VIERNES, 4 DE JULIO DE 2008
Reformas constitucionales ¿inconstitucionales?

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El punto sobre la i
“Por mucho que nos duela a los liberales, ninguna Constitución es garantía de la libertad.”
Carlos Rodríguez Braun


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“Cualquier enmienda constitucional, independientemente de que sea aprobada por diputados y senadores, que introduzca leyes que den a los gobernantes poderes arbitrarios o ilimitados o les permita disponer de las vidas, propiedades o de la libertad de los gobernados, como pasó en la Alemania de Hitler o en la ex-URSS el siglo pasado, no debe considerarse constitucional.”


Hay quienes afirman que los ministros de la Suprema Corte deben decidir si las reformas a la Constitución relacionadas con la libertad de expresión son inconstitucionales. Otros dicen que al ser aprobadas por diputados y senadores, cualquiera que sea el contenido de una reforma, debe incorporarse al texto constitucional sin mediar ningún amparo o sentencia de la Suprema Corte.

 

La Constitución como eje de las democracias tiene su principal antecedente en Inglaterra, con una Carta que obligaron a firmar a un Rey conocido como Juan Sin Tierra en 1215. En esa carta el Rey se comprometió a no aplicar ningún impuesto sin la aprobación de una asamblea.

 

El régimen constitucional surge como una alternativa a los regímenes absolutistas, donde el rey o el emperador hacía lo que le daba la gana: “La palabra del rey es ley”. En un régimen constitucional los gobernantes en turno: rey, presidente parlamento o congreso, limitan sus actuaciones a la Constitución, no son absolutos.

 

En los Estados Unidos, la Constitución, modelo de la nuestra, tiene como fin señalarle a los gobernantes lo que pueden hacer y garantizar los llamados Bill of Rights, que en México se denominan garantías individuales, en Francia Derechos del Hombre y del Ciudadano y en la filosofía cristiana “derechos naturales”, ahora llamados derechos humanos, que son fundamentalmente el derecho a la vida, a la propiedad y a la libertad.

 

Para que un conjunto de normas se considere sustantivamente constitucionales deben definir y limitar los actos de los gobernantes y obligarlos a respetar las garantías individuales. Cualquier enmienda constitucional, independientemente de que sea aprobada por diputados y senadores, que introduzca leyes que den a los gobernantes poderes arbitrarios o ilimitados o les permita disponer de las vidas, propiedades o de la libertad de los gobernados, como pasó en la Alemania de Hitler o en la ex-URSS el siglo pasado, no debe considerarse constitucional.

 

A las reformas constitucionales que van contra la esencia o espíritu de la constitución, les llamó “antijurídicos” mi maestro de Filosofía del Derecho, Rafael Preciado Hernández.

• Libertad expresión • Reforma electoral

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