueva Constitución porque “de esos venezolanos que voten hoy dependerán los próximos 200 años”. Los quince mil o más que murieron en Vargas no entraban en los cálculos electorales.

 

Y para quienes insistían en que aliviar los efectos de las lluvias torrenciales era más importante que el referéndum y que éste debería posponerse, Chávez les ofreció una frase atribuida a Simón Bolívar:

 

“…y si por obra de la naturaleza mañana amanece lloviendo, no dejar de acordarse de la frase que dijo Bolívar: Si la naturaleza se opone, lucharemos contra ella y haremos que nos obedezca(Hugo Chávez en cadena nacional, la noche del 14 de diciembre llamando a votar al día siguiente).

 

Así, con frases célebres y emotivas, enfrentan los caudillos del narciso-populismo del siglo XXI los desastres naturales. Por eso nunca callan.


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