LUNES, 16 DE MAYO DE 2011
¿Reclamos serios a EU?

¿Usted cree que con la reciente disminución de la tasa objetivo del banco central se incrementará el crecimiento económico en México?
No
No sé



El punto sobre la i
“Si del derecho a la vida se desprende el derecho a defenderla, del derecho a defenderla, ¿no se desprende el derecho a la portación de armas?”
Félix de Jesús


Más artículos...
Manuel Suárez Mier
• Destierro a los expertos

Arturo Damm
• Impuestos, la justificación moral

Luis Pazos
• Presupuesto 2020, ¿realista?

Arturo Damm
• El presupuesto y el crecimiento

Ricardo Valenzuela
• Unión de Estados Americanos y Socialistas (I)

Arturo Damm
• Los dos problemas

Víctor Hugo Becerra
• Los nuevos enemigos de la Libertad


Pulsaciones...
• Votar, ¿derecho u obligación?

• Extinción de dominio y Estado de chueco

• Ante la 4T, ¿qué hacer?

Godofredo Rivera







“El presidente debería ser más serio a la hora de plantear cualquier reclamo a la estrategia estadounidense contra las drogas.”


Incomprensible (para variar), el Presidente Calderón hace una rápida gira por EU para reclamar la “inconsistencia” de ese país ante el combate a las drogas, de su consumo persistente, mientras en México se registra una violencia inusitada que sigue dejando miles de muertos. Algunas precisiones son necesarias.

El presidente señala que es necesaria una discusión seria y de carácter técnico sobre la legalización de las drogas, que cómo es posible que el gobierno estadounidense se declare enemigo del consumo de drogas, mientras en varios estados -de EU- se legaliza la marihuana, que es un escándalo el tráfico de armas, que cómo es posible que haya toda una apología de la marihuana en medios como la televisión y, lo peor, que haya actores de las películas tan “contentos”, actuando a todas luces bajo el influjo de tal ó cual droguita.

El presidente debería ser más serio a la hora de plantear cualquier reclamo a la estrategia estadounidense contra las drogas.

Llama Calderón a debatir sobre la legalización de las drogas, pero inmediatamente descalifica la misma y repetidamente afirma que no cree en ella; vaya manera de iniciar un debate. Luego dice que si México legaliza las drogas, el país se volvería un paraíso de criminales; perdón, pero los criminales ya actúan con impunidad creciente, al grado de si no el paraíso, se están moviendo en todo su apogeo en varios estados y ciudades del norte.

Luego, reclama la creciente legalización de la marihuana en territorio estadounidense. ¿Sabe el presidente que los estados miembros de EU han legalizado la marihuana a través de sus congresos locales amparados en su independencia política dentro de la unión americana? El gobierno federal, con Obama a la cabeza, está en contra de la legalización (al menos en el discurso), pero el presidente debe entender que no puede -ni podrá- trastocar la libertad de cada estado independiente de la federación estadounidense.

El presidente afirma que mientras aquí se arresta a un campesino por cultivar marihuana en un cuarto de hectárea, en EU se producen toneladas y toneladas de marihuana legal. Acepta, sin querer, algo que está ocurriendo cada vez con más frecuencia, que los narcos abatidos no son sólo los crueles, los secuestradores, extorsionadores y asesinos, sino también hay no pocos campesinos pobres que se dedicaban al cultivo de marihuana (no hay alternativa más rentable en sus localidades) que están muertos ó en la cárcel resultado del combate a las drogas.

El presidente la hace de “autoridad moral” y ridiculiza a actores de cine que trabajan “inspirados con quién sabe qué sustancia” y que también (supuestamente) hacen apología de drogas como la marihuana. Lo escucho y no lo creo, ¿desde cuándo los usuarios de droga provienen exclusivamente de una industria del espectáculo?, ¿son todos los actores drogadictos?, ¿acaso no hay también profesionales de otros medios distintos al espectáculo ó farándula que han probado ó son adictos a la droga? Ese tipo de prejuicios es común en mucha gente, pero viniendo del presidente sólo lo deja en ridículo, sobre todo cuando supuestamente viaja a EU a hacer reclamos “serios” al gobierno gringo.

Finalmente, el presidente cierra “con broche de oro” y declara que él es responsable del destino de más de 100 millones de mexicanos, por lo que su estrategia deberá continuar. Sr. Presidente, más humildad, no la haga de planificador central benevolente. Yo, exclusivamente yo, soy responsable de mi destino en todos los ámbitos de mi vida. Lo mismo para el lector. El presidente en todo caso es un representante de los mexicanos y su obligación no es ser “el responsable del destino de todos”, ó ser el “héroe que venció a los narcos”, sino ser un servidor público que en conjunción con el poder legislativo y judicial garanticen el funcionamiento del estado de derecho. Nada más. Si consumo drogas es un asunto mío, jamás del presidente.

No sé, entiendo que el presidente necesita de todos los poderes del Estado para terminar la ola (ojo, no el tráfico de drogas) de violencia provocada por los criminales. Pero ello no pasa por ir de “santurrón” a otro país a criticar la moral de sus habitantes.

El presidente no está convencido de la legalización de las drogas. Llama a un debate y enseguida descalifica la legalización. Contradicción total. El futuro presidente de México debe ser un convencido de la misma y debe presionar -convencer- a EU para una futura legalización de las drogas, si no total al menos de la mayoría. En caso de un clima adverso a la legalización, el futuro presidente de México debe involucrar en la lucha al combate de las drogas a autoridades y policías estadounidenses, incluso en territorio nacional.

La “guerra” al narco no la ganaremos solos. Y si el presidente va como “autoridad moral” a hacer reclamos, el gobierno gringo jamás nos tomará en serio en materia de drogas.

• Drogas • Inseguridad / Crimen • México - Estados Unidos

 Comentarios al artículo...
Comments powered by Disqus