JUEVES, 27 DE DICIEMBRE DE 2007
Machismo mercantilista

¿Usted participará en la consulta sobre la construcción del nuevo aeropuerto en la ciudad de México?
No



“Si imprimir dinero ayudase a la economía, falsificar moneda debería ser legal.”
Brian Wesbury

Steve Hanke







“Los políticos extranjeros deben dejar de despotricar contra el yuan y permitir que el gobierno chino se concentre en respetar los derechos de propiedad intelectual y a mejorar los controles de seguridad y salubridad de sus exportaciones.”


Baltimore (AIPE)- Desde 1975, Estados Unidos ha tenido un déficit comercial –mayores importaciones que exportaciones- años tras año. Esto no es sorpresa porque el ahorro en este país es menor que las inversiones.

 

El déficit comercial puede ser reducido con una combinación de menos gasto gubernamental, menos consumo privado y menos inversiones. Pero eso no es lo que dicen los políticos en Washington ni los grupos de interés que asoman su machismo mercantilista.

 

Es una lástima porque la reducción del déficit comercial no debiera ser un objetivo gubernamental, pero a la gente en Washington le fascina esa guerra que tanto daño hace a nuestro país y a nuestros socios comerciales.

 

Desde comienzos de los años 70 hasta 1995, Japón fue considerado como “el enemigo”. Los mercantilistas insistían que las prácticas comerciales japonesas eran injustas y que el déficit comercial se reduciría si Japón revaluaba su moneda con respecto al dólar. Washington inclusive trató de convencer a Tokio de que era conveniente para Japón que su moneda -el yen- se revaluara constantemente. Lamentablemente, Japón les hizo caso y el yen se revaluó de 360 por dólar en 1971 a 80 por dólar en 1995.

 

En abril de 1995, el entonces secretario del Tesoro Robert Rubin tardíamente se dio cuenta que esa gran apreciación del yen estaba causando que la economía japonesa se hundiera en un pantano deflacionario. Japón sigue sufriendo las consecuencias de la apreciación del yen.

 

Con la caída de la economía japonesa se redujo el déficit comercial de EEUU, de 60% en 1991 a alrededor de 11%. Pero mientras bajaba el déficit con Japón, ascendía con China, de 9% en 1990 a casi 28% el año pasado. Entonces la moneda china, el yuan, reemplazó al yen japonés como chivo expiatorio de los mercantilistas estadounidenses.

 

Aunque la contribución al déficit comercial de EEUU por parte de Japón y China se ha reducido de 70% en 1991 a 39% el año pasado, los mercantilistas siguen manteniendo que el yuan está muy subvaluado. No quieren que los consumidores estadounidenses compren mercancías chinas baratas.

 

Entonces, los proteccionistas de ambos partidos en EEUU amenazan con imponer aranceles a las importaciones chinas si ese país no revalúa significativamente su moneda. Inclusive alegan que a China le convendría tal cosa.

 

Existe el precedente de los productores de plata en EEUU durante el gobierno de Franklin Roosevelt, quienes lograron que el valor de la plata aumentara 128% entre 1932 y 1935. En aquel entonces el yuan chino se regía por el patrón plata y la China cayó en una depresión, disminuyendo su producto interno bruto 26% entre 1932 y 1934, cuando abandonó el patrón plata. Ese fue el comienzo del fin para el régimen nacionalista de Chiang Kai-shek, el cual sería reemplazado por los comunistas.

 

No hay que repetir la historia. Los políticos extranjeros deben dejar de despotricar contra el yuan y permitir que el gobierno chino se concentre en respetar los derechos de propiedad intelectual y a mejorar los controles de seguridad y salubridad de sus exportaciones.

 

___* Profesor de economía, Johns Hopkins University.

© www.aipenet.com

 


 Comentarios al artículo...
Comments powered by Disqus