JUEVES, 2 DE JUNIO DE 2011
¿Cómo vencer la violencia? (IX): El tiempo no está de nuestro lado

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“Antes incluso de pensar en un pacto político o una reforma del sistema de justicia penal, la tarea indispensable parecería ser la de barrer con la actual clase política mexicana, para dar lugar a otra menos miope, mezquina y estúpida.”


Podemos comprender la naturaleza del problema al cual nos enfrentamos, podemos saber cuál es el remedio, pero aún así la solución podría estar muy lejos. El punto es que la clase política mexicana no da muestras de la voluntad indispensable para detener este proceso de deterioro acelerado de la convivencia civilizada en el país.

No hay en México un Giuliani o un Uribe, tampoco un Bratton o un general Naranjo. La sociedad civil es aún muy débil y los líderes de opinión que no son políticos profesionales, en su mayoría o han sido cooptados, o están comprometidos con los proyectos electoreros de tal o cual aspirante o no entienden la naturaleza del problema y menos aún cómo resolverlo. Esa es nuestra triste realidad.

La expresión “clase política decente” es una contradicción en sus términos. Pero hay niveles de indecencia. Y los de la mexicana son de antología. Antes incluso de pensar en un pacto político o una reforma del sistema de justicia penal, la tarea indispensable parecería ser la de barrer con la actual clase política mexicana, para dar lugar a otra menos miope, mezquina y estúpida.

En tanto, la clepsidra de sangre sigue goteando apresuradamente. Cada vez más zonas del país son alcanzadas por la peste de la violencia. Cada vez hay más niños sicarios. Cada vez hay más desaparecidos y cementerios clandestinos. Cada vez hay más autos-bomba y ataques con granadas de fragmentación. Cada vez más personas inocentes son extorsionadas, secuestradas y asesinadas.

Fin de la Serie: ¿Cómo vencer la violencia?

• Inseguridad / Crimen • Serie: ¿Cómo vencer la violencia?

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