LUNES, 9 DE NOVIEMBRE DE 2009
Siguiendo el libreto

¿Usted considera que las acciones del actual gobierno concuerdan con sus propuestas de política industrial?
No
No sé



El punto sobre la i
“El dinero en efectivo es una garantía de libertad individual, por su eficiencia, versatilidad, irrastreabilidad y anonimato.”
Víctor H. Becerra


Más artículos...
Manuel Suárez Mier
• Estancamiento sincrónico

Arturo Damm
• Riqueza

Roberto Salinas
• Libertad económica

Luis Pazos
• Cero crecimiento en 2019, ¿por qué?

Arturo Damm
• Empobrecimiento

Isaac Katz
• Competitividad

Ricardo Valenzuela
• La sarna del congreso de EU


Pulsaciones...
• De la amnistía a la legalización

• Votar, ¿derecho u obligación?

• Extinción de dominio y Estado de chueco

• Ante la 4T, ¿qué hacer?

Arturo Damm







“A lo largo del proceso presupuestal vamos a ver desfilar, ante los diputados encargados de decidir cuánto le toca a quién, a los representantes de las distintas clientelas presupuestarias, exigiendo no solamente que no se les recorte el presupuesto, sino, ¡faltaba más!, que se les conceda más. ¿Por qué? Porque de esa partida presupuestaria depende, ¡nada más ni nada menos!, que el futuro de la patria. ¿No me creen? A las pruebas me remito...”


Aprobada la Ley de Ingresos de la Federación, se ha iniciado el proceso de revisión, discusión, modificación y aprobación del Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación, proceso que consiste en decidir cuánto le toca a quién, siendo los quienes las clientelas presupuestarias del gobierno, comenzando por todos aquellos, desde artistas hasta deportistas, que se benefician recibiendo parte del presupuesto.

 

A lo largo de este proceso vamos a ver desfilar, ante los diputados encargados de decidir cuánto le toca a quién, a los representantes de las distintas clientelas presupuestarias, exigiendo no solamente que no se les recorte el presupuesto, sino, ¡faltaba más!, que se les conceda más. ¿Por qué? Porque de esa partida presupuestaria depende, ¡nada más ni nada menos!, que el futuro de la patria. ¿No me creen? A las pruebas me remito.

 

El pasado miércoles 4, representantes de una de esas clientelas presupuestarias, la organizada en torno el Instituto Mexicano de Cinematografía (la entidad gubernamental encargada de impulsar (subsidiar, al pan pan y al vino vino) el desarrollo de la actividad cinematográfica nacional, dependiente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, al que yo he rebautizado como el Consejo Nacional para el Subsidio a la Cultura y las Artes), se presentó ante un grupo de diputados para demandar que no se recorte el presupuesto (subsidio, ¡al pan pan y al vino vino!)  del 2010. ¿Cuál fue uno de los argumentos para demandar tal cosa? El expuesto por la actriz Bárbara Mori quien, al final de cuentas, terminó identificando el interés de la industria cinematográfica mexicana con el interés de México, confirmando lo dicho: de esa partida presupuestaria depende, ¡nada más ni nada menos!, que el futuro de la patria.

 

Cito a Mori: “Sabemos que invertir en el cine mexicano es invertir en México, en su economía, por lo que tenemos la confianza de que habrá una respuesta positiva”. Pregunta y aclaración. México, ¿es el cine mexicano? Lo que Mori le pidió a los diputados no fue inversión, sino subsidio, ¡algo muy distinto!

 

Sigo con Mori: “Queremos que no sólo escuchen lo que venimos a plantearles, sino que este puente que se ha establecido entre los legisladores de México y los creativos del cine nacional se consolide en los próximos años”. ¿Para qué? Para que los legisladores, redistribuyendo por la vía del subsidio a favor de la gente del cine, promuevan intereses, los de la gente del cine, siendo que la tarea de los legisladores debe ser garantizar los derechos de todos, no promover los intereses, ¡mucho menos pecuniarios!, de las clientelas presupuestarias.

 

¿Qué tenemos? El seguimiento del libreto al pie de la letra: de mi partida presupuestaria depende el futuro de la patria. Invertir en el cine mexicano es invertir en México. México es el cine mexicano.

 

Gabriela Cuevas se alcanzó la puntada de afirmar que “…el cine es una industria rentable…” y yo le pregunto, si lo fuera, ¿necesitaría del subsidio? Porque al final de cuentas lo que hace el IMCINE es eso: subsidiar.

• Buscadores de rentas

 Comentarios al artículo...
Comments powered by Disqus