Pesos y contrapesos
Ene 11, 2013
Arturo Damm

James Buchanan

Murió James McGill Buchanan (1919-2013), uno de los economistas más importantes en la historia del pensamiento económico.

Murió James McGill Buchanan (1919-2013), uno de los economistas más importantes en la historia del pensamiento económico, premio Nobel de Economía en 1986, quien, junto con Gordon Tullock, fundó la que se conoce como Escuela de Virginia, que propone la teoría de la Opción Pública, que aporta importantes ideas para comprender mejor el comportamiento de los políticos, gobernantes, legisladores, burócratas y, en general, de cualquier funcionario público.

La teoría de la Opción Pública aplica la teoría económica al análisis del comportamiento, no de los agentes económicos, sino de los agentes políticos, afirmando que la conducta de los segundos está motivada por la misma causa que motiva la de los primeros, el interés personal, que bien puede coincidir con el interés de algún grupo, en función del cual se toman las decisiones, por ejemplo, en asuntos legislativos. La tesis central es que el comportamiento de los agentes políticos -por ejemplo: a la hora de promulgar una ley o al momento de decidir una política gubernamental- tiene como fin la defensa de sus propios intereses, que por lo general son los del grupo al que pertenecen, intereses en función de los cuales, por ejemplo, se asigna el presupuesto.

Un buen ejemplo de lo anterior lo tenemos, en México, en algunos partidos políticos que no pasan de ser un negocio familiar, un acomodo de amigos, un arreglo entre compinches, partidos políticos que se alimentan de recursos previamente extraídos de manera coactiva, por medio del cobro de impuestos, del bolsillo de los contribuyentes, y que poco, si es que algo, contribuyen a la creación y funcionamiento de un Estado de Derecho, definido como el gobierno de las leyes justas, todo lo cual (me refiero a la toma de decisiones supuestamente públicas en función de intereses particulares) resulta injusto e ineficaz, motivo por el cual, lo afirma Buchanan, se debe crear un marco institucional (reglas del juego) que le permita a los ciudadanos controlar, lo más eficazmente posible, la conducta de los agentes políticos. Lo anterior tiene que ver con la propuesta de Buchanan a favor de la Economía Política Constitucional.

La teoría de la Opción Pública usa la teoría económica para estudiar el comportamiento de los agentes políticos, quienes, lo señala Buchanan, como seres egoístas (buscan su propio provecho) y racionales (lo buscan al menor costo posible) que son, ¡exactamente igual que los agentes económicos!, buscan maximizar, aprovechando sus cargos, y el poder que ello supone, su utilidad (no necesariamente pecuniaria), lo cual, insisto, no precisamente aporta, si es que realmente lo hace en alguna medida, a la construcción del Estado de Derecho, único que justifica la existencia del gobierno, con todo su poder de coacción, y las acciones de los gobernantes, comenzando por el cobro de impuestos, primera muestra de dicho poder coactivo.

Desafortunadamente Buchanan es poco conocido. ¿Cuántos están familiarizados, por ejemplo, con la Economía Política Constitucional? ¿Cuántos planes de estudio, de las carreras de Economía, Ciencia Política o Derecho, incluyen el estudio serio de la Opción Pública? Ya va siendo hora.



Comments powered by Disqus
El punto sobre la i

Si le sacas $5000 a un tipo que trabaja y les das $1000 a cinco tipos que no trabajan, pierdes un voto pero ganas cinco. En el neto ganas cuatro. Ésta es la esfera piramidal más grande de la historia: se llama socialismo. Los que reciben planes no deberían tener derecho a votar.

Miguel Ángel Boggiano
Entrar
Encuesta de la semana
Más de 10,000 muertes por Covid-19 en México y la curva sigue en fase ascendente. El INEGI estima con su ETOE en 12 millones el número de personas que han perdido su trabajo, ¿se debe seguir manteniendo la economía cerrada?
Artículos recientes...
Manuel Suárez Mier
• Futuro sombrío
Arturo Damm
• Empobrecimiento
Arturo Damm
• ¿Recuperación?
Ricardo Valenzuela
• El bien vs el mal
Arturo Damm
• 12.5 millones
Krishna Avendaño
• Desesperación en el imperio