Aquelarre Económico
Ago 9, 2011
Manuel Suárez Mier

¿Nueva debacle financiera global?

Pasó lo impredecible. A pesar de que se llegó a una solución de último minuto para ampliar el techo de la deuda de EU, y de que en Europa se aprobó un segundo paquete de rescate para Grecia, la semana pasada los mercados financieros sufrieron su peor debacle desde la crisis de 2007.

Pasó lo impredecible. A pesar de que se llegó a una solución de último minuto para ampliar el techo de la deuda de EU, como lo pronostiqué en esta columna, y de que en Europa se aprobó un segundo paquete de rescate para Grecia, la semana pasada los mercados financieros sufrieron su peor debacle desde la crisis de 2007.

Finalmente, se generaliza el reconocimiento de lo que he reiterado en Aquelarres Económicos recientes: no es posible tener una recuperación duradera y generalizada de la Gran Recesión global porque no se han resuelto los problemas esenciales que la causaron, gigantescos desequilibrios y endeudamiento colosal.

En adición a que no se han superado las causas de la crisis, se mezclan en venenoso coctel ingredientes adicionales que los modelos económicos no están capacitados para incorporar en su análisis, como son la falta de liderazgo político, la creciente disfuncionalidad de los sistemas de gobierno y una polarización ideológica extrema.

Empecemos por la hasta hace poco inimaginable idea de que EU perdiera su grado de inversión AAA por parte de la calificadora Standard & Poors, que explica las razones de su decisión con los siguientes argumentos:

  • El arreglo para abatir el endeudamiento público de EU alcanzado la semana pasada es insuficiente para estabilizar su trayectoria de mediano plazo.

  • En términos más amplios, degradar la calificación de EU refleja su visión de que la predictibilidad, estabilidad y efectividad de las instituciones políticas y de la elaboración de políticas públicas, se han debilitado notablemente frente a enormes retos fiscales y económicos.

  • S&P se declara pesimista sobre la capacidad del Congreso y el Ejecutivo de EU para alcanzar acuerdos suficientes para corregir el crecimiento de su deuda en el futuro previsible.

  • S&P asevera que su perspectiva de largo plazo de la deuda de EU es negativa y que seguirá degradándola en la medida en que no se cumplan los compromisos de reducción del gasto, y si mayores tasas de interés o nuevas presiones fiscales llevan a un mayor nivel de endeudamiento.

La decisión de S&P se combinó con las malas noticias provenientes de Europa en dónde sus aprietos financieros se extendieron con brío temible a Italia y España, que vieron las tasas de interés de su deuda llegar a nuevos récords, lo que en ambos casos se vio agravado por la increíble ineptitud de sus líderes políticos.

Es evidente que los arreglos institucionales que los europeos han activado para lidiar con las crisis de Grecia, Irlanda y Portugal, son insuficientes para enfrentar los apuros financieros de la tercera y cuarta economías más grandes de la zona que comparte el euro como su moneda común.

Además, con el repliegue fiscal obligado por los peligrosos niveles de deuda pública alcanzados tanto en Europa como en EU, retracción en este último caso forzada por los integrantes del llamado Tea Party, la única opción alternativa para intentar revivir sus economías radica en la política monetaria.

El Banco Central Europeo se negó la semana pasada a descontar deuda de Italia y España con el razonamiento que no habían hecho los ajustes necesarios para estabilizar sus economías y sus finanzas públicas en una trayectoria sustentable, lo que contribuyó a la escalación de las respectivas tasas de interés sobre su deuda.

Mientras tanto, el Sistema de la Reserva Federal, coloquialmente conocido como el Fed, está siendo presionado por la comunidad financiera de Wall Street y por los más  “progresistas” del espectro político de EU –peculiar apareo de asiduos adversarios- para implementar una tercera ronda de inyección de dinero, lo que se llama en la jerigonza monetaria en inglés quantitative easing –laxitud cuantitativa- o QE-3.

La pregunta de fondo es que pasará ahora y si las predicciones milenaristas que nos ubican a un paso del abismo se cumplirán. Por lo pronto, por lo que toca al dólar, ello no parece probable pues su rol como moneda de reserva internacional y como refugio para preservar el poder adquisitivo del ahorro de millones de personas en toda la geografía del orbe no cambiará, entre otras razones porque no hay alternativa.

Respecto a la situación europea, me temo que la probada falta de liderazgo y visión de sus dirigentes, que sistemáticamente han estado años luz detrás de las decisiones requeridas para atajar las sucesivas crisis y el contagio consecuente, es un ominoso augurio del destino fatal que le espera al euro como una de las monedas básicas del sistema monetario internacional.

Entonces, ¿hacia dónde corremos en busca de protección financiera? ¿Hacia el súper franco suizo? ¿Al oro y la plata? ¿A un yuan chino inconvertible o a un yen japonés sobrevaluado y con graves conflictos?



Comments powered by Disqus
El punto sobre la i

Los dos enemigos del pueblo son los criminales y el gobierno. Atemos al segundo con las cadenas de la Constitución para que no se convierta en la versión legalizada del primero.

Thomas Jefferson
Entrar
Encuesta de la semana
La balanza comercial de México mostró en agosto un superávit de 6,116 millones de dólares. Al interior las importaciones mostraron una caída de -22.2% y las exportaciones de -7.7%. ¿Cómo interpretar estos datos?
Artículos recientes...
Santos Mercado
• Dinero verdadero o fiat money
Arturo Damm
• Ocupación y empleo
Arturo Damm
• Tasa de interés
Ricardo Valenzuela
• El gran engaño del mundo
Manuel Suárez Mier
• Suprema Corte y elecciones en EU