VIERNES, 25 DE ENERO DE 2013
El mundo laboral mexicano

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“El libertarismo, entonces, no es una filosofía de vida. No tiene la pretensión de indicar cómo la humanidad puede vivir mejor. No traza fronteras entre lo oportuno y lo inoportuno.”
Walter Block

Arturo Damm







“En términos generales las cifras apuntan en la dirección correcta, pero la meta todavía está lejos. ”


En el último Pesos y Contrapesos apunté que en el 2012 se crearon, netos, en el sector formal de economía, 711 mil 708 nuevos empleos, lo cual significó un aumento del 4.6 por ciento, por lo que dichos empleos pasaron, de 15 millones 350 mil 335, en diciembre de 2011, a 16 millones 062 mil 043, en diciembre de 2012. Esa tasa de crecimiento del empleo formal fue la segunda más alta desde que se tienen registros, lo cual apunta en la dirección correcta.

Además señalé que, por tercer año consecutivo, la tasa de desempleo abierto, medida como porcentaje de la población económicamente activa, bajó. En 2009, el año de la recesión, se ubicó en 5.5 por ciento; en 2010 en 5.4; en 2011 en 5.2, y en 2012 en 5.0 puntos porcentuales, lo cual también apunta en la dirección correcta.

Para tener una idea más completa del mundo laboral mexicano vale la pena conocer otras mediciones que lleva acabo el INEGI, como son las siguientes, con los datos para el mes de diciembre del 2012 y, entre paréntesis, los datos para diciembre del 2011: 1) tasa de desempleo abierto (porcentaje de mexicanos, hombres y mujeres, mayores de 14 años, que buscan trabajo y no lo encuentran): 4.47 por ciento (4.51); 2) tasa de presión general (incluye, además de los desocupados, a los ocupados que buscan empleo, por lo que da una medida general de la competencia por puestos de trabajo, integrada no solamente por los que quieren trabajar sino por los que, teniendo un empleo, quieren cambiarlo, y también por los que buscan otro más): 8.03 por ciento (7.95); 3) tasa de trabajo asalariado (porcentaje de la población ocupada que percibe, por las actividades realizadas, sueldo, salario o jornal,): 65.54 por ciento (61.59); 4) tasa de ocupación parcial y desocupación (población desocupada y ocupada que trabajó menos de 15 horas a la semana, no importando si los ocupados con menos de 15 horas que se añaden hayan buscado o no empleo): 10.72 por ciento (11.11); 5) tasa de subocupación (población ocupada con disponibilidad para trabajar más horas, pero sin la oportunidad para hacerlo): 7.63 por ciento (8.18); 6) tasa de condiciones críticas de ocupación (porcentaje de población ocupada en condiciones inadecuadas de empleo desde el punto de vista del tiempo de trabajo, los ingresos percibidos, o una combinación de ambos): 11.85 por ciento (11.05); 7) tasa de ocupación en el sector informal (porcentaje de la población ocupada que trabaja para unidades económicas, no agropecuarias, operadas sin registros contables, y que funcionan a partir de los recursos del hogar o de la persona que encabeza la actividad, sin que se constituya como empresa, de modo que dicha actividad no tiene una situación identificable e independiente de ese hogar o de la persona que la dirige y que, por lo mismo, tiende a concretarse en una muy pequeña escala de operación.): 27.89 por ciento (29.34).

En términos generales las cifras apuntan en la dirección correcta, pero la meta todavía está lejos.


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