MARTES, 15 DE SEPTIEMBRE DE 2009
La recesión económica

¿Usted considera que la propuesta de otorgar una renta de 10 mil pesos al año a cada ciudadano es una buena idea para erradicar la pobreza?
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“La inflación no es una catástrofe de la naturaleza ni una enfermedad. La inflación es una política.”
Ludwig von Mises

Carlos Ball









“Siempre hay un intervalo de tiempo entre el comienzo de una recesión y el aumento del desempleo. Las compañías no proceden a despedir trabajadores apenas caen sus ventas, como tampoco contratan a nuevos trabajadores tan pronto aumenta la demanda por sus productos y servicios, sino que suele haber un rezago en ambas circunstancias.”


Apenas salimos a la calle vemos muestras de la actual recesión económica: menos gente en las tiendas y en los centros comerciales, menos tráfico en las calles, menos sonrisas en las caras y más estaciones de gasolina vacías o cerradas. Oficialmente, el desempleo ha aumentado en Estados Unidos a 9,7 por ciento, pero la realidad es bastante más grave porque esa estadística no incluye a quienes, desanimados, dejaron de buscar trabajo y tampoco a aquellos que por ahora se contentan con trabajar a medio tiempo o durante unos pocos días a la semana. Al incluirse esos grupos, el desempleo es más de 16 por ciento, cifra históricamente  alta en este país. 

 

Algunos economistas se refieren a los tiempos actuales como “la gran recesión”. Durante la Gran Depresión de los años 30, el desempleo alcanzó 25 por ciento y la producción industrial cayó en más de 20 por ciento. La producción ha caído este año 5 por ciento, situación preocupante para los desempleados y también para los recién graduados que confrontan graves dificultades en conseguir su primer empleo.

 

La productividad, es decir, la relación entre lo producido y los medios empleados, ha seguido aumentando en Estados Unidos y alcanzó 1,8 por ciento en el segundo trimestre de este año, lo cual es  positivo porque la productividad suele decaer cuando baja el nivel de actividad económica, debido a la menor utilización que se hace de la maquinaria instalada.

 

Los economistas mantienen que siempre hay un intervalo de tiempo entre el comienzo de una recesión y el aumento del desempleo. Las compañías no proceden a despedir trabajadores apenas caen sus ventas, como tampoco contratan a nuevos trabajadores tan pronto aumenta la demanda por sus productos y servicios, sino que suele haber un rezago en ambas circunstancias.

 

Washington es una de las pocas ciudades donde no aumentó el desempleo, pero sabemos que muchos allí trabajan en el gobierno y tanto los políticos como los burócratas poco se preocupan en reducir costos o cumplir con los presupuestos, sino que más bien se dedican a aumentar su popularidad. Prueba de ello son los crecientes déficit del presupuesto nacional, que más temprano que tarde tendrán que pagar las nuevas generaciones y que ya estamos comenzando a pagar con la caída del valor del dólar, en relación a otras monedas.

 

La situación económica también ha sido afectada por la caída de los precios de casas y apartamentos. En 2008, 68 por ciento de las familias norteamericanas eran dueñas de sus viviendas y, por las bajas tasas de interés, muchos decidieron hipotecar la casa y gastar ese dinero. Ya eso no está sucediendo porque durante los últimos 12 meses los bancos han restringido considerablemente los créditos y la gente también quiere gastar menos en un ambiente de inseguridad económica.

 

No debe sorprendernos que el desempleo siga aumentando antes de comenzar a disminuir, probablemente para fines de año o comienzos del 2010.

 

___* Director de la agencia AIPE.

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