MIÉRCOLES, 8 DE JULIO DE 2009
Felipe Calderón no perdió, ya había perdido

¿Considera usted que, en caso de logar su registro, “México Libre” es una alternativa viable para tener una oposición fuerte?
No
No sé



El punto sobre la i
“El liberalismo quiere ser el marco, pero nunca pretende ser la pintura.”
Alejandro Bongiovanni


Más artículos...
Manuel Suárez Mier
• Hacia la elección de 2020 en EU

Arturo Damm
• Empresarios

Asael Hernández
• ¿Cómo invierten los empresarios en épocas de bonanza económica y en épocas de crisis?

Luis Pazos
• Pemex, retrocede en 2019

Arturo Damm
• Salario y ética

Ricardo Valenzuela
• La Llorona de Washington

Arturo Damm
• AMLO y el dinero


Pulsaciones...
• De la amnistía a la legalización

• Votar, ¿derecho u obligación?

• Extinción de dominio y Estado de chueco

• Ante la 4T, ¿qué hacer?

Artemio Estrella







“Felipe Calderón no perdió, ya había perdido la batalla desde antes. Los gobiernos priístas le han dejado, a Calderón, la guerra contra la delincuencia organizada. Dicha guerra ha sido el eslogan del presidente y fue, al menos en Nuevo León, el eslogan de Fernando Elizondo. El índice de popularidad de Calderón podrá mantenerse aceptable, pero hay quienes no esperamos más de lo mismo para los próximos tres o seis años.”


En lo que respecta a Nuevo León, fui observador de una campaña triste por parte del PAN. Una campaña arrolladora de parte del PRI. Y de un cierto desánimo ciudadano que no cree en el gobierno, ni en los partidos políticos.

 

De antemano intuía que el PAN no iba a recuperar Nuevo León, porque el PAN no se merece este grandioso Estado, no lucha por ser digno para gobernar a uno de los Estados más prósperos de todo México. No digo con ello que el PRI se lo merezca, nadie se lo merece en realidad, excepto nosotros los ciudadanos (y de eso incluso tengo mis dudas)

 

Los panistas saben –o deben de saber– que la gente que vota por ellos son aquellos que no esperan la propuesta populista, sino la propuesta constructiva, aquella que genera crecimiento económico y no promueve la corrupción. Los panistas al parecer olvidaron ese principio fundamental del por qué alguna vez sacamos al PRI del poder: el empobrecimiento del ciudadano y la corrupción del gobierno.

 

Qué es lo que se perdió o ganó, según el punto de vista. El PRI ganó muchísima ventaja hacía la carrera por el 2012, no es el congreso lo que importa ahora, son los Estados ganados o recuperados por el PRI lo verdaderamente importante para ese partido. La maquinaria priísta se instrumentará desde los Estados. Como los subsidios que otorgó Natividad González Parás (metro y agua “gratis”) para retener al Estado de Nuevo León y apoyar a Rodrigo Medina, así se hará en el resto del país para retornar a la silla presidencial.

 

Felipe Calderón no perdió, ya había perdido la batalla desde antes. Los gobiernos priístas le han dejado, a Calderón, la guerra contra la delincuencia organizada. Dicha guerra ha sido el eslogan del presidente y fue, al menos en Nuevo León, el eslogan de Fernando Elizondo. El índice de popularidad de Calderón podrá mantenerse aceptable, pero hay quienes no esperamos más de lo mismo para los próximos tres o seis años.

 

En cuanto al congreso, yo veo todo igual, un congreso que se tiene que poner de acuerdo para sacar las dichosas reformas estructurales (tiene nombre, “reformas estructurales”, pero se ha perdido su significado). Tenemos décadas con un congreso polarizado y paralizado, y así seguiremos.

 

Algunos amigos míos creen que el PRI va a aprobar las reformas estructurales en los próximos tres años, con el fin de recibir un gobierno sano para el 2012. Yo creo que van a seguir con la misma estrategia que al día de hoy: prácticas populistas, mínimo o nulo combate al crimen organizado (está tarea se la seguirán dejando a Calderón) y aprobación de algunas leyes que fortalecerán al gobierno, pero debilitarán aún más la autonomía ciudadana (y harán pasar dichas leyes por reformas estructurales)

 

Nos quedan tres años, tres años en los que el PRI, con las peores prácticas, recuperará al país para si mismo. Ojalá se tratara de un PRI renovado, un partido con la lección aprendida, pero no, es el mismo partido de antaño.

 

Por otra parte los del PAN se pondrán a discutir cuál es la forma correcta de entregarle el país a la ahora oposición. Espero no tener la razón.

• Elecciones 2009

 Comentarios al artículo...
Comments powered by Disqus