LUNES, 27 DE JUNIO DE 2011
La inequidad del gasto público

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“¡Por fin! Hasta la ONU reconoce la regresividad del gasto público en México.”


Los economistas competentes y en general los liberales cultos en materia económica, siempre han sabido que el gasto público no es el instrumento adecuado para generar “igualdad”. Al contrario, el gasto público, entre más intenso y grandote es, mayores desigualdades sociales genera. Esto siempre ha sido negado por lo estatólatras y la izquierda en general. Ya ni hablar de políticos y algunos periodistas desinformados.

Por eso llama la atención que un organismo internacional caracterizado por promover el estatismo y los subsidios populistas como la ONU, en su reciente informe Equidad del gasto público (publicado a través del llamado Programa de naciones unidas para el desarrollo, PNUD), califique al gasto público que ejerce el gobierno mexicano como “regresivo” (que beneficia más a los que más tienen) en distintas áreas como la agricultura, la salud y la educación.

Vaya que se tardaron décadas los señores de la ONU en darse cuenta que en México en buena medida los subsidios son capturados por grupos de presión, por verdaderas mafias que han vivido de la ubre gubernamental por décadas. 

También se reitera en el informe arriba citado que la transparencia en el ejercicio del gasto público por parte de los estados deja bastante que desear. Vaya atolondramiento, pero al fin los burócratas de la ONU reconocen (al menos para México) lo que desde hace años se sabe en este país, que buena parte del gasto público lo capturan los llamados buscadores de rentas ó vividores de la ubre gubernamental y para la mayoría de los gobernadores esto es un jugoso negocio. Estirar la mano a la federación para favorecer a distintos grupos de interés es el ejercicio de cada día de los “gober preciosos”.

Por ejemplo, todas las partidas a salud, lejos de beneficiar a los más pobres, van a parar en buena medida a los salarios y pensiones de toda la burocracia médica, amén de los abusos financieros del sindicato.

Del campo ni hablar, en buena medida los subsidios son acaparados por distintas organizaciones mafiosas como la CNC, otra vez, amén de las asociaciones de agricultores prósperos que se pelean por la dádiva gubernamental.

En cuanto a educación, es una mentira que los recursos destinados a la misma sean escasos, al contrario, México gasta en el rubro educativo por encima de países desarrollados como Reino Unido, Australia ó Canadá. El problema es la forma de asignar los recursos, que en buena medida se dilapidan con las tajadas enormes al sindicato, en sostener a las onerosas cargas salariales y prestaciones del personal burocrático, activo y jubilado. No es extraño encontrar primarias sin baño ó sin conexiones eléctricas básicas, y en cambio ver a universidades públicas llevándose tajadas presupuestales enormes y que hacen posibles los jugosos sueldos y prestaciones del personal académico y burocrático, so pena de que los beneficiarios no son los estudiantes pobres, sino los de clase media y alta que asisten a las universidades.

Y qué decir de los enormes créditos subsidiados que se llevan empresas tan grandes como Mexicana de Aviación (hoy quebrada y con adeudos al gobierno) ó Vitro.

Y es que jamás debe olvidarse, los recursos con que se financia todo gasto público no caen del cielo, siempre son pagados por los contribuyentes.

La evidencia es contundente, no sólo para México, sino en general para muchos países, el gasto público crea más pobreza y desigualdad porque es acaparado por unos cuantos; asimismo, los abusos que se hagan con éste, siempre los terminamos pagando los contribuyente cautivos. Así que enhorabuena que la ONU se dé cuenta, pero más importante es que seamos los propios ciudadanos los que sepamos de cómo abusan los políticos de nuestros impuestos.

Ahí está la ONU y su reconocimiento a la regresividad de los subsidios.

• Cultura económica • Subsidios • Problemas económicos de México • Buscadores de rentas

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